Más de 1,100 trasplantes renales se han realizado en El Salvador
Desde 1985, El Salvador ha realizado más de 1,100 trasplantes de riñón, principalmente en el ISSS, según detalló el nefrólogo José Benjamín Ruiz.
Por
Juan Martínez
Publicado el 14 de enero de 2026
Desde 1985, El Salvador ha realizado más de 1,100 trasplantes renales, principalmente en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), según el nefrólogo José Benjamín Ruiz, pionero de estos procedimientos. El primer trasplante se efectuó el 7 de enero de 1985 con un donador vivo. Actualmente, se realizan trasplantes tanto de donadores vivos como de fallecidos con muerte cerebral. Ruiz explicó que no todos los pacientes en diálisis son aptos para trasplante, y que El Salvador tiene capacidad médica para estos procedimientos, aunque el reto sigue siendo aplicar plenamente la ley de donación y fortalecer la cultura de donación.
El Salvador ha registrado más de 1,100 trasplantes renales desde que se realizó el primero en el país, el 7 de enero de 1985, en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS). Así lo confirmó el médico internista y nefrólogo José Benjamín Ruiz, pionero en este procedimiento y fundador del programa de trasplante renal con donador vivo en esa institución.
“Hemos hecho más de 1,100 trasplantes renales desde que se inició el programa. La cifra ronda entre 1,130 y 1,135 procedimientos”, afirmó Ruiz durante una entrevista televisiva, al hacer un recuento histórico de los avances del país en esta área de la medicina.

El primer trasplante de riñón en El Salvador
El primer trasplante renal en El Salvador se realizó el 7 de enero de 1985, en el ISSS, en un contexto en el que no existía una ley específica que regulara este tipo de procedimientos.
“En ese momento no había ley, no había regulación y muchos colegas decían que eso no era para países como el nuestro”, recordó Ruiz, quien explicó que el procedimiento se llevó a cabo con un donador vivo, modalidad que marcó el inicio del programa nacional de trasplantes.
Durante esa etapa inicial, el programa se desarrolló dentro del ISSS, institución donde Ruiz se desempeñó como nefrólogo, jefe del servicio de nefrología y posteriormente jefe del departamento de medicina, desde 1980 hasta 2008.
¿Dónde se realizan los trasplantes renales?
De acuerdo con Ruiz, el ISSS ha sido la principal institución donde se han realizado trasplantes renales en el país, tanto con donador vivo como, posteriormente, con donador fallecido bajo el criterio de muerte cerebral.
“El programa de trasplante renal se creó y se desarrolló en el Seguro Social, y continúa funcionando hasta hoy”, señaló el especialista.
Los trasplantes con donador vivo se realizan principalmente entre familiares compatibles, mientras que los trasplantes con donador cadáver requieren protocolos más complejos, equipos especializados y un marco legal claro.

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Trasplantes con donador vivo y donador cadáver
Ruiz explicó que existen dos modalidades principales de trasplante renal:
- Donador vivo, generalmente un familiar compatible.
- Donador cadáver, en casos de muerte cerebral confirmada.
En el segundo caso, aclaró que no se trata de una persona fallecida por paro cardíaco, sino de pacientes con muerte cerebral irreversible, cuyos órganos siguen funcionando con soporte médico.
“Cuando hay muerte cerebral, el corazón sigue latiendo, hay presión arterial y el riñón continúa filtrando. En ese momento se pueden preservar los órganos”, explicó.
Este tipo de trasplante requiere estudios específicos, como electroencefalogramas, y la participación de equipos médicos y legales para certificar la condición del paciente.

Foto EDH/ Archivo
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La ley de trasplantes en El Salvador
El país cuenta actualmente con una ley que regula la donación y trasplante de órganos, aprobada por primera vez en 2020 y reformada posteriormente en 2023. Antes de ello, los trasplantes se respaldaban únicamente en disposiciones del Código de Salud, donde se incorporó un artículo específico tras años de gestiones técnicas y legales.
“Primero se logró introducir como un artículo del Código de Salud. Eso nos dio un respaldo legal mínimo para poder trabajar”, explicó Ruiz.
Aunque la ley está vigente, el nefrólogo señaló que su aplicación aún enfrenta limitaciones, especialmente en lo relacionado con la donación post mortem.
Diálisis y trasplante: no todos los casos son iguales
El especialista también aclaró que no todos los pacientes en diálisis son candidatos a trasplante, y que el proceso de evaluación puede tomar varias semanas o meses, dependiendo de las condiciones médicas.
“Ni todos los pacientes pueden trasplantarse, ni todos los que quieren donar califican. Ambos deben pasar evaluaciones estrictas”, indicó.
Además, desmintió la creencia de que una persona que inicia diálisis está condenada de por vida a ese tratamiento.
“He tenido pacientes que salieron de diálisis y vivieron hasta siete años sin volver a ella, con cambios estrictos en el estilo de vida y control médico”, afirmó.

Un programa con capacidad médica instalada
Según Ruiz, El Salvador cuenta actualmente con capacidad médica, tecnológica y profesional para realizar trasplantes renales, especialmente en el sistema de seguridad social. Sin embargo, insistió en que el reto pendiente es fortalecer la aplicación de la ley y la cultura de donación.
“Los elementos técnicos existen. El desafío es que el sistema funcione de forma integral y sostenida”, concluyó.
