Julio Himede, el diseñador salvadoreño que creó el escenario de la gira de Shakira
Julio Himede, salvadoreño en Nueva York, diseñó el escenario monumental de la gira Las Mujeres Ya No Lloran de Shakira y el Super Bowl de Bad Bunny.
Por
Lissette Figueroa
Publicado el 14 de febrero de 2026
Julio Himede, diseñador salvadoreño radicado en Nueva York, es el cerebro creativo detrás del escenario monumental de la gira Las Mujeres Ya No Lloran de Shakira. Formado en Australia y fundador de Yellow Studio, trabajó durante un año junto a la artista y el equipo creativo para dar forma a un espectáculo que mezcla tecnología, emoción y resiliencia. El montaje, que viaja en hasta 40 tráilers, incluye pantallas gigantes, ascensores y efectos sorpresa como la icónica loba inflable. Himede también ha diseñado para el Super Bowl con Bad Bunny y para Miss Universo 2023 en El Salvador.
Cuando las luces se apagan y una pantalla gigante se enciende en un estadio repleto, pocas veces pensamos en quién imaginó ese universo. Detrás del escenario monumental de la gira Las Mujeres Ya No Lloran hay un salvadoreño que creció lejos del país, pero que nunca dejó de llevarlo consigo: Julio Himede.
Nació en San Salvador hace 49 años, pero creció en Australia. Ahí encontró su vocación. Estudió en el National Institute of Dramatic Arts, una de las instituciones más reconocidas en artes dramáticas y diseño escénico en Sídney. Su formación comenzó entre teatro y ópera, pero pronto migró a la televisión y a la música, donde descubrió el poder cultural del espectáculo en vivo.
En los años 2000 empezó a trabajar en proyectos para MTV en Australia, diseñando ceremonias como los VMA’s locales y colaborando también en eventos de Nickelodeon. “Ahí entendí que el diseño era parte de la cultura, especialmente para la gente joven”, recuerda.

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Esa proyección lo llevó a mudarse a Nueva York. En 2014 fundó Yellow Studio, su propia firma creativa. Hoy dirige un equipo de ocho personas —entre diseñadores, arquitectos, productores y coordinadores—. Desde ahí ha diseñado espectáculos, ceremonias y experiencias visuales para algunas de las marcas y artistas más influyentes del mundo.
Aunque su carrera se ha desarrollado entre Australia y Estados Unidos, Himede insiste en que su raíz salvadoreña es parte esencial de su lenguaje creativo. “La cultura de El Salvador tiene un montón de colores, sabores ricos. Eso me ayudó en mi creatividad”, afirma. Dice que esos primeros años en el país moldearon su sensibilidad visual y su manera de entender la emoción en escena.
El escenario de Las Mujeres Ya No Lloran
En 2024, Julio Himede comenzó a trabajar en lo que hoy es uno de los espectáculos más comentados del año: la gira mundial Las Mujeres Ya No Lloran de Shakira. No fue un proceso rápido ni improvisado. Fue un año entero de trabajo creativo, técnico y emocional.
La llamada llegó a través de The Square Division, los directores creativos del tour. A partir de ahí comenzó una colaboración intensa con la artista. Viajaban a Miami para reunirse con ella, presentaban maquetas físicas del escenario, renders digitales y modelos a escala. Nada se decidía sin que Shakira lo viera, lo tocara o lo cuestionara.
“Ella estaba bien involucrada en todo el proceso”, cuenta Himede. “Si una idea no funcionaba, hacíamos otra, y otra, y otra. Todos estábamos incluidos en esa conversación, incluyendo ella”.
Desde el inicio, la conversación giró alrededor del concepto del álbum: resiliencia. La historia personal que Shakira narra en sus canciones debía sentirse también en la arquitectura del show. Por eso el escenario no es simplemente grande: es simbólico.

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La palabra que más repetían en el estudio era “monumental”. Querían algo limpio, elegante y poderoso. Una gran pantalla central que dominara el estadio, pero que también permitiera crear momentos íntimos. En estadios donde caben decenas de miles de personas, el reto no es solo que se vea grande, sino que se sienta cercano.
Las pantallas no son estáticas: se abren como puertas. El piso es una superficie de video que transforma completamente el espacio. Hay ascensores que elevan a Shakira desde el interior del escenario, generando momentos de sorpresa como en “Ojos Así”, cuando emerge entre luces y sonido. Y al final del show, la loba inflable —que se eleva en apenas 15 segundos— funciona como un golpe visual que cierra el relato con fuerza.
Pero más allá de la tecnología, el lenguaje visual está cargado de significado. Las gemas y diamantes que aparecen a lo largo del espectáculo representan resistencia. “Los diamantes pasan por miles de años y sobreviven. Son resilientes. Eso es parte del mensaje del álbum”, explica Himede. La metáfora es clara: después de la presión, queda la piedra más fuerte.

El diseño también tenía que adaptarse a dos formatos distintos: arenas cerradas y estadios abiertos. La versión para estadios —como la que llegó a El Salvador— puede movilizar hasta 40 tráilers entre estructura, pantallas y sonido. Cada pieza está diseñada para desmontarse, viajar y volver a ensamblarse con precisión milimétrica. Debe resistir lluvia, viento y distintos climas.
“Los primeros seis meses fueron puro diseño. Los otros seis fueron para planear cómo se construye y cómo va a sobrevivir en diferentes países”, detalla. Cuando finalmente ve el resultado frente a miles de personas, el impacto es personal. Julio ha visto el show en distintas ciudades y dice que hay algo que se repite: la emoción.
“La gente empieza a llorar porque está conectada con ella. Eso para mí es lo más importante”, confiesa. Para él, esta gira marca un antes y un después. No solo por la escala global del proyecto, sino por la cercanía creativa que logró con la artista. “Esas colaboraciones no pasan todos los días”, admite.
El Super Bowl de Bad Bunny, la celebración de la cultura latina
Si el tour de Shakira marcó un antes y un después, el siguiente hito fue aún más global: el diseño del espectáculo junto a Bad Bunny en el Super Bowl.
La noticia lo dejó en shock. “Fue como un sueño hecho realidad”, dice. Durante semanas trabajaron a tiempo completo, incluso en Navidad. Para él, no se trató solo de un gran encargo profesional, sino de un momento cultural: celebrar Puerto Rico y la identidad latina en el escenario más visto del mundo.
El espectáculo incorporó referencias íntimas y cotidianas que resonaron más allá del público latino. “No solo celebramos el diseño. Celebramos nuestra cultura frente al mundo”, afirma.
Miss Universo 2023 y otros grandes escenarios
En 2023 también estuvo detrás del diseño del escenario de Miss Universe celebrado en El Salvador. La propuesta se inspiró en volcanes, cascadas y la fuerza natural del país. Pantallas en forma de caída de agua y referencias a la lava volcánica tradujeron el paisaje salvadoreño en una experiencia visual para más de 160 países.
A lo largo de su trayectoria, Julio Himede ha trabajado en diseño escénico y producción visual para artistas, marcas y organizaciones como:
Academy of Country Music, Alicia Keys, Apple, BAFTA, BBC, CNN, Complex, Disney, Doechii, E!, Elie Saab, Eurovision, Facebook, FOX, Macy’s, Miley Cyrus, Miss Universe, MTV, NBA, NBCUniversal, Netflix, Nickelodeon, Nike, Paramount, Riot Games, Samsung, Shakira, Spotify, Target, The Kennedy Center, The Recording Academy, TikTok y YouTube.
Si tuviera que definirse, dice que es un diseñador que mezcla culturas: salvadoreña, australiana y estadounidense. Y que todo lo que hace lo construye con integridad.
Para los jóvenes salvadoreños que sueñan con llegar a industrias creativas globales, su consejo es claro: “Busquen oportunidades, sigan sus sueños y sean auténticos con su cultura”.
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