Estuvo para el
empacho
Atlético Balboa logró una
importante victoria en casa, un respiro para el
técnico Oscar Benítez, quien pudo
haberse reinvindicado con goleada.
- Daniel
Herrera
Si Balboa hubiese concretado al menos la
mitad de sus oportunidades, los unionenses
habrían celebrado una paliza de
'nocáut'. ¿Piedad? ¡Qué
va! La ausencia de un '9' en el ataque
'churriero' es dolorosa.
El hondureño Fránklin
Wébster, lo más parecido a un
puntero en las filas del Balboa,
desperdició al menos tres claras
ocasiones de gol. La falencia fue ostensible
todavía más porque la
representación local dominó las
acciones desde el principio.
ADET comenzó a asentarse recién
al '15, cuando la idea del contraataque era
trabajada con esmero por Fracisco Contreras,
Víctor Marroquín y Carlos
Gómez.
Los goles
A pesar que Oscar Benítez, entrenador
de Balboa, hizo un cambio muy tempranero (Manuel
Díaz por Luciano Suárez), el
desoodrden ofensivo no paró. Las
discusiones entre los mismos jugadores de su
equipo por la ineficacia ante marco rival
afloraron vergonzosas.
Fue entonces, por la necesidad de un director
de orquesta, que la figura de Marvin
Benítez se engrandeció en el
segundo tiempo. El ex 'cuchero' fue pieza
fundamental en el ataque unionense y
comenzó a generar centralizos. Carlos
Arévalo y Elmer Tobar debieron redoblar
esfuerzos para contener al mediocampista
salvadoreño.
Fue así, y justo cuando el gol
urgía, que un 'córner' ejecutado
por "la Perica" voló hasta la pierna de
Wébster, que al '54 se quitó la
mufa para el parcial 1-0.
La excelente tarde de Benítez
reedituó aún más al '73,
cuando le pegó con hambre a un
balón al borde del área grande,
tras asistencia de Francisco Ramírez.
La victoria da un leve respiro al trabajo de
Oscar Benítez y ubica al equipo
más lejos del sótano y con
probabilidades de pelar al menos la
última plaza de los semifinalistas.