Santa Ana 25oC   51% H San Salvador 24oC   61% H San Miguel 24oC   61% H Surf City 24oC   61% H
  mapa
EDH

Shakira en El Salvador Copa Presidente 2026 Calendario Mundial 2026 Conciertos en El Salvador Festivales Turismo en El Salvador

Banner versión desktop Banner versión móvil
Eloisa Santos atiende desde hace 27 años en el edificio 1 del Mercado Central de San Salvador.

Eloisa Santos, la modista más antigua del Mercado Central

En el Mercado Central de San Salvador, entre pasillos cargados de comercio, historia y rutina diaria, hay un puesto donde las telas y las agujas han marcado el paso del tiempo. Allí trabaja Eloisa Santos, reconocida por comerciantes y clientes como la modista más antigua.

Avatar del autor

Por Leidy Puente
Publicado el 17 de febrero de 2026

 

TU RESUMEN

Eloisa Santos es reconocida por comerciantes y clientes como la modista más antigua del Mercado Central de San Salvador. Desde su negocio, Variedad Divina Providencia, ubicado en el edificio 1, puesto 260, suma 27 años en el mismo local y más de 40 años dedicada a la costura. Aprendió el oficio a los 14 años, trabajó en fábricas y también en Estados Unidos antes de establecer su propio taller. En su puesto confecciona vestidos para bodas, 15 años, primera comunión y bautizos, además de vestidos de novia que elabora desde hace aproximadamente 25 años. A sus 70 años, continúa activa, apoyada por dos costureras y una clientela que valora su experiencia.

Escuchar este artículo

El Mercado Central es uno de los puntos comerciales más activos de San Salvador. Cada día, cientos de personas recorren sus pasillos en busca de alimentos, ropa, accesorios o servicios. En medio de ese movimiento constante, Eloisa Santos mantiene su rutina desde hace casi tres décadas.

Su negocio, Variedades Divina Providencia, funciona en el edificio 1, puesto 260. Allí se confeccionan principalmente vestidos para ocasiones especiales: bodas, 15 años, primera comunión y bautizos. Sin embargo, su historia dentro del mercado va más allá de la oferta de prendas.

Entre los comerciantes del sector, Eloisa es considerada la modista más antigua del Mercado Central. El reconocimiento no es casual. Lleva 27 años trabajando en el mismo puesto, un dato poco común en un entorno donde los negocios suelen cambiar con frecuencia.

Su relación con la costura comenzó mucho antes de instalarse en el mercado. Aprendió a coser a los 14 años. Primero pasó por una academia y luego trabajó en una fábrica, donde adquirió técnica y experiencia. Desde entonces, el oficio se convirtió en su principal actividad laboral.

Te recomendamos: ¿Trabajar más años? Reforma de pensiones aumentaría edad de jubilación en El Salvador

Variedades Divina Providencia es el negocio donde la modista confecciona vestidos para distintas celebraciones.
Variedades Divina Providencia es el negocio donde la modista confecciona vestidos para distintas celebraciones. Foto/ Ever Flores

Toda una vida entre hilos y telas

“Yo empecé de cero”, comenta. No heredó el negocio ni creció dentro de un taller familiar. Su formación fue producto del aprendizaje práctico y los años de trabajo.

Su experiencia incluso la llevó fuera del país. Durante un tiempo trabajó en Estados Unidos realizando labores de costura. Aquella etapa, asegura, le permitió fortalecer sus habilidades y conocer otras dinámicas de trabajo.

Al regresar a El Salvador, decidió establecer su propio taller. El Mercado Central se convirtió en el lugar donde consolidó su actividad económica. Con el paso de los años, su puesto se transformó en referencia para clientas que buscan vestidos a la medida.

Aunque hoy es conocida por la confección de vestidos de gala, sus inicios estuvieron vinculados a la ropa casual. Durante años elaboró prendas de uso diario y atuendos sencillos. Posteriormente, la demanda de vestidos formales comenzó a crecer.

Lee además: Cristóbal, el salvadoreño que volvió de Estados Unidos para construir un paraíso natural en Morazán

Vestidos de novia, de 15 años y de primera comunión forman parte del trabajo diario en su taller.
Vestidos de novia, de 15 años y de primera comunión forman parte del trabajo diario en su taller. Foto/ Ever Flores

25 años vistiendo novias

En Variedades Divina Providencia se confeccionan distintos tipos de vestidos, pero los de novia ocupan un lugar importante. Eloisa asegura que lleva aproximadamente 25 años elaborándolos.

El proceso de confección es completamente artesanal. Diseña, corta, arma y decora cada prenda. El tiempo de elaboración varía según el diseño, aunque un vestido puede estar listo en aproximadamente tres horas o más, dependiendo del nivel de detalle.

Los precios también dependen del estilo. Existen opciones de mercado desde los $150. En los trabajos personalizados, el costo se define en función de la tela, la decoración y la complejidad del diseño.

Para pedidos a la medida, recomienda al menos 15 días de anticipación. Ese plazo permite tomar medidas, realizar ajustes y completar la prenda.

Actualmente, Eloisa no trabaja sola. Cuenta con el apoyo de dos costureras que colaboran en la confección de vestidos. En días normales, el taller puede elaborar entre tres y cuatro prendas, dependiendo de la demanda.

Eloisa aprendió a coser a los 14 años y acumula más de cuatro décadas de experiencia en costura.
Eloisa aprendió a coser a los 14 años y acumula más de cuatro décadas de experiencia en costura. Foto/ Ever Flores

A sus 70 años, reconoce que el ritmo de trabajo ya no es el mismo que en décadas anteriores. El desgaste físico obliga a dosificar esfuerzos, aunque continúa activa en el negocio.

Su trayectoria combina más de cuatro décadas de costura y casi tres décadas en el Mercado Central. Para muchos comerciantes, su permanencia representa un ejemplo de constancia dentro del recinto.

El negocio ha recibido clientas de distintos puntos del país. Incluso recuerda encargos recientes enviados fuera de El Salvador, como un vestido de 15 años que fue entregado desde Belice.

Más allá de la confección de prendas, Eloisa ha sido testigo de numerosas historias personales. Bodas, celebraciones familiares y también situaciones inesperadas, como clientas que cancelaron sus eventos cuando el vestido ya estaba en proceso.

Clientas de distintos puntos del país visitan el local en busca de vestidos para ocasiones especiales.
Clientas de distintos puntos del país visitan el local en busca de vestidos para ocasiones especiales. Foto/ Ever Flores

Pese a ello, asegura que las experiencias positivas predominan. La satisfacción de las clientas, afirma, es uno de los principales motores de su trabajo.

Hoy, Eloisa Santos continúa atendiendo en el Mercado Central de San Salvador, donde mantiene vigente un oficio que ha ejercido durante la mayor parte de su vida laboral.

Su historia refleja la permanencia de los oficios tradicionales en uno de los espacios comerciales más emblemáticos de la capital.

💡
¿Qué deseas ver ahora?