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El
mapa actual separa
Cada
uno con sus piedras
Cada país centroamericano tiene sus propios retos. Los salvadoreños
deberán observar el comportamiento del FMLN frente a un país
que, históricamente, tildó de imperialista.
Lafitte Fernández
El Diario de Hoy
Los desafíos de los países centroamericanos no sólo
se encuentran en las fronteras comunes: también los tienen
adentro.
Lo que sucede en Guatemala es un caso emblemático de los
nuevos retos.
El hecho de que el gobierno de ese país esté envuelto
en la impopularidad, la ingobernabilidad y la corrupción
lo convierte en un socio no fiable para los Estados Unidos y para
los centroamericanos.
Si se suma a todo eso los constantes tambores de golpe de Estado
(no querido por la administración Bush), Guatemala será
sin duda, un enigma sin resolver para todos los centroamericanos
y para cada paso que se tome en la negociación de un TLC.
Ese país es incertidumbre pura. ¿Es posible una integración
centroamericana y un TLC con los Estados Unidos en un país
donde los empresarios y la mayoría de representantes de los
más importantes sectores sociales están descoyuntados
del gobierno? La mayoría cree que no.
El comportamiento de las izquierdas en Nicaragua y El salvador es,
hacia lo interno de esas naciones, otro reto para el que todavía
no se tienen respuestas. En esas naciones las antiguas guerrillas
siempre asumieron el camino del antiimperialismo que todavía
se niegan a renunciar.
Las próximas elecciones en Costa Rica y las luchas internas
del presidente nicaragüense, Enrique Bolaños, tornan
aún más indescifrables los nuevos caminos que deben
seguirse hacia el nuevo TLC.
GUATEMALA
Encharcado
El país que, frente a las nuevas relaciones con los Estados
Unidos, muestra más problemas. La ingobernabilidad que rodea
la administración de Alfonso Portillo y los sonados y comprobados
casos de corrupción que rodean su gobierno, lo convierten
en una preocupación permanente. ¿Es posible una integración
centroamericana o un TLC con Estados Unidos con la magnitud de la
crisis que enfrenta Guatemala? Esa es la pregunta a la que todavía
no se encuentra respuesta.
HONDURAS
Cambio positivo.
El ascenso del presidente Ricardo Maduro al poder garantizaría
que Honduras allanó el camino para seguir un sendero común
con Centroamérica. La amistad personal con el presidente
Francisco Flores facilitaría los entendimientos. Sin embargo,
por momentos El Salvador recibe mensajes no esperados, sobre todo
cuando los hondureños retoman los problemas fronterizos y
realizan alegatos ante el Secretario General de las Naciones Unidas,
Kofi Annan.
NICARAGUA
Avance.
La llegada al poder del presidente Enrique Bolaños, también
significa un paso adelante en la integración centroamericana
y la suscripción de un TLC con los Estados Unidos. Bolaños,
sin embargo, debe atender una serie de problemas internos con su
partido en medio de verdaderos amagos creados por su lucha contra
la corrupción de la administración del ex gobernante
Arnoldo Alemán. Nicaragua presidirá, este año,
las instituciones centroamericanas. Eso también lo reta.
COSTA RICA
Expectativa
La principal expectativa que origina Costa Rica es el nuevo presidente
que se elegirá en ese país, el 7 de abril próximo.
Es probable que gane el candidato oficialista, que significaría
una continuación de las políticas. Pero, este país
representa otro reto: perdió el liderazgo en la región
y está, bajo estudio, la forma cómo se integraría
a Centroamérica, para buscar juntos, el TLC con los Estados
Unidos. Esa manifestación deberá hacerla el gobernante
que elegirán los costarricenses.
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del Especial de Bush
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