Opinión

OPINIÓN: Voy a robar un texto… para el fútbol salvadoreño, 50 años no son nada

Una columna escrita hace 50 años desnuda los mismos problemas de hoy entre los dirigentes de la Fesfut.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, con Hugo Carrillo, titular de Fesfut. Foto EDH/David Martínez.

Por Flores, Gustavo / Twitter @Gusflores21 | Jun 18, 2020- 18:25

-La Selección nacional desempeñó el papel que estaba destinada frente a rivales del más popular de los deportes. La pérdida de los juegos con que se perdió era la resultante de un seleccionado que por primera vez se asomaba a estos certámenes.

-Se debe hacer un análisis desapasionado y sin la amargura del resentimiento de la actuación de los salvadoreños.

-Las difíciles circunstancias que pasó el Seleccionado Nacional, entre ellas la demora del subsidio del gobierno, la ausencia de un verdadero y consciente fogueo internacional fuera del país, y lo más importante, lo injusto e ingrato, el cambio de la dirección técnica.

-La experiencia es amarga, inevitable y conveniente hasta cierto punto, porque con ello las autoridades deportivas han tenido la elocuencia de una realidad que se gestó, porque no se le dio la importancia que tenía;#si hacían todo lo contrario, se hubieran planificado mejor las cosas, el pájaro picón picón cantaría con más resonancia y otro pudiera ser el rostro de la Selección de El Salvador.


Estos párrafos anteriores, no son de mi autoría. Pero suscriben al 100 por ciento mi opinión. Mientras el fútbol salvadoreño no cambie ideas, no cambie actitudes, no cambie acciones de sus mandatarios, poco podrá cambiar en la verde grama a la hora del juego.

Los párrafos anteriores fueron escritos en el año 1970 por el periodista Alfonso Araujo. Sí, hace ¡50 años! Fue cuando la Selecta quedó eliminada del Mundial de México (al que solo accedieron 16 selecciones). Ese texto parece escrito ayer, o después de la última Copa Oro, o después de la eliminación a los Mundiales de 1986, 1990, 1994, 1998, 2002, 2006, 2010, 2014, 2018.

Sí, hace 50 años los problemas eran los mismos: la falta de visión dirigencial, los exabruptos federativos, los fogueos, la poca planificación, la interrupción de los procesos técnicos… En definitiva, las ganas de ocupar una silla por el simple “poder” o prestigio que esa maldita silla supuestamente da.

La denuncia periodística también era la misma, en el pensamiento de Don Alfonso. Decía que quizás pudiera haber servido para que las autoridades tuvieran la elocuencia de la realidad…

Pero pasaron 50 años y sigue lo mismo. Esperemos, empujemos, y también soñemos, que algún día cambien.

NOTA: (Los primeros 4 párrafos fueron extraídos de la columna Mirador Deportivo, publicada el 15 de junio de 1970 en El Diario de Hoy).

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