“El Vampiro de Brooklyn”, el hombre que mataba niños y se los comía

Era un hombre con tendencia al sadomasoquismo, pedófilo, sentía placer por la ingesta de heces y canibalismo.

Foto: Captura de pantalla YouTube.

Por Nancy Hernández

Mar 18, 2020- 13:59

Albert Fish es considerado uno de los asesinos en serie caníbales más despiadados de la historia de Estados Unidos, sus atroces crímenes ocurrieron a principios del siglo XX y le ganaron los apodos de “el Hombre de lobo de Wysteria”, “el Vampiro de Brooklyn” y “el Hombre de gris” por el color de sus trajes.

Confesó haber abusado de más de 100 niños, el homicidios de tres de ellos y el intento de asesinato de dos personas más.

Pero, ¿qué lo llevó a cometer los atroces crímenes y abusos? según el informe psiquiátrico Fish tenía una personalidad sádica y masoquista, caracterizada por una tendencia a la castración y la autocastración, a la homoexualidad, el exhibicionismo y el voyeurismo, a la pedofilia, el fetichismo y el hiperhedonismo (doctrina moral que establece la satisfacción como fin superior y fundamento de la vida). Además sentí placer practicando la coprofagia (ingesta de heces) y el canibalismo.

Foto: Captura de pantalla YouTube.

Asfixió, cortó y en nueve días se comió a la pequeña Grace

“La asfixié hasta matarla. Luego la corté en pequeños pedazos para poder llevar la carne a mi habitación. Guisé su rico y tierno trasero. Me llevé nueve días comerme su cuerpo entero. No la violé, aunque podría haberlo hecho si lo hubiera deseado. Murió virgen”, decía la carta que el ‘abuelo caníbal’ escribió a los padres de una de sus víctimas.

A pesar que los niños negros eran los predilectos con los que Fish practicaba su terribles fantasías, la primera víctima de asesinato fue un niño blanco identificado como Billy Gaffney. El 11 de febreros de 1927 Fish lo raptó mientras jugaba con dos de sus amigo en la puerta de su casa. Uno de sus amiguitos contó que se lo había llevado “el coco”, un anciano de complexión delgada, con cabello y bigote gris, fue la primera descripción que se dio del “abuelo asesino”. El cuerpo del pequeño Billy nunca fue encontrado.

Sin embargo, el único asesinato por el que se le pudo juzgar fue el de Grace Budd, una niña de 10 años.

Tedd, el hermano mayor de la chiquilla, publicó un anuncio en el periódico en el que pedía una oportunidad laboral. El criminal lo leyó y acudió a la dirección con la excusa de ofrecerle un puesto de trabajo. Fue allí donde conoció a Grace.

Tiempo después confesó que se obsesionó tanto con ella que empezó a armar un plan para secuestrarla. A los padres les dijo que la llevaría a la fiesta de cumpleaños de su sobrina y ellos accedieron. Él les prometió que la tendrían de vuelta en casa a las nueve de la noche, pero jamás volvieron.

Seis años después mandó una carta a la familia donde narraba con lujo de barbarie el asesinato de la pequeña. El contenido fue aterrador:

“El domingo 3 de junio de 1928 llamé a su puerta en la calle 15, 406 oeste. Llevaba queso y fresas, y almorzamos. Grace se sentó en mi regazo y me besó. Me propuse comérmela. Con el pretexto de llevarla a una fiesta, le pedí que le diera permiso, a lo que usted accedió. La llevé a una casa vacía que había elegido con anterioridad en Westchester”, dice el texto.

Y agrega: “Cuando llegamos, le dije que se quedara afuera. Mientras ella recogía flores, subí y me desnudé. Sabía que si no lo hacía podría mancharme la ropa con su sangre. Cuando todo estuvo listo, me asomé a la ventana y la llamé. Entonces me escondí en el armario hasta que ella estuvo en la habitación. Al verme desnudo, comenzó a llorar y trató escapar por las escaleras. La atrapé y me dijo que se lo diría a su mamá. Primero la desnudé. ¡Cómo pataleó, arañó y me mordió! Pero la asfixié hasta matarla. Luego la corté en pequeños pedazos para poder llevar la carne a mi habitación. Guisé su rico y tierno trasero. Me llevé nueve días comerme su cuerpo entero. No la violé, aunque podría haberlo hecho si lo hubiera deseado. Murió virgen”.

A un principio se pensó que la carta no era real, pero el detective William F. King aseguró que habían detalles que solo el secuestrador podía conocer.

Una insignia hexagonal junto a las siglas de una asociación benéfica fue la clave para dar con el despiadado criminal, finalmente fue capturado el 13 de diciembre de 1934.

Juicio y confesiones

Durante el interrogatorio, el Vampiro de Brooklyn explicó con todo lujo de detalles qué había hecho con la niña. Afirmó que, tras matarla, le cortó la cabeza con un cuchillo y el resto del cuerpo con una sierra.

Foto: Captura de pantalla YouTube.

También confesó ser autor de varios crímenes, uno de ellos el de un niño de cuatro años al que flageló hasta la muerte cortándole las orejas, la nariz y los ojos, del que bebió su sangre y al que desmembró para después prepararse un estofado.

Otro de sus crímenes fue el de un vagabundo al que obligó a realizar sus actos sádicos masoquistas y coprófagos durante varias semanas. Le acuchilló las nalgas para beber su sangre e intentó cortarle el pene, pero desistió ante los gritos del joven.

Finalmente, el juicio se llevó a cabo el 11 de marzo de 1935 y durante su participación en el estrado Fish con una sonrisa en los labios contó todos sus crímenes, dijo haber matado al menos a 15 niños, pero las autoridades solo comprobaron el de la pequeña Grace.

En el proceso participaron varios psiquiatras y explicaron la despiadada personalidad de Fish, factores que solo abonaron para declararlo culpable y sentenciarlo a morir en la silla eléctrica. La ejecución fue el 16 de enero de 1936.

Según los reportes periodísticos de la época, Fish no se preocupó en lo más mínimo por su sentencia y cuando se le preguntó qué pensaba respondió que era “el único placer que le faltaba probar: su propia muerte, el delicioso dolor de morir”.

Pasado familiar oscuro

Nació el 19 de mayo de 1870 en Washington, a los cinco años fue abandonado en un orfanato por su madre porque no podía mantenerlo, su padre había muerto tiempo atrás. Ahí sufría de constantes maltratos y abusos, pero el pequeño no escapaba de los castigos, él anhelaba que llegara ese momento porque sentía placer con cada paliza e incluso alcanzaba el orgasmo. Ese fue el inicio de sus tendencias masoquistas.

Pero eso no era todo, fue descrito como problemático y con tendencia imperiosa a padecer dolor, se infligía cortes y golpes en el cuerpo y también a sus compañeros. Además, coleccionaba recortes de prensa de crímenes relacionados al canibalismo.

Según los archivos y publicación de La Vanguardia, su carácter fue producto de la infancia que vivió y sobre todo de las dos generaciones de enfermedades psiquiátricas que padecieron miembros de su familia; un total de siete personas de su parentesco más directo, entre ellas su madre, quien aseguraba escuchar voces y tenía alucinaciones.

A los 15 años empezó a frecuentar baños públicos para ver a jóvenes desnudos y practicar sexo con ellos, a veces se prostituía con hombres y violaba a otros, esto lo hacía durante la gran parte del día.

En 1898 contrajo matrimonio con una mujer nueve años menos que él, tuvo seis hijos y llevó una doble vida: el esposo y padre perfecto versus el pedófilo sadomasoquista, esto hasta el último día de su vida. Fish fue ejecutado a los 65 años.

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