Miércoles 14 de noviembre 2001



La dificultad de enseñar en la Escuela Colombia
Dos alumnos por metro cuadrado

En la Escuela Colombia, alumnos y docentes luchan a diario por un espacio donde hacer de la enseñanza una tarea digna. En un antiguo hotel, hasta 20 alumnos se desenvuelven en unas salas de unos cuantos metros, incluido el espacio del antiguo baño

Susana Joma
El Diario de Hoy

Sofoco, ansiedad y angustia, cinco horas al día, los cinco días de la semana. Es la realidad que en los últimos once meses rodea a los niños y docentes del Centro Escolar Colombia. Unos, los menos, obligados a impartir clases; los otros, a recibirlas en diminutos cuartos y baños de una edificación de dos plantas. Un casa que, según se sabe, hasta 1986 funcionó el Hotel Parker, en el sector de San Miguelito, en esta capital.

El único espacio de recreo para los 280 estudiantes que actualmente tiene el centro son dos pasillos de menos de un metro de ancho. Con esfuerzo se puede añadir otro rincón. De todos modos, los niños no corren, pues el espacio es tan reducido.

Es el precio que, al fin y al cabo, pagan por trasladarse después de que el antiguo local cerca del Parque Centenario se dañara severamente por los terremotos.

Décadas difíciles

Realmente, las cosas no han sido fáciles para ninguna de las generaciones de educandos y docentes de la escuela Colombia, institución que nació hace 60 años y que atiende a la población de escasos recursos proveniente de varias comunidades de la capital y municipios como Ciudad Delgado, Soyapango, Apopa y San Martín.

La directora de la institución, Marta Alicia Linares, dijo que este año la comunidad no sólo fue sacudida por la tragedia de los terremotos, sino también por la posibilidad de que la escuela fuera desintegrada porque no lograban encontrar un local disponible en su tradicional radio de acción.

La necesidad de decenas de padres y el cariño que los docentes tienen a la institución habría frustrado la iniciativa de desintegrarla.

Ese mismo sentimiento, que en muchos de los docentes ha crecido luego de varios años de trabajo, les lleva a tratar de dar lo mejor, a ser creativos, en un ambiente de hacinamiento.

"Los grados son tan estrechos. Nos sentimos desesperados, abatidos y, a veces, esas sensaciones son más fuertes por los malos olores que provienen del Acelhuate, pero tratamos de hacer todo lo que está en nuestras manos por los niños", explicó la profesora Miriam de Gómez, que imparte el segundo grado.

A pesar de que hay dificultades para movilizarse en el interior de lo que fueron las habitaciones de un hotel, los docentes tratan de poner en práctica algunas dinámicas propias de la enseñanza, como el trabajo en equipo.

Igual se hace con el esfuerzo porque las paredes de las aulas tengan algunos recursos pedagógicos, como carteleras, gráficas, etc.

La planta docente y los padres de familia también han invertido algunos recursos provenientes de las cuotas para que los niños y adolescentes tengan juegos de mesa que les permitan distraerse durante los recreos.

En pos del sueño

La administración escolar, con ayuda de un padre de familia, también ha logrado que los jóvenes reciban las clases de Educación Física en el Parque Cuscatlán. Los estudiantes son llevados en un autobús escolar hacia dicho lugar.

La comunidad educativa Colombia no pierde la esperanza de tener un local propio que le permita ampliar la cobertura.

Pero la realidad es dura. En este momento carecen de un terreno propio, lo que impide que Educación les construya un edificio.

La administración escolar ha gestionado un terreno ante la Alcaldía, pero todo apunta a que ésta no tiene disponibilidad.

El 11 de noviembre pasado, la ministra de Educación, Evelyn Jacir de Lovo, solicitó a las autoridades del Fondo Nacional de la Vivienda Popular (FONAVIPO) un terreno ubicado sobre la Alameda Juan Pablo II, en las cercanías del Centro de Gobierno.

Los últimos informes que el abogado del ministerio dio a la administración escolar apuntan a que FONAVIPO no tiene disposición de conceder el predio porque piensa venderlo en más de dos millones de colones.

Si bien el panorama es negativo, los docentes no pierden la esperanza de obtener un terreno para construir sus instalaciones propias. Y abandonar los salones y baños de ese antiguo hotel.

Sesenta años de vida

El actual Centro Escolar República de Colombia fue creado en 1941 con el nombre de Sección de Aplicación, anexa a la Escuela Normal España No. 2.

-En 1942 fue legalizada por el Ministerio de Cultura bajo el nombre de "Escuela República de Colombia" .

-En 1956 se convierte en "Renovada", o escuela piloto del país. Se caracteriza por su disciplina y mística de enseñanza.

-Tras el terremoto de 1965, el Instituto Central de Señoritas Francisco Morazán acoge a la comunidad educativa. Luego pasa a una casa pequeña en la 2a. Avenida Norte.

-En la década de los 70, la escuela funcionó en un local ubicado en la 7a. Calle Oriente (hoy Alameda Juan Pablo II). Ahí "sobrevivió" al terremoto de 1986, no así a los que ocurrieron en enero y febrero de 2001.


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