La
dificultad de enseñar en la Escuela
Colombia
Dos alumnos por metro
cuadrado
En la Escuela Colombia, alumnos y docentes
luchan a diario por un espacio donde hacer de la
enseñanza una tarea digna. En un antiguo
hotel, hasta 20 alumnos se desenvuelven en unas
salas de unos cuantos metros, incluido el
espacio del antiguo baño
- Susana
Joma
- El Diario
de Hoy
Sofoco,
ansiedad y angustia, cinco horas al día,
los cinco días de la semana. Es la
realidad que en los últimos once meses
rodea a los niños y docentes del Centro
Escolar Colombia. Unos, los menos, obligados a
impartir clases; los otros, a recibirlas en
diminutos cuartos y baños de una
edificación de dos plantas. Un casa que,
según se sabe, hasta 1986 funcionó
el Hotel Parker, en el sector de San Miguelito,
en esta capital.
El único espacio de recreo para los
280 estudiantes que actualmente tiene el centro
son dos pasillos de menos de un metro de ancho.
Con esfuerzo se puede añadir otro
rincón. De todos modos, los niños
no corren, pues el espacio es tan reducido.
Es el precio que, al fin y al cabo, pagan por
trasladarse después de que el antiguo
local cerca del Parque Centenario se
dañara severamente por los
terremotos.
Décadas difíciles
Realmente, las cosas no han sido
fáciles para ninguna de las generaciones
de educandos y docentes de la escuela Colombia,
institución que nació hace 60
años y que atiende a la población
de escasos recursos proveniente de varias
comunidades de la capital y municipios como
Ciudad Delgado, Soyapango, Apopa y San
Martín.
La directora de la institución, Marta
Alicia Linares, dijo que este año la
comunidad no sólo fue sacudida por la
tragedia de los terremotos, sino también
por la posibilidad de que la escuela fuera
desintegrada porque no lograban encontrar un
local disponible en su tradicional radio de
acción.
La necesidad de decenas de padres y el
cariño que los docentes tienen a la
institución habría frustrado la
iniciativa de desintegrarla.
Ese mismo sentimiento, que en muchos de los
docentes ha crecido luego de varios años
de trabajo, les lleva a tratar de dar lo mejor,
a ser creativos, en un ambiente de
hacinamiento.
"Los
grados son tan estrechos. Nos sentimos
desesperados, abatidos y, a veces, esas
sensaciones son más fuertes por los malos
olores que provienen del Acelhuate, pero
tratamos de hacer todo lo que está en
nuestras manos por los niños",
explicó la profesora Miriam de
Gómez, que imparte el segundo grado.
A pesar de que hay dificultades para
movilizarse en el interior de lo que fueron las
habitaciones de un hotel, los docentes tratan de
poner en práctica algunas
dinámicas propias de la enseñanza,
como el trabajo en equipo.
Igual se hace con el esfuerzo porque las
paredes de las aulas tengan algunos recursos
pedagógicos, como carteleras,
gráficas, etc.
La planta docente y los padres de familia
también han invertido algunos recursos
provenientes de las cuotas para que los
niños y adolescentes tengan juegos de
mesa que les permitan distraerse durante los
recreos.
En pos del sueño
La administración escolar, con ayuda
de un padre de familia, también ha
logrado que los jóvenes reciban las
clases de Educación Física en el
Parque Cuscatlán. Los estudiantes son
llevados en un autobús escolar hacia
dicho lugar.
La comunidad educativa Colombia no pierde la
esperanza de tener un local propio que le
permita ampliar la cobertura.
Pero la realidad es dura. En este momento
carecen de un terreno propio, lo que impide que
Educación les construya un edificio.
La administración escolar ha
gestionado un terreno ante la Alcaldía,
pero todo apunta a que ésta no tiene
disponibilidad.
El 11 de noviembre pasado, la ministra de
Educación, Evelyn Jacir de Lovo,
solicitó a las autoridades del Fondo
Nacional de la Vivienda Popular (FONAVIPO) un
terreno ubicado sobre la Alameda Juan Pablo II,
en las cercanías del Centro de Gobierno.
Los últimos informes que el abogado
del ministerio dio a la administración
escolar apuntan a que FONAVIPO no tiene
disposición de conceder el predio porque
piensa venderlo en más de dos millones de
colones.
Si bien el panorama es negativo, los docentes
no pierden la esperanza de obtener un terreno
para construir sus instalaciones propias. Y
abandonar los salones y baños de ese
antiguo hotel.
Sesenta
años de vida
El actual Centro Escolar República de
Colombia fue creado en 1941 con el nombre de
Sección de Aplicación, anexa a la
Escuela Normal España No. 2.
-En 1942 fue legalizada por el Ministerio de
Cultura bajo el nombre de "Escuela
República de Colombia" .
-En 1956 se convierte en "Renovada", o
escuela piloto del país. Se caracteriza
por su disciplina y mística de
enseñanza.
-Tras el terremoto de 1965, el Instituto
Central de Señoritas Francisco
Morazán acoge a la comunidad educativa.
Luego pasa a una casa pequeña en la 2a.
Avenida Norte.
-En la década de los 70, la escuela
funcionó en un local ubicado en la 7a.
Calle Oriente (hoy Alameda Juan Pablo II).
Ahí "sobrevivió" al terremoto de
1986, no así a los que ocurrieron en
enero y febrero de 2001.