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Pablo Escobar, siete años seguidos en el ranking de Forbes

Se cumplen 22 años de la muerte del narcotraficante más famoso y sanguinario. Mira lo que escribió Forbes sobre Escobar en 1987

Pablo Escobar

Un 2 de diciembre de 1993, Pablo Emilio Escobar Gaviria moría en un techo de una casa en Medellín, cuando escapaba de la policía colombiana. Sus prácticas mafiosas lo llevaron a ganar una fortuna casi incalculable.

A partir de la TV y los servicios de streaming como Netflix, el narco colombiano Pablo Escobar volvió a aparecer en las noticias, esta vez del show y el espectáculo. Tanto El Patrón del Mal como Narcos, tuvieron alto rating y colocaron una vez más a Escobar en el centro de la escena.

Sin embargo, este hombre, que murió un 2 de diciembre de 1993 y llegó a ser responsable de más de 4.000 asesinatos en Colombia, también estuvo presente (y muchas veces) en las revistas de negocios. De hecho, figuró siete años consecutivos en el ranking de Forbes, como una de las personalidades con mayor fortuna del mundo.

En octubre de 1987 se publicó el primer ranking de 100 multimillonarios internacionales y allí se incluyó al rey de la cocaína de Colombia, Pablo Escobar. Para entonces, el infame cártel de Medellín estaba haciendo enormes cantidades de dinero en efectivo a través de una integración vertical del negocio de la cocaína. Se calcula que logró al menos 7 mil millones de dólares de ganancias (obviamente libre de impuestos) solo entre 1981 y 1986. Escobar se mantuvo en el top 100 hasta 1993, cuando se calculaba un patrimonio neto de mil millones de dólares. Al mismo tiempo, el gobierno colombiano pedía 11 millones de dólares por su cabeza.

Esta es la reseña que se publicó en una de las ediciones de Forbes (la de 1987) en las que Pablo Escobar apareció en el ranking. La hizo el periodista David Henry.

Una de las pocas fotos de Escobar con traje y corbata. Solía usar playeras, pantalones de algodón y tenis blancos

“Escobar llegó a ser el rey de la cocaína por reinvertir astutamente sus ganancias iniciales y convertirse en un maestro de las relaciones públicas en Colombia. La primera vez que atrajo la atención de la policía de drogas fue en 1975, cuando trabajaba como contrabandista, sicario y guardaespaldas. En los siguientes dos años, sumó suficiente dinero como para iniciar su propia empresa en el tráfico de cocaína. En 1978, traficaba cerca de 35 kilos de cocaína al mes fuera de Medellín.

Escobar es un hombre fornido, de 5 pies y 6 pulgadas de alto que normalmente utiliza camisetas de rugby, pantalones de tela de algodón y zapatillas de deporte. Es un típico ejemplo de un ‘paisa de Colombia’, además de agresivo y nada sentimental, un buscavidas.

Con su creciente riqueza, Escobar se hizo cargo de un periódico de Medellín, adquirió influencia en la política colombiana y hasta logró acceder a un cargo público, convirtiéndose en una alternativa para el Congreso nacional. Construyó una buena reputación como Robin Hood, al edificar viviendas para los pobres, construir 70 campos de fútbol y abrir un zoológico al público. Un miembro de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) se quejó de que la importación de animales exóticos para el zoo parecía haber traído a Escobar más problemas por parte del gobierno que su negocio con la droga.

Actualmente, Escobar es buscado en los EE.UU. por cargos en tres acusaciones federales por la comercialización de cocaína, lavado de dinero y asesinato por encargo. Escobar negó todos los cargos a través de un abogado. Pero admite que había hecho una propuesta de amnistía a favor de los miembros del cartel en 1984, cuando el cartel insolentemente se ofreció a pagar la deuda nacional de Colombia y retirarse a cambio de inmunidad. Los fiscales no están seguros de dónde está y no son optimistas de que será arrestado y extraditado. Las autoridades creen que Escobar sigue en el negocio como siempre, pero dicen que los márgenes de beneficios están disminuyendo con el aumento de la oferta y la demanda en disminución.

Escobar tiene la mayor proporción del cartel de Medellín (alrededor del 40%) lo que le aseguraría un flujo de caja de al menos 3.000 millones de dólares en los últimos años. Los fiscales federales que lo había acusado ​​en Miami no saben dónde esconde su fortuna, creen que la guarda porque no tienen pruebas que demuestren que la haya dilapidado”.

Tomado de Merca 2.0 

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