Apopa mezcla cadáveres por muerte normal y por COVID, dice doliente

En el contrato de arrendamiento del nicho, por 14 años, no indica que en el mismo espacio pueden enterrar otro cadáver con COVID-19.

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Trabajador funerario desinfecta vehículo donde son trasladados los féretros. Foto EDH / Archivo

Por Jorge Beltrán / Jaime López

2020-07-25 5:15:18

Un ciudadano se quejó de que en la tumba que pagó para dar cristiana sepultura a su esposa introdujeron, minutos antes, el cadáver de una persona que falleció por COVID-19.

El esposo se llevó la sorpresa mientras se desarrollaban las honras fúnebres de su esposa en el cementerio municipal de Apopa, momento en que el sepulturero le pidió que se alejara porque en ese nicho por el que había pagado $900 sería enterrado el otro cadáver.

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El señor no entendía cómo la alcaldía podía haber vendido el mismo espacio a dos familias, uno por muerte normal y otro para una víctima del virus. Ante ello reclamó al encargado del cementerio. Este le contestó que él solo seguía órdenes y que si quería demandar a alguien, tenía que demandar al alcalde o al Concejo Municipal.

“Le dije que por qué no estaba respetando los protocolos, porque no podían estar enterrando en el mismo nicho cadáveres sin COVID y cadáveres con COVID, y él (encargado del cementerio) me dijo que eso estaban haciendo en todos los cementerios”, se quejó el cónyuge.

De tal manera que debajo del cadáver de su esposa quedó otro con COVID.

El pariente lamentó que a la hora de contratar el servicio y pagar los derechos en la alcaldía no se explique eso; tampoco lo dice el recibo que le extendieron en la administración. Agregó que de nada sirvió haber pagado más de $900 por un nicho porque no fue solo para su esposa.

El contrato solo explica que el cliente está comprando el derecho por 14 años y que después está en él poder renovarlo por el tiempo que estime conveniente.