El 34 % de salvadoreños vive en condición de pobreza

La Digestyc presentó los principales resultados de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples 2016 y estos indican que El Salvador sigue enfrentando una marcada condición de pobreza y desempleo, y un elevado porcentaje de la población vive en hacinamiento.

La pobreza extrema en 2015 reflejaba 10 % y en 2016 ha aumentado a 10.4 %.

Por Jessica Guzmán

Jun 23, 2017- 21:00

El 34 % de los hogares salvadoreños se encuentra en condición de pobreza multidimensional (esto equivale a 607,138 hogares en los que residen 2,569,774 personas), el 21.4% vive en el área urbana y el otro 56.1% en el área rural.

Los datos se desprenden la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) 2016, presentada ayer por la Dirección General de Estadísticas y Censos (Digestyc), junto con la Secretaría Técnica y de Planificación de la Presidencia, que mostraron los principales resultados de la misma.

La encuesta fue realizada entre enero y diciembre de 2016, con una muestra de 19, 968 viviendas distribuidas en los 14 departamentos.

Cabe aclarar que a partir de esta encuesta de 2016, la Digestyc utiliza la nueva medición multidimensional de pobreza; por lo que presentan dos mediciones: la pobreza monetaria y la medición multidimensional de la pobreza.

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El índice que han utilizado como nueva medición multidimensional, incluye servicios básicos, condiciones de hábitat (educación y vivienda) y seguridad alimentaria, pero no es igual al índice de desarrollo humano.

Según los resultados de la EHPM, el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) cuenta con el menor número de pobres; el 22.0% de hogares están en esta situación: el 3.3% se encuentra en pobreza extrema, y el 18.7% está en pobreza relativa.

Y aunque en 2015, la encuesta reflejó que el porcentaje de salvadoreños en pobreza fue de 34.9 %, y se podría pensar que ha disminuido, los números contrastan, ya que en 2016 la pobreza multidimensional rural ha aumentado.

En 2015 la pobreza extrema en el área rural fue de 10 %, pero en el 2016 el porcentaje incrementó a 10.4 %.

Al comparar los datos por condición territorial hay cuatro departamentos que han aumentado los niveles de pobreza, en comparación con 2015: Ahuachapán con una tasa del 54 % (en 2015 fue 52 %); Sonsonate con 43 % (41 %); Cuscatlán con 48 % (en 2015 era 44 %) y Usulután con 47 % (46 %).

Pobreza monetaria

La pobreza monetaria se clasifica en extrema y relativa, y como parámetro se emplea el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).

En pobreza extrema se ubican aquellos hogares que con sus ingresos per cápita no alcanzan a cubrir el costo per cápita de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), y en pobreza relativa los hogares que con sus ingresos per cápita no alcanzan a cubrir el costo de la CBA ampliada (dos veces el valor de la CBA).

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El costo de la CBA per cápita urbana en el año 2016 fue de $53.63, y la rural de $33.45, presentando disminuciones respecto al valor registrado en 2015.

Para el año 2016 el costo de la CBA, en el área urbana, para un hogar tipo promedio de 3.54 miembros fue de $189.85 y de la CBA ampliada fue de $379.70.

El costo de la CBA en el área rural, para un hogar tipo promedio de 3.85 miembros fue de $128.78, y de la CBA ampliada anduvo por los $257.57.

Desempleo al alza

La tasa de desempleo se ubicó en 7 %, lo que significa que no se ha superado la brecha oferta y demanda en el empleo.

En términos técnicos la tasa de desempleo, que expresa la proporción de la población económica activa que el sistema económico, en un periodo determinado, no logra absorber; en el 2016 fue del 7%, lo que equivale a 204,636 personas.

Este dato indica claramente que el desempleo también ha aumentado, ya que en 2015 el total de la población desempleada fue de 200,934.

La población desempleada está conformada principalmente por residentes del área urbana (64.3%), en su mayoría son hombres (68.4%), y están en los rangos de edad de 16 a 24 años (40.8%) y de 25 a 59 años (50.7%).

Los dos departamentos con la tasa de desempleo más baja son La Libertad ( 6.4%) y San Miguel (6.4%); mientras que los dos departamentos con mayor tasa de desempleo son Usulután (9.6%), y Chalatenango (8.1%).

La desagregación por área geográfica, refleja leves diferencias, en tanto que la tasa de desempleo urbana es 0.3 puntos porcentuales menor que la rural; por el contrario, al incluir la variable sexo al análisis se presentan diferencias bien marcada, ya que la tasa de desempleo entre los hombres es 2.8 puntos porcentuales mayor que la que experimentan las mujeres.

Por rangos de edad se tiene que el desempleo en jóvenes (16 a 24 años) es del 14.2%, en las personas de 25 a 59 años es de 5.1%, mientras que en los mayores de 59 años es de 7%.

Desde una óptica territorial se observa que la tasa de desempleo se comporta de manera distinta entre los diversos departamentos.

Hacinamiento

Otro de los indicadores básicos para evaluar la calidad de vida en los hogares, según la EHPM, es el hacinamiento, ya que cuando una vivienda se encuentra en esta condición sus habitantes presentan mayor riesgo de sufrir ciertas problemáticas como violencia doméstica, desintegración familiar y bajo rendimiento escolar, entre otros.

“El hacinamiento se determina como porcentaje de hogares que viven en viviendas con 3 o más personas por dormitorio exclusivo. Como dormitorios exclusivos se consideran las habitaciones que el hogar destina exclusivamente para dormir, de ahí que hay viviendas que reportan no tener dormitorios exclusivos”, explica el informe.

A nivel nacional el 44.4% de los hogares viven en condición de hacinamiento; esta situación se sufre más en el área rural donde el 61.4% de los hogares viven en esta situación; mientras que en el área urbana este porcentaje es de 34.9%.

Urbanos con más ingresos

El ingreso promedio mensual de los hogares a nivel nacional es de $545.93; por área la diferencia es bastante marcada, ya que en el área urbana dicho promedio es de $646.99 y, en el área rural, es de $368.61, lo que indicó que las condiciones de vida de los hogares del área rural, están por debajo de las condiciones en las que se vive en el área urbana.

Al revisar los datos en el caso particular del Área Metropolitana de San Salvador, el promedio de ingresos del hogar es de $740.87, por encima del promedio nacional.

Al analizar el ingreso promedio mensual por departamento, los hogares ubicados en San Salvador y La Libertad superan el promedio nacional, con ingresos promedios de $684.38 y $640.09, respectivamente; mientras que los departamentos que presentan los ingresos más bajos son Chalatenango con $410.83 y Morazán con $411.02.

Más datos relevantes

A nivel nacional 359,670 jóvenes de 15 a 24 años no estudian ni trabajan, conformando el grupo comúnmente conocido como NINI, que en términos porcentuales representan el 26.5% de la población en ese rango de edad.

Este grupo llama especialmente la atención pues está en situación de riesgo al volverse blancos fáciles de grupos delictivos. Además, al no estar inmerso en el sistema educativo sus posibilidades de desarrollo profesional futuro se ven minados.

Respecto a servicios básicos los resultados indican que el 96 % de los hogares cuenta con acceso a alumbrado eléctrico; sin embargo, en el área rural diez de cada 100 hogares aún no tienen energía eléctrica.

Respecto a la escolaridad, 4,381,025 personas declararon no asistir a la escuela en 2016, en términos relativos representa el 71.9% del total del segmento poblacional de 4 años y más.

El departamento con mayor grado de analfabetismo es La Unión, con una tasa de 22.5 %; San Salvador es el que presenta menor grado de analfabetismo con una tasa de 5 %.

Respecto al acceso al agua, el 95.4% de los hogares del área urbana cuentan con acceso al agua por cañería, el 3.2% se abastece con agua de pozo y el 1.4% se abastece con otros medios. En cuanto a la tenencia de agua por cañería, el 88.0% es urbano.

En contraste, en el área rural solo el 76.2% de los hogares cuenta con acceso al servicio de agua por cañería; mientras que el 11.7% se abastece con agua de pozo y el 12.1% lo hace mediante otros medios, según la EHPM.

Desigualdad

Para el 2016 la distribución del ingreso medida por el coeficiente de GINI, mostró una pequeña reducción de la desigualdad respecto al año 2015.

Como se observa en la segunda gráfica de la primera página de esta publicación, en los últimos cinco años se presenta una reducción sostenida, pasando de 0.41 en el 2012 a 0.36 en el 2016; no obstante, el dato contrasta con el aumento del desempleo, con el porcentaje de hacinamiento y con el aumento de la pobreza en cuatro de los departamentos del país.

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