La Primera Dama de la República lanza el Nuevo Currículo Nacional de Primera Infancia
La Primera Dama de la República presentó el Nuevo Currículo Nacional de Primera Infancia, un modelo basado en el juego, la participación y el aprendizaje activo.
Por
Evelyn Alas
Publicado el 30 de enero de 2026
La Primera Dama de la República lanzó oficialmente el Nuevo Currículo Nacional de Primera Infancia, una propuesta que transforma la enseñanza tradicional hacia un modelo centrado en experiencias significativas de aprendizaje. El currículo se basa en cuatro pilares: el juego, la participación, el aprendizaje activo y la calidad de las interacciones, colocando a los niños como protagonistas de su desarrollo. Esta iniciativa fortalece la educación desde los primeros años, promueve el desarrollo integral y refuerza la corresponsabilidad entre docentes, familias, comunidades e instituciones del Estado para garantizar una atención integral a la primera infancia.
La Primera Dama de la República presentó oficialmente el Nuevo Currículo Nacional de Primera Infancia, una propuesta que marca una nueva forma de enseñar para responder a la nueva forma de aprender de la niñez salvadoreña, colocando a los niños y niñas en el centro de su desarrollo y aprendizaje.
Durante el lanzamiento, la Primera Dama explicó que este nuevo currículo transforma el paradigma tradicional de una enseñanza enfocada en contenidos hacia un modelo basado en experiencias significativas de aprendizaje, reconociendo que la primera infancia requiere metodologías acordes a su realidad, intereses y oportunidades.
A través de la metáfora de un libro mágico, se presentó el modelo pedagógico que se sostiene en cuatro pilares fundamentales: el juego, la participación, el aprendizaje activo y la calidad de las interacciones. El juego, como lenguaje natural de la niñez, es el eje central del aprendizaje, permitiendo el desarrollo de la creatividad, las habilidades sociales, la resiliencia y la adaptabilidad, mediante experiencias intencionadas y con propósito.
El segundo pilar, la participación, posiciona a los niños como protagonistas de su desarrollo y aprendizaje, garantizando que sus voces, ideas y emociones sean escuchadas y consideradas, fortaleciendo su autonomía, seguridad y sentido de pertenencia. El aprendizaje activo reconoce que los niños aprenden explorando, moviéndose y utilizando todos sus sentidos, integrando el conocimiento de manera profunda y significativa.
La calidad de las interacciones, cuarto pilar del currículo, reafirma que no hay educación sin amor. El afecto, el respeto y la atención cálida favorecen el desarrollo emocional, cognitivo y social, generando mayor seguridad emocional, curiosidad y confianza para explorar el entorno.

Durante la presentación, la Primera Dama destacó que la “magia” del nuevo currículo surge de la integración de estos pilares, dando lugar a experiencias significativas de aprendizaje que transforman la enseñanza desde la primera infancia.
Asimismo, explicó que este libro mágico se convierte también en una caja mágica, que simboliza los recursos y oportunidades que acompañan la implementación del currículo, entre ellos paquetes escolares, recursos pedagógicos, materiales lúdicos y tecnológicos, colecciones literarias, repositorios digitales y kits especializados para zonas de desarrollo y aprendizaje.
El nuevo currículo se fortalece además con iniciativas culturales, lúdicas y comunicacionales, festivales, programas educativos y el acceso a espacios públicos, culturales y turísticos diseñados para la niñez y sus familias, así como presentaciones artísticas y culturales que permiten que el aprendizaje trascienda el aula y se viva en la comunidad y en la cotidianidad familiar.
La Primera Dama subrayó que los verdaderos protagonistas de esta transformación son las personas. Docentes, directores, familias, comunidades e instituciones del Estado comparten la responsabilidad de garantizar una atención integral a la primera infancia. En ese marco, destacó el rol del Ministerio de Educación, el Instituto Crecer Juntos, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Turismo y otras instituciones, como garantes del desarrollo, aprendizaje y bienestar de los niños.
El lanzamiento concluyó con la reflexión simbólica de “El buen árbol”, una historia que representa a la niñez salvadoreña y la importancia del cuidado colectivo para que crezca fuerte y dé frutos. Con este nuevo currículo, El Salvador inicia un camino de compromiso compartido para asegurar que cada niño y niña alcance su máximo potencial desde la primera infancia.
