Paredes
huyó...
El técnico 'albo', Juan
Ramón Paredes, se refugió en los
camerinos tras el pitazo final.
Carlos
Vides
Con
prisa y nerviosismo, tanto el técnico
aliancista, Juan Ramón Paredes, como el
resto de sus auxiliares, se dedicaron a guardar
sus utensilios y trasladarse al camerino desde
antes del pitazo final.
Varios asistentes se excusaron con un "hable
con el profe, ahí va" al ser abordados,
mientras el entrenador ya había pasado
por las gradas sin dar marcha atrás.
El encierro fue a cal y canto, por lo que no
se pudo conocer la versión del
técnico respecto a un empate 3-3 con
tintes de derrota, por los desaciertos
defensivos que permitieron al Águila
encontrar la paridad.
Voces 'albas'
Ramiro Carballo, que desde el lateral
izquierdo alimentó de balones el ataque
'paquidermo', resaltó el buen
espectáculo que ofrecieron ambos oncenos,
en un partido muy vistoso de ataque contra
defensa.
"Hubo dominio de ambos equipos y nos
tocó salir con el empate, pero fue un
bonito partido para los aficionados", dijo el
número 11, a gusto con el tanteo.
"Gracias a Dios se nos dio hacer tres goles",
comentó, aunque aceptó que "las
desconcentraciones que tuvimos hay que
mejorarlas. El fútbol es así, pero
el empate es bueno ante un rival con mucha
trayectoria".
Ya más analítico, Carballo
consideró que "fue un partido entre dos
equipos grandes, aunque eso se demuestra en la
cancha", y agregó luego que "tuvimos
muchas desconcentraciones".
"Muy fácil"
Su compañero Adonay Martínez,
que desde la volantía se despachó
dos anotaciones en este 'clásico de las
multitudes', fue más severo al decir que
"las desconcentraciones se pagan caro.
Águila aprovechó los errores, e
hizo buenas jugadas para meternos los
goles".
Para la figura 'alba', Alianza debe lamentar
no sólo los goles 'emplumados', sino
también la falta de control cuando el
equipo va arriba. "Muy fácil perdemos la
manija del encuentro, y eso no tiene que suceder
a estas alturas del campeonato", el cual, de
hecho, surge con una tabla apretada en las
primeras posiciones, por lo que los puntos
perdidos podrían lamentarse mucho en el
futuro.