Santa Ana 14oC   96% H San Salvador 19oC   83% H San Miguel 19oC   83% H Surf City 19oC   83% H
  mapa
EDH

Firpo campeón Shakira en El Salvador Calendario Mundial 2026 Temporada de Navidad Conciertos en El Salvador Festivales Turismo en El Salvador Noticias

Banner versión desktop Banner versión móvil
   CONTENIDO DE ARCHIVO: ¡Estás navegando en el pasado! 🚀 Da el salto a la nueva versión de elsalvador.com. Te invitamos a visitar el nuevo portal país donde coincidimos todos.

Mensaje de León XIV llega a un mundo marcado por tensiones y conflictos

Frente a este panorama, el mundo necesita más que nunca una voz capaz de restablecer la confianza en un futuro común. León XIV podría asumir ese rol, si logra abrir un espacio de diálogo genuino y universal en un escenario global marcado por la incertidumbre y la fragmentación.

Avatar del autor

Por Pascal Drouhaud
Publicado el 10 de mayo de 2025


Desde el Vaticano, el Papa León XIV ofreció su primer mensaje al mundo y su primera bendición apostólica Urbi et Orbi, destacándose por su tono de gratitud, humildad y un firme compromiso con la unidad y la paz global. Un mensaje que resuena con fuerza en un momento en que el planeta vive una de sus etapas más convulsas en décadas, marcado por guerras, tensiones geopolíticas y una creciente fractura entre bloques internacionales.

León XIV expresó desde el inicio una visión de unidad humana basada en la solidaridad, la igualdad y el respeto por la dignidad de todas las personas, principios fundamentales que hoy están seriamente cuestionados en la práctica de las relaciones internacionales. El mensaje papal cobra aún más fuerza al coincidir con la conmemoración de la victoria sobre el régimen nazi en 1945, fecha cargada de simbolismo geopolítico.

Mientras en Europa Occidental —liderada por Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Canadá y Australia— se celebraban actos solemnes el 8 de mayo, el 9 de mayo Moscú acogía su tradicional desfile en la Plaza Roja. Este año, el presidente Vladimir Putin estuvo acompañado por 29 jefes de Estado, incluido el presidente chino Xi Jinping, quien reafirmó una "amistad sin límites" entre China y Rusia. Esta alianza se consolida en un contexto de tensiones crecientes, donde nuevos frentes ideológicos y estratégicos se están definiendo con claridad.

Las negociaciones de paz en Ucrania, impulsadas por Washington, están estancadas. La guerra comercial entre Estados Unidos y China promete prolongarse, abriendo paso a un eje sino-ruso que se presenta como contrapeso a un "Occidente opresor". La presencia de líderes como Nicolás Maduro y dirigentes africanos llegados al poder mediante golpes de Estado resalta las contradicciones de un mundo donde conceptos como justicia y liberación se relativizan según intereses geopolíticos.

Este escenario evidencia una fractura cada vez más profunda entre bloques, tanto en el plano conceptual como en los ámbitos tecnológico y militar. Desde Moscú, Xi Jinping declaró que "la guerra antifascista mundial es una fuente incansable de amistad eterna entre China y Rusia", en clara alusión a un frente común contra un Occidente percibido como hostil. Además, denunció el "unilateralismo" y el "acoso hegemónico" de ciertos actores internacionales, consolidando un discurso que contrasta con el orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial.

El mundo ha cambiado. Desde el fin de la Guerra Fría en 1991, la globalización aceleró transformaciones profundas, entre ellas, la fragmentación de conflictos con raíces religiosas. En el plano económico, el G7 ampliado perdió peso frente a los BRICS+, grupo que ahora incluye países como Irán, Egipto, Etiopía e Indonesia, y que supera al G7 en términos de paridad de poder adquisitivo (35 % frente a 30 %). Este reequilibrio global implica nuevas visiones del mundo, donde se disputan conceptos clave como gobernabilidad, justicia y soberanía.

Las conmemoraciones de 1945 sirvieron más para subrayar antagonismos que para celebrar unidad. La guerra en Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022, se ha convertido en un conflicto de larga duración con relatos opuestos sobre su legitimidad. El derecho internacional está siendo cuestionado, acusado de parcialidad a favor de Occidente, mientras resurgen lógicas de fuerza e intimidación.

En este escenario tenso, surge una pregunta: ¿puede León XIV convertirse en un mediador inédito bajo el principio de unidad humana, sin distinción de valor entre las naciones? La tarea es titánica, por no decir imposible, en un mundo donde las guerras tecnológicas, comerciales y de inteligencia se entrelazan con campañas de información y desinformación.

Ninguna región está exenta de tensión: el conflicto latente entre India y Pakistán, las disputas en el Mar de China y la península de Corea, la crisis en Medio Oriente y la migración forzada en América Latina —marcada por los casos de Venezuela y Nicaragua— son síntomas de un sistema internacional en crisis, donde la gobernabilidad y el desarrollo muestran fisuras alarmantes.

Frente a este panorama, el mundo necesita más que nunca una voz capaz de restablecer la confianza en un futuro común. León XIV podría asumir ese rol, si logra abrir un espacio de diálogo genuino y universal en un escenario global marcado por la incertidumbre y la fragmentación.

Especialista en relaciones internacionales/Presidente de LATFRAN (www.latfran.org)

💡
¿Qué deseas ver ahora?