El secreto detrás de Alquimia Coffee, la cafetería salvadoreña que se consagró como la tercera mejor del mundo
La cafetería, fundada por Federico Bolaños, se colocó como la tercera mejor del mundo en The World’s 100 Best Coffee Shops 2026, bajo un innovador concepto que no solo propone beber café, sino vivirlo.
Por
Leidy Puente
Publicado el 19 de febrero de 2026
Alquimia Coffee, la cafetería salvadoreña fundada por Federico Bolaños, se posicionó como la tercera mejor del mundo en The World’s 100 Best Coffee Shops 2026. Su propuesta rompe con el modelo tradicional al ofrecer experiencias degustativas inmersivas y una narrativa centrada en el productor, utilizando exclusivamente café salvadoreño. El concepto destaca por su barra de experiencias, la figura del “alquimista” y un enfoque técnico basado en precisión y consistencia. Bolaños atribuye el éxito a la filosofía del proyecto: respeto por el café y por quienes lo producen. Entre sus creaciones emblemáticas figura Elixir, una bebida desarrollada durante tres años que resume la esencia sensorial y conceptual de la marca.
En El Salvador el café forma parte de la vida diaria. Se bebe casi de manera automática, sin demasiadas preguntas de por medio. Sin embargo, Alquimia Coffee nació precisamente para romper con esa lógica. La marca no se presenta únicamente como una cafetería, sino como una experiencia diseñada para replantear la relación del consumidor con la bebida.
Federico Bolaños, fundador del concepto, lo resume en una idea central: cambiar la manera en que se percibe el café. “Nuestra misión siempre ha sido redefinir la experiencia de consumo del café. Estamos tratando que el consumidor vea el café y lo que puede ser el café de una manera muchísimo más profunda”, explicó.
Esa visión se traduce en un formato poco habitual en el mercado local. Más que centrarse en bebidas tradicionales, Alquimia apuesta por experiencias degustativas inmersivas.
“Le damos a los consumidores vivencias y un conjunto de bebidas que conforman cada experiencia. Es literalmente una forma de valorar diferente el café, de verlo no por lo que es, sino por todo lo que puede ser”, afirmó Bolaños.
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Pero detrás del concepto no solo hay un discurso creativo, sino una historia larga dentro del café de especialidad. Federico Bolaños lleva más de dos décadas inmerso en el mundo del café, primero como barista, luego como tostador y posteriormente como formador de talento.
Su nombre ha estado vinculado durante años a campeonatos internacionales de barismo, donde ha trabajado como entrenador de competidores de alto nivel. Esa experiencia técnica, asegura, terminó moldeando la esencia de Alquimia Coffee, que nació en 2019 y abrió su primera tienda el año pasado.
“Muchas veces quienes se interesan en el café se quedan en aprender a usar las máquinas o los equipos, pero no profundizan en la ciencia. El café es química, es física, es entender variables. Cuando comprendés eso, podés repetir resultados extraordinarios con consistencia”, señaló.
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La cafetería, fundada por Federico Bolaños, se colocó como la tercera mejor del mundo en The World’s 100 Best Coffee Shops 2026, bajo un innovador concepto que no solo propone beber café, sino vivirlo. Video: Ever Flores
El reconocimiento global
El concepto cobró aún más relevancia tras su posicionamiento en The World’s 100 Best Coffee Shops 2026, donde la cafetería salvadoreña fue reconocida como la tercera mejor del mundo. Para su fundador, el logro fue tan impactante como emotivo.
“La verdad nos sentimos muy honrados y muy agradecidos. Recientemente nos premiaron con el puesto número tres a nivel mundial. Es un logro muy importante porque en este evento son 800 jueces a nivel mundial y evaluaron este año más de 17,000 cafeterías alrededor de todo el planeta”, relató Bolaños.
Más allá del ranking, el empresario destaca el trabajo interno que sostiene el concepto. “Para nosotros es un gran orgullo decir que tenemos un equipo de gente muy, pero muy especial, comprometida con la misión de Alquimia”, señaló.
El reconocimiento, insiste, tiene también un significado colectivo. “Nos sentimos muy agradecidos de contar con productores de café que están alineados con el hecho de producir los mejores cafés del mundo. Le dedicamos este premio no solo a ellos y al café de El Salvador, sino también a nuestros clientes que siempre han confiado en nosotros”, afirmó.

Una nominación inesperada y una gala cargada de emociones
La historia en el ranking internacional no comenzó con una inscripción tradicional. Según Bolaños, el proceso fue completamente distinto.
“La verdad que para nosotros no es que participemos, es que nos nominaron. Los jueces internacionales son los que hacen la nominación. De repente nos cayó la noticia que fuimos nominados entre los primeros 100 del mundo”, mencionó.
El desenlace estuvo marcado por la incertidumbre. “Fue superemocionante. Íbamos subiendo posiciones y decíamos: bueno, tal vez estamos en 20, en 10, en cinco… y de repente terminamos en el puesto número tres a nivel mundial”, recordó.
Para el fundador de Alquimia Coffee, el resultado representa algo más que prestigio empresarial. “Sobre todas las cosas, es un orgullo grandísimo y una responsabilidad, porque estamos representando al país. El hecho de que Alquimia gane baña de prestigio al café de El Salvador”, sostuvo.

La elección del término Alquimia no es casual. Dentro de la cafetería, los baristas son llamados alquimistas, una figura simbólica que resume la visión del proyecto.
“Los alquimistas en la historia buscaban transformar materiales básicos en oro. En nuestro caso, buscamos transformar algo extraordinario en sublime. Nuestra obra maestra es crear el elixir líquido del café de El Salvador”, explicó Bolaños.
Esa idea de transformación atraviesa todo el concepto. Desde la narrativa del menú hasta la interacción en la barra, la experiencia busca que el cliente no solo consuma café, sino que lo entienda desde otra dimensión.

Café 100 % salvadoreño y una narrativa centrada en el productor
La identidad de Alquimia Coffee está profundamente ligada al origen del café. Bolaños fue enfático al afirmar que toda la oferta es completamente nacional.
“Definitivamente es 100 % café salvadoreño. Nosotros creemos en el productor salvadoreño más que en ningún otro origen en el mundo. El café de El Salvador para nosotros es el mejor del mundo”, aseguró.
El menú refleja esa filosofía, incorporando cafés provenientes de distintas regiones del país. “Tenemos cafés de Chalatenango, Santa Ana, Ahuachapán, San Miguel, La Unión… de todos los rincones donde se produce café”, enfatizó.
Esta visión se traduce también en la dinámica de servicio. “Hay un error cuando usted llega a una cafetería y lo primero que le dicen es: ‘¿Qué método va a querer?’ Nosotros no estamos vendiendo métodos, estamos vendiendo fincas y cafés. Aquí lo primero que le van a preguntar es qué café quiere, qué productores y qué procesos”, explicó.

El corazón del concepto Alquimia
Uno de los elementos más distintivos del proyecto es su barra de experiencias, un espacio que transforma la visita a la cafetería en algo mucho más interactivo.
“No nos enfocamos en tener un montón de métodos, sino en tener muy poquitos y hacerlo bien en esos poquitos. Lo que importa es hacerle honor y justicia al productor”, dijo Bolaños.
En este formato, el cliente no elige simplemente una bebida, sino una experiencia completa. “Tenemos todo el tiempo ocho diferentes experiencias. Cada una es un conjunto de bebidas. El cliente puede elegir el café con el que quiere vivir cada experiencia”, explicó.
El sistema de precios busca mantener un enfoque inclusivo. “No queríamos hacer experiencias que no fueran permitivas para algunos bolsillos. Entonces organizamos los cafés en colecciones, desde alta especialidad hasta cafés de más de 90 puntos”, apuntó.

Una taza de café que le cambió la vida
La raíz del proyecto, según su fundador, se remonta a una experiencia personal que redefinió su relación con el café.
“El inicio fue una taza de café que me cambió la vida. Yo no tomaba café. Sentía que todo era amargo… hasta que probé una taza que sabía totalmente diferente, tan dulce que parecía chocolate”, recordó.
Esa vivencia detonó una reflexión sobre el mercado local. “Me dijeron que el mejor café de El Salvador se iba y que lo que se quedaba no era lo mejor. Para mí era una ironía. El salvadoreño se merece probar lo mejor que se produce acá”, relató.

Actualmente, Alquimia Coffee opera dos tiendas y cuenta con 25 colaboradores. A futuro, la marca ya explora nuevas posibilidades.
“En el corto plazo queremos consolidar El Salvador, pero a mediano plazo vamos a atender expresiones de interés para llevar Alquimia fuera del país”, adelantó Bolaños.
Entonces, ¿el verdadero secreto detrás del éxito? Para su fundador, la respuesta se mantiene constante.
“El secreto principal es un total respeto y admiración por el trabajo de los productores. Todo lo que hacemos gira en tratar de hacerle justicia a esa magia que es el café salvadoreño”, concluyó.

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