El Salvador simplifica el ingreso de vehículos procedentes de Estados Unidos
El Acuerdo de Comercio Recíproco entre El Salvador y Estados Unidos introduce cambios para facilitar la importación de vehículos y autopartes provenientes de ese país, al eliminar barreras técnicas y administrativas adicionales. Te contamos los detalles
Por
Leidy Puente
Publicado el 30 de enero de 2026
El Acuerdo de Comercio Recíproco entre El Salvador y Estados Unidos simplifica el ingreso de vehículos y autopartes procedentes de ese país al eliminar barreras técnicas y administrativas adicionales. El documento establece que el país aceptará unidades fabricadas bajo los estándares federales de seguridad y emisiones estadounidenses, sin exigir procesos duplicados, aunque la importación seguirá sujeta a la normativa vigente. Se mantienen los límites de antigüedad: ocho años para vehículos a gasolina y diésel, 15 para buses y camiones, y siete para eléctricos e híbridos. Estados Unidos continúa siendo el principal origen de vehículos usados que ingresan al mercado salvadoreño.
El Acuerdo de Comercio Recíproco firmado entre El Salvador y Estados Unidos, anunciado este jueves, incorpora disposiciones específicas que impactan directamente en el mercado automotriz, al establecer un marco para facilitar el ingreso de vehículos y partes fabricados en el mercado estadounidense. El objetivo central es reducir obstáculos técnicos y administrativos que puedan limitar el comercio bilateral, sin modificar las leyes internas que regulan la importación de automotores.
En ese sentido, el documento establece que “El Salvador aceptará vehículos y partes de vehículos fabricados conforme a los Estándares Federales de Seguridad Vehicular (FMVSS) y a los estándares de emisiones de Estados Unidos, sin exigir que los vehículos estadounidenses se sometan a procesos adicionales para ingresar al mercado salvadoreño”.
Esta disposición busca agilizar los trámites y ofrecer mayor certeza a importadores y distribuidores que operan con unidades provenientes de ese mercado.
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Pese a esta apertura, el acuerdo es claro en señalar que la importación de vehículos continuará sujeta a las leyes y reglamentos vigentes. En la actualidad, El Salvador permite el ingreso de vehículos usados a gasolina y diésel con una antigüedad máxima de ocho años, contados a partir de su fecha de fabricación.
Para buses y camiones, el límite establecido es de 15 años, mientras que los vehículos eléctricos e híbridos pueden importarse con hasta siete años de antigüedad.

De Estados Unidos procede la mayor parte de los vehículos usados
Estados Unidos se mantiene como el principal origen de los vehículos usados que ingresan al país. De acuerdo con la Asociación de Importadores de Vehículos de El Salvador (AIVES), alrededor de 15,000 automóviles usados se importan anualmente desde ese mercado, consolidando a este segmento como uno de los más dinámicos dentro del comercio automotriz nacional.
Los sedanes continúan siendo los modelos más demandados, aunque en los últimos años se ha observado un crecimiento sostenido en la preferencia por pick-ups y vehículos utilitarios.
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El proceso de importación suele iniciar con la compra de las unidades en subastas realizadas en distintas ciudades de Estados Unidos. Posteriormente, los importadores seleccionan el puerto de embarque y el tipo de transporte, que puede ser terrestre o marítimo. Los tiempos de traslado varían según la ruta y el método elegido, con plazos que pueden oscilar entre 10 días y cerca de dos meses.
Una vez que el vehículo arriba al país, debe cumplir con los trámites legales establecidos. Los impuestos se calculan sobre el valor de compra e incluyen el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y la primera matrícula.
Además, la unidad debe someterse a una revisión física y técnica por parte de las autoridades correspondientes, previo a la obtención de la placa de circulación.

Mercado local
El acuerdo también tiene implicaciones para el mercado local, donde los vehículos usados importados compiten directamente con las unidades nuevas comercializadas por las agencias distribuidoras.
Mientras el segmento de autos usados mantiene una fuerte presencia, los concesionarios han reportado en los últimos años un aumento en la demanda de pick-ups y vehículos de trabajo, impulsado por actividades productivas y preferencias del consumidor.
Especialistas del sector señalan que la simplificación de requisitos para vehículos procedentes de Estados Unidos podría traducirse en procesos más ágiles y costos más previsibles para los importadores, sin que ello implique una flexibilización de los controles de seguridad, antigüedad o circulación establecidos por la ley salvadoreña.
Con estas disposiciones, El Salvador busca facilitar el comercio bilateral de automotores y autopartes, alineando sus procedimientos a estándares internacionales ampliamente utilizados.
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