Punch, el mono que fue rechazado al nacer y abrazaba un peluche ahora es aceptado por su tropa
Tras meses de incertidumbre y rechazo inicial, el pequeño macaco japonés ya interactúa con normalidad dentro del grupo y comienza a dejar atrás su aislamiento.
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EFE /Agencias
Publicado el 21 de febrero de 2026
Punch, un macaco japonés nacido en el Zoológico de la Ciudad de Ichikawa, fue rechazado por su madre al nacer y criado por cuidadores humanos con ayuda de un peluche que se convirtió en su soporte emocional. Tras un difícil proceso de reintegración, el joven primate finalmente ha sido aceptado por la manada, marcando un giro alentador en su historia.
En el zoológico de la ciudad de Ichikawa, a las afueras de Tokio, la historia de Punch ha pasado de la preocupación a la esperanza. El pequeño macaco japonés, nacido el 26 de julio de 2025, fue rechazado por su madre poco después del parto, una situación que puede ocurrir en esta especie cuando la progenitora es inexperta o atraviesa condiciones adversas, como altas temperaturas.
Desde sus primeros días, el equipo del zoológico asumió su cuidado. Para suplir la ausencia materna —clave en el desarrollo emocional de estos primates— los cuidadores le ofrecieron distintos objetos de apoyo hasta que Punch se aferró con firmeza a un peluche de orangután color naranja. Ese juguete se convirtió en su ancla emocional pues dormía con él, se desplazaba abrazándolo y lo sostenía especialmente en momentos de estrés.
La escena de un pequeño mono buscando seguridad en un muñeco conmovió a miles de personas cuando los primeros videos comenzaron a circular en redes sociales. Punch no tardó en convertirse en símbolo de resiliencia y ternura, atrayendo visitantes al recinto y generando una ola de apoyo bajo etiquetas de ánimo y solidaridad.
Sin embargo, el verdadero desafío comenzó cuando los cuidadores decidieron reintroducirlo al grupo de 56 macacos que habitan el zoológico. Las primeras interacciones no fueron fáciles. Algunos adultos lo ignoraban; otros lo empujaban o corregían con firmeza. Las imágenes generaron inquietud entre los seguidores del primate, pero los especialistas explicaron que ese tipo de conductas forman parte del proceso normal de socialización en la especie.
Durante varios días, Punch alternó momentos de acercamiento con episodios de tensión, refugiándose todavía en su peluche cuando el entorno le resultaba abrumador. El punto de inflexión llegó el 20 de febrero, cuando un macho adulto llamado Onsing se aproximó al joven y comenzó a acicalarlo, un gesto clave en la cultura social de los macacos japoneses.
La progresión de Punch ❤️ pic.twitter.com/8jfjGEZtCV
— ceciarmy (@ceciarmy) February 20, 2026
El acicalamiento no es un simple acto de higiene ya que representa aceptación, vínculo y reconocimiento dentro de la jerarquía grupal. Desde entonces, Punch ha sido visto interactuando con mayor confianza, participando en juegos y respondiendo a las dinámicas colectivas. Los cuidadores destacan que ahora recibe correcciones, sí, pero también atención y cercanía, señales de que ya forma parte activa de la tropa.
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Con cerca de dos kilos de peso y todavía bajo supervisión alimentaria, el pequeño avanza hacia una progresiva independencia. Aunque el peluche sigue presente en su rutina, cada vez depende menos de él y más de sus compañeros reales.
La historia de Punch ha tenido además un impacto tangible en el zoológico, miles de visitantes acudieron recientemente para observar su evolución, duplicando la afluencia habitual en esta temporada. Pero más allá de las cifras, su recorrido ha tocado fibras universales.
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