| |
Fuerte
a la Segunda División
El
Fuerte San Francisco se coronó campeón de la
Tercera División, tras derrotar al Club Deportivo Pasaquina
el fin de semana pasado
 |
|
El
fuerte san francisco tuvo que sufrir con los penales
para convertirse en los campeones de la Tercera División.
Foto: Miguel Ventura
|
La cancha San Sebastián, de Pasaquina, fue el escenario
que vio convertirse en campeón de la Tercera División
al Fuerte San Francisco.
Dos horas antes de iniciar el encuentro, los seguidores de
ambos conjuntos se acomodaron en los pocos árboles
que quedan cerca de la cancha, mientras otros buscaban lugares
más cómodos para no perderse ningún detalle
del cotejo.
Faltando cinco minutos para las tres, el árbitro central,
Moisés Argueta, sonó su gorgorito iniciando
el partido más esperado del campeonato. Los 22 jugadores
se tomaron al engramillado y la pelota comenzó a rodar,
mientras en las tribunas, la algarabía era contagiante.
La batuta
Los rojos del Fuerte San Francisco tomaron el control del
balón, dominio que, poco a poco, le fue quitando el
Pasaquina. Al término del primer cuarto de hora, los
pasaquinenses comenzaron a presionar hasta lograr abrir el
marcador al minuto 43 del primer período por la vía
de penalti. Con este marcador se fueron al descanso.
Para la segunda etapa, las cosas cambiaron. Los dos equipos
ingresaron con velocidad y sólo habían transcurrido
cinco minutos cuando los franciscanos lograron igualar el
marcador. Pero, al minuto y medio en una jugada de velocidad,
los delanteros de los verdes del Pasaquina aumentaron la cuenta.
No obstante, se les pasó la mano en la celebración
y un leve descuido en su área, permitió el empate
a los rojos con un potente tiro libre.
Para el tiempo extra, los jugadores de ambos cuadros mostraron
las consecuencias del agotamiento físico. Este factor
favoreció a los jugadores más jóvenes;
sin embargo, no aprovecharon los momentos que se les presentaron
para anotar.
El alargue terminó en jugadas suaves, sin llevar mayor
peligro a las porterías.
 |
|
Asientos
naturales. Cualquier rama servía a la afición.
Foto: Miguel Ventura
|
Cuando el árbitro pitó indicando que el período
suplementario había concluido, los nervios se apoderaron
de los jugadores, técnicos y aficionados porque habían
llegado a la etapa de los penales.
Al comenzar la ejecución de los tiros desde los doce
pasos, los seguidores de ambos oncenos apretaban las manos
mientras otros cerraban los ojos, como queriendo apoyar a
sus arqueros. De igual manera lo hacían los jugadores
en medio de la cancha.
El Pasaquina fue el primero en cobrar los penales. Falló
tres de los cinco, mientras el Fuerte logró hacer cuatro
y falló uno de los cinco, así lograba coronarse
campeón de la Tercera División del fútbol
nacional.
La actuación del arquero franciscano, Rommel Romano,
contribuyó para la victoria de su equipo.
De igual forma, lo hizo Edwin Mejía, delantero del
Fuerte, cuando cobró el último tiro de penal,
ahogando la esperanza de los pasaquineneses de ser campeones
en su cancha.
Al final, la gente del nuevo Benjamín de la Liga de
Ascenso celebraron por todo lo alto el regreso de su equipo
a la Segunda División.
|
 |