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Guatemala alerta que sus cárceles son una “bomba de tiempo permanente”

Guatemala alerta que sus cárceles son una “bomba de tiempo permanente”

El ministro de Gobernación de Guatemala advirtió que el sistema penitenciario está al borde del colapso por el hacinamiento del 340 %, tras una serie de motines y asesinatos de policías.

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Por AGENCIAS
Publicado el 22 de enero de 2026

 

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El ministro de Gobernación de Guatemala, Marco Antonio Villeda, advirtió que las cárceles del país son una “bomba de tiempo permanente” debido a un hacinamiento del 340 %. La alerta surge tras motines carcelarios y el asesinato de diez policías atribuidos a la pandilla Barrio 18. El gobierno decretó estado de sitio y retomó el control de varios penales, pero persisten las denuncias de complicidad institucional. Exfiscales señalan que la violencia busca desestabilizar al presidente Bernardo Arévalo. Las pandillas, según el ministro, tienen capacidad financiera para influir políticamente, lo que agrava una crisis con raíces estructurales y riesgos regionales.

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El gobierno de Guatemala reconoció esta semana que el sistema penitenciario del país atraviesa una de sus peores crisis. Con un hacinamiento del 340 %, las cárceles han sido calificadas como una “bomba de tiempo permanente” por el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, en declaraciones tras los recientes episodios de violencia.

“El sistema carcelario está rebasado. Es una bomba de tiempo permanente”, dijo Villeda este miércoles en Ciudad de Guatemala, al asegurar que las autoridades mantienen el control tras los motines registrados el fin de semana pasado y el asesinato de diez policías en distintos puntos del país.

Aunque el ministro aseguró que “no hay impunidad” y que los cabecillas responsables han sido neutralizados, las condiciones actuales de las prisiones siguen siendo un foco de tensión nacional.

Detenidos por el estado de sitio en Guatemala. Fotografía/ AFP
Detenidos por el estado de sitio en Guatemala. Fotografía/ AFP

Motines, asesinatos y una estructura criminal desde dentro

La escalada de violencia, iniciada el domingo con una serie de ataques coordinados por la pandilla Barrio 18 desde el interior de varios penales, dejó al descubierto las profundas fallas estructurales en el sistema de seguridad y control penitenciario.

Según fuentes judiciales, los disturbios comenzaron con un motín liderado por Aldo Dupie, alias “El Lobo”, en la cárcel Renovación I. El recluso, condenado por homicidios múltiples, exigía ser trasladado a un penal con menores medidas de seguridad. Su captura desencadenó una ola de ataques armados fuera de los centros penitenciarios, incluyendo el asesinato de diez agentes de policía.

Exfiscales como Juan Francisco Solórzano consideran que la violencia fue planificada y responde a un intento por desestabilizar al gobierno del presidente Bernardo Arévalo. “Hay cero control en el sistema penitenciario y parece que los servicios de inteligencia no anticiparon nada”, advirtió Solórzano.

Estado de sitio y acusaciones de complot político-criminal

Ante el desbordamiento de la violencia, el presidente Arévalo decretó estado de sitio en varias zonas del país, una de las medidas más severas contempladas en la legislación guatemalteca. La decisión permitió el despliegue de fuerzas especiales para retomar el control en al menos tres cárceles dominadas por pandillas.

Sin embargo, la medida no ha disipado las sospechas de un trasfondo político. Exfuncionarios como Juan Francisco Sandoval, exfiscal anticorrupción exiliado en EE. UU., señalan que los hechos no son aislados. “Esta ofensiva es una reacción de redes político-criminales que temen perder el control institucional”, afirmó.

Policías guatemaltecos registran a un grupo de jóvenes en una calle del barrio Nueva Jerusalén durante el estado de emergencia declarado por el gobierno en la Ciudad de Guatemala el 20 de enero de 2026.
Policías guatemaltecos registran a un grupo de jóvenes en una calle del barrio Nueva Jerusalén durante el estado de emergencia declarado por el gobierno en la Ciudad de Guatemala el 20 de enero de 2026.AFP

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En julio del año pasado, el gobierno trasladó a cinco líderes de Barrio 18 a una prisión de máxima seguridad. Desde entonces, los incidentes carcelarios se han intensificado, incluyendo fugas, motines y denuncias de complicidad de funcionarios penitenciarios.

Pandillas con poder económico y capacidad política

Más allá de la violencia puntual, el ministro Villeda también advirtió sobre la dimensión económica de las pandillas, señalando que su poder financiero representa un riesgo electoral.

“Las pandillas tienen recursos para influir en campañas políticas, financiar candidatos o condicionar decisiones. No se trata solo de violencia, sino de control territorial y económico”, dijo Villeda a la AFP.

El temor es que estos grupos criminales, además de operar desde las cárceles, busquen extender su influencia a nivel institucional, aprovechando la debilidad del sistema judicial y la cercanía del relevo de figuras clave como la fiscal general y los magistrados del Tribunal Supremo Electoral.

Grupos de pandillas retuvieron a más de 40 guardias en varias cárceles de Guatemala el 17 de enero mientras se amotinaban en protesta por el traslado de sus líderes a una instalación de máxima seguridad, informaron las autoridades. Foto AFP
Policías antidisturbios montan guardia durante un motín en la prisión de máxima seguridad Renovación I en Escuintla, Guatemala, el 18 de enero de 2026. Grupos de pandillas retuvieron a más de 40 guardias en varias cárceles de Guatemala el 17 de enero mientras se amotinaban en protesta por el traslado de sus líderes a una instalación de máxima seguridad, informaron las autoridades. Foto AFP

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Ecos regionales y temores por una respuesta autoritaria

La crisis carcelaria guatemalteca tiene resonancia en toda la región, especialmente en países como El Salvador y Honduras, donde las mismas pandillas han tenido presencia histórica. En el caso salvadoreño, el gobierno aplicó desde 2022 un régimen de excepción que redujo los homicidios, pero ha sido criticado por detenciones arbitrarias y denuncias de pactos con grupos criminales.

En Guatemala, algunos sectores temen que la situación actual sea utilizada para justificar medidas autoritarias o desviar la atención de otras tensiones políticas. “El riesgo es que esta violencia se use para consolidar poder en lugar de resolver el problema de fondo”, advirtió Solórzano.

Además, el contexto institucional guatemalteco sigue siendo delicado. La fiscal general Consuelo Porras, sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea, mantiene una postura crítica hacia el presidente Arévalo y ha utilizado la crisis para exigir resultados inmediatos en seguridad, pese a su historial de señalamientos.

Soldados toman posiciones durante un motín en la prisión de máxima seguridad Renovación I en Escuintla, Guatemala, el 18 de enero de 2026.
Soldados toman posiciones durante un motín en la prisión de máxima seguridad Renovación I en Escuintla, Guatemala, el 18 de enero de 2026. Grupos de pandillas retuvieron a más de 40 guardias en varias cárceles de Guatemala el 17 de enero mientras se amotinaban en protesta por el traslado de sus líderes a una instalación de máxima seguridad, informaron las autoridades. Foto AFP

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El desafío: desactivar la bomba antes de que estalle

Guatemala enfrenta una encrucijada. Por un lado, un sistema penitenciario colapsado, con cárceles superpobladas y sin control efectivo. Por otro, un entorno político marcado por tensiones entre el Ejecutivo y sectores del poder judicial, y una ciudadanía que exige soluciones sin recurrir a la represión.

“El sistema está al borde. Ya no basta con controlar los motines: se necesita una reforma estructural que saque a las pandillas del centro del poder penitenciario”, concluye Solórzano.

Mientras tanto, el gobierno insiste en que mantiene el control, pero las cárceles siguen siendo, como dijo el propio ministro Villeda, una bomba de tiempo permanente. La gran incógnita es cuánto falta para que vuelva a estallar.

TAGS:  Crisis en Guatemala | Guatemala

CATEGORIA:  Noticias | Internacional

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