Enrique Cañas: “Esta es la primera vez que un salvadoreño puede dirigir una entidad como el BID”

Enrique Cañas, exjefe de Instituciones Financieras del BID, da su apoyo al exministro de Hacienda Juan José Daboub, quien se perfila como candidato a presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.

Juan José Daboub
Juan José Daboub, exministro de Hacienda de El Salvador. Foto de Archivo. / Foto Por EDH

Por Ricardo Avelar

Ene 14, 2020- 06:25

Enrique Cañas es un profesional salvadoreño, radicado desde hace años en Estados Unidos, donde hasta diciembre de 2019 laboró como jefe de instituciones financieras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Cañas está apoyando la candidatura de otro salvadoreño, el exministro de Hacienda, Juan José Daboub, para presidir esta importante entidad multilateral, que opera en 26 países de Centroamérica y el Caribe y tiene otros 22 miembros fuera de la región.

Es por ello que El Diario de Hoy abordó a Cañas, quien compartió las principales apuestas de Daboub y cómo estas pueden coincidir con las prioridades del BID, el cual tiene un fuerte interés en la región centroamericana y el Caribe, regiones donde el exministro de Hacienda tiene mucho conocimiento y experticia, lo cual puede jugar a su favor.

Además de comentar sobre esta candidatura, Cañas compartió con este medio su visión sobre el desarrollo de la región, adelantó sus visiones sobre el futuro del vínculo entre Latinoamérica y Estados Unidos y comentó lo que, a su juicio, son los principales avances en el entorno político y económico del país. Finalmente, añadió que espera que El Salvador vuelva a tener grado de inversión, algo que ya se tuvo en el pasado y se puede volver a lograr, afirma, si se apuesta por salud fiscal y un mejor clima de negocios, entre otros factores. De esto y más conversamos con Cañas:

¿Qué significa que un salvadoreño postule para dirigir el BID?

Como salvadoreño, considero que esta es una gran oportunidad y un orgullo poder llegar a tener a un compatriota liderando una institución de este tipo. Es un renombre que alguien de Centroamérica y de El Salvador pueda tomar este puesto y lo haga con la capacidad de Juan José Daboub. Él ha estado en el Banco Mundial y el sector privado y tiene la capacidad técnica y experiencia para poderlo presidir. Nos pusiera en una posición importante. El grupo solo ha tenido 4 presidentes: Felipe Herrera de Chile, Antonio Ortiz de México, Enrique Iglesias de Uruguay y actualmente Luis Alberto Moreno de Colombia.

Nunca ha tenido el BID u otro organismo multilateral un presidente centroamericano.

¿Cuál es el proceso a seguir y cómo ve el prospecto de ser electo de Daboub?

Entiendo que lo tiene que hacer oficial el país y hay varios candidatos. De estos hacen una lista corta de candidatos. Esta pasa a aprobación de los 48 países miembros y luego seleccionan un candidato y lo hacen oficial la próxima asamblea del BID.

Yo he escuchado que Daboub es bien recibido por su capacidad, él estuvo en el Banco Mundial y tuvo un cargo importante, fue un presidente ejecutivo de más alto nivel. Es profesor de la Universidad de Princeton, director de empresas y tiene lo que busca el BID: alguien que conozca los sectores público y privado para la misión de desarrollo.

Fuera bien acogido, ya ha estado en una institución similar, es técnicamente muy preparado, conoce muy bien la región.

¿Han conversado sobre las principales posturas de Daboub?

De las apuestas, él planea continuar el trabajo que ha hecho el grupo y diría que hay muchos retos que vienen en la región en los que su trayectoria es relevante. Por ejemplo, el BID apuesta a temas de cambio climático y él fue el líder del Foro Económico Mundial para el cambio climático. Fue un reto grande. Otras ideas clave serán el tema de generar empleos en Centroamérica para evitar la migración y la importancia de tener una sociedad más inclusiva.

El grupo BID tiene 26 países miembro y una prioridad es atender a todos los países, no solo a los grandes y hay foco en Centroamérica y el Caribe y una apuesta es ser inclusivos de una manera integral. Integrar las economías es clave. Una Centroamérica más integrada fuera más fuerte y creo que el cambio de este tiempo que viene con sociedad más informada. Un presidente como Juan José podría llenar esos retos.

¿En qué momento se encuentra el BID, cuáles son sus principales apuestas?

El BID cumplió 60 años en abril, el grupo BID invest es el sector privado y se creó hace poco más de 3 años y una apuesta es tener balanza de público y privado de manera integrada y sostenible. Para generar desarrollo es clave hacer cosas en conjunto.

El BID se ha vuelto el banco de desarrollo más importante de Latinoamérica, nadie más lo hace con ese foco y ese tamaño. Es más importante trabajar conjuntamente con los bancos de desarrollo, no hay competencia sino cómo cada uno aporta para hacer el desarrollo. No hay recursos económicos y humanos para todo lo que se quiere hacer por lo que es clave continuar con esa trayectoria.

¿Cómo se está viendo a El Salvador en este y otros organismos multilaterales?

El Salvador está muy bien. Es claro que tenemos los problemas de la posguerra, un problema de delincuencia complejo, y muchos inversionistas tenían temor. Creo que el gobierno ha hecho un buen trabajo en estos meses, se ha bajado la inseguridad. El Salvador es un país con muchas cosas positivas para un inversionistas, es un país dolarizado que puede volver a grado de inversión, muchas empresas regionales son de El Salvador. Siempre se ha visto como un motorcito en Centroamérica que además de generar empleo tiene empresas regionales importantes. Para un banco desarrollo es importante una Centroamérica inclusiva, eficiente, segura. Hay razones para invertir en nuestros países. Veo un futuro más próspero.

¿Hacia dónde debería apostar El Salvador para alcanzar salud financiera y que los apoyos de instancias como el BID le permitan dar un salto cualitativo?

Yo creo que el tema de seguridad es una plantita que hay que seguir regando, siempre será prioridad, hay que mantenerlo y vender que El Salvador es un país más seguro. Deberíamos trabajar para volver a tener ‘grado de inversión’ y al lograrlo eso traerá muchos beneficios y es que los inversionistas verán un país con riesgo bajo y costos más bajos. Eso se logró y debería poder lograrse de nuevo. El tema de empleo es clave, la educación que va amarrada y el tema de integración. Centroamérica es del tamaño de Colombia y si lo desagregamos, somos pequeños. Hay muchos retos. Juan José conoce muy bien la región, El Salvador y es alguien que en el BID podría enfocarse en Centroamérica y el Caribe.

¿Ven las multilaterales un cambio de visión del país?

Ven acercamiento del nuevo gobierno a Estados Unidos, algo que es bien recibido. El Salvador mejoró la calificación, que estuvo en CCC y logró salirse de ese rango que es un nivel muy bajo y ahora es un B y creo que lo podemos mejorar. También considero que tener a alguien como Juan José le diera un reconocimiento de cómo una persona de un país pequeño tiene la experiencia para presidir un organismo como el BID y nos pusiera en la luz. El Salvador ha tenido muy buenas personas y esto lo haría una presencia más global y mundial.

El grupo tiene 48 accionistas: 26 son de Latinoamérica y 22 son no regionales, como EE. UU., Canadá, y países de Asia y Europa.

Aunque solo atiende a Latinoamérica, sus accionistas son países de varios rincones del mundo y como dicen los americanos el timing para El Salvador es perfecto y lo veo optimista

¿Cómo volver a tener grado de inversión?

No soy economista pero creo que son varios temas: para volver grado de inversión hay que tener un nivel de deuda adecuado, estabilidad política y jurídica importante, ser dolarizados nos ayuda pues no hay riesgo de moneda y tienes fondos más baratos.

Pero esto no se logra de un día a otro, es una ruta a trazarse y debe hacerse con tiempo y viendo a mediano plazo. Creo que es factible generar empleos, que la economía crezca y eso nos debería permitir ser un país grado de inversión.

¿Ve deudas en la incipiente administración Bukele? ¿Problemas, por ejemplo, en sus actitudes democráticas?

Todo se puede mejorar pero hay que rescatar lo bueno que hay. Como las personas o las empresas, hay que reconocer lo bueno, ha habido cosas buenas en gobiernos anteriores y el cambio es bueno, se generan nuevas opciones y hay cosas del pasado que se han hecho bien y hay que mantenerlas. Es una balanza. Sí hay mucho nuevo por mejorar y cosas en el pasado que han funcionado.

En un panorama donde EE. UU. apuesta por aislarse, ¿ve otros esfuerzos hemisféricos por asociarse?

A mediano plazo, EE. UU. va a seguir siendo nuestro socio comercial más importante. Actualmente ha habido un cambio muy positivo hacia apoyar a El Salvador. Sí hay temas de migración que son complicados pero creo que la mejor manera de evitar migración es generar oportunidades en el país. Habemos muchos latinos en Washington que ayudamos a la economía de este país. Si se fueran esos inmigrantes, no sé quién tomaría ese rol pero EE. UU. va a seguir siendo un socio y aliado clave de Centroamérica.

Creo que eso ha hecho bien el gobierno actual y hay que entender que es el socio principal y que en Latinoamérica, especialmente en Centroamérica, si a EE. UU. le da gripe a nosotros neumonía. Es un socio importante de mantener.

¿No es esto último razón suficiente para reducir la dependencia con Estados Unidos?

Es importante diversificar en el tema comercial, dependemos mucho, además dependemos mucho de la remesa. Hay que diversificar la economía, apostar al turismo y no solo del norte, hay que generar mayor valor agregado y diversificar a quién le vendemos pero entendamos que la economía más grande del mundo es esa y estamos ubicados muy cerca. La parte geográfica hay que entenderla, mientras más te vas al sur eres menos americanizado. Va a seguir siendo un socio importante y es clave diversificar a quién le vendemos pero recuerda que si EE. UU. tiene una desaceleración, el resto del mundo sufre. Si a ellos les va mal, a casi todos nos va a ir.

¿Apoya el BID esfuerzos para la sofisticación y complejidad de la economía?

No solo el BID sino todos los bancos de desarrollo apostamos a la innovación, que es un disruptor que ayuda a hacer negocios más eficientes por plataformas digitales. En países como México, Chile o Colombia, se ha apostado por ejemplo por la factura digital y ya es un documento de cobro jurídico. A través de aplicaciones se puede medir ventas y hacer esos procedimientos. Este es un ejemplo de cómo la innovación ayudará a tener más productividad y apoyar a pequeñas empresas que son el motor de la economía. A esto en el BID y otras multilaterales se le dedica recursos.
Estoy seguro que con la innovación generaremos más empleo y lograremos llegar a nuevos clientes.

Nota aclaratoria: Una versión original de este artículo mencionaba a Cañas como Jefe de Instituciones Financieras del BID. Sin embargo, la misión oficial de esta institución en el país ha aclarado que él laboró ahí hasta diciembre de 2019.

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