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Erick Acuña posa en Milán, donde actualmente impulsa su emprendimiento de encomiendas y logística al servicio de la comunidad salvadoreña en el exterior.

Erick Acuña, el salvadoreño que creció en Ilopango y hoy impulsa un negocio en Italia

La infancia marcada por la pobreza no apagó sus aspiraciones. Desde Ilopango hasta Italia, la historia de Erick Acuña es la de un salvadoreño que transformó la fe, la disciplina y el trabajo constante en un emprendimiento pensado para servir a la diáspora.

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Por Fabrizio Ottavio Berard
Publicado el 18 de enero de 2026

 

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La historia de Erick Acuña es la de un salvadoreño que transformó la adversidad en oportunidad. Creció en Ilopango, en un entorno marcado por la pobreza y la inestabilidad, experiencias que forjaron su carácter y su vocación de servicio. Tras años de trabajo pastoral y formación personal, decidió migrar de manera planificada para buscar un mejor futuro. Hoy, desde Italia, impulsa un negocio de encomiendas y logística enfocado en servir a la diáspora salvadoreña. Su emprendimiento busca brindar confianza, cercanía y apoyo a familias separadas por la distancia, demostrando que el origen no define el destino.

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La vida de Erick Acuña empezó entre carencias, mudanzas constantes y el esfuerzo silencioso de su madre y su abuela por salir adelante. En la colonia Santa Lucía, en Ilopango, aprendió desde niño que nada se obtiene sin sacrificio y que la perseverancia es una herramienta clave para enfrentar la adversidad.

Sus estudios iniciaron en la Escuela República de Venezuela, pero la estabilidad fue esquiva durante muchos años. La familia pasó largas temporadas viviendo de mesón en mesón, sin un lugar fijo al cual llamar hogar.

No fue sino hasta que lograron establecerse en la colonia San José, en Soyapango, que Erick pudo completar el noveno grado. Intentó continuar el bachillerato mientras trabajaba, aunque las necesidades económicas lo llevaron a priorizar el sustento diario.

Ese periodo también estuvo marcado por decisiones difíciles. Erick reconoce que atravesó momentos complejos que lo llevaron a tocar fondo, experiencias que, lejos de derrotarlo, se convirtieron en una oportunidad para replantearse el rumbo. Comprendió que los errores no definen para siempre y que siempre existe la posibilidad de reconstruir la propia historia.

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Con esa convicción retomó su formación académica y obtuvo una Licenciatura en Teología. Durante 25 años ejerció el pastorado en distintas organizaciones cristianas, una etapa que fortaleció su vocación de servicio y le permitió acompañar procesos humanos diversos. Ese trabajo pastoral, explica, moldeó su forma de ver la vida y sentó las bases de los valores que hoy rigen su actividad empresarial.

Erick Acuña posa en Milán, donde actualmente impulsa su emprendimiento de encomiendas y logística al servicio de la comunidad salvadoreña en el exterior.
Erick Acuña posa en Milán, donde actualmente impulsa su emprendimiento de encomiendas y logística al servicio de la comunidad salvadoreña en el exterior. Foto/ elsalvador.com

La decisión de migrar llegó como un paso planificado. Para Erick, salir de El Salvador no fue un acto impulsivo, sino una determinación tomada con responsabilidad, pensando en el futuro de su familia. Reconoce que muchos salvadoreños han vivido procesos migratorios mucho más duros y riesgosos, por lo que siempre habla de su experiencia con respeto hacia quienes enfrentan condiciones extremas.

Instalarse en Milán significó comenzar de nuevo. Adaptarse a otro idioma, a una cultura distinta y a nuevas dinámicas laborales fue un reto permanente. Sin embargo, la disciplina adquirida desde la infancia, sumada a la fe y a una ética de trabajo constante, le permitió abrirse paso en un entorno desconocido.

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Euro Express Peniel

De esa experiencia migratoria nació Euro Express Peniel, un emprendimiento salvadoreño dedicado a encomiendas y logística, concebido para atender una necesidad real de la comunidad en el exterior. La idea surgió al observar las dificultades que muchos connacionales enfrentan al enviar paquetes a sus familias, desde servicios poco confiables hasta estafas que generan pérdidas económicas y emocionales.

Actualmente, la empresa cuenta con oficinas en Milán y Nápoles, desde donde coordinan la recolección de encomiendas procedentes de Estados Unidos, España e Italia, con planes de ampliar operaciones hacia Inglaterra. En España, trabajan con socios estratégicos en Barcelona y Madrid. Todas las encomiendas tienen como destino final El Salvador, con el objetivo de garantizar entregas seguras y confiables.

Desde Italia, Erick Acuña coordina el envío de encomiendas hacia El Salvador, con el objetivo de brindar un servicio confiable y cercano a las familias salvadoreñas. Foto EDH/Fabrizio Ottavio Berard.
Desde Italia, Erick Acuña coordina el envío de encomiendas hacia El Salvador, con el objetivo de brindar un servicio confiable y cercano a las familias salvadoreñas. Foto/ elsalvador.com.

Para Erick, el valor del negocio va más allá de la logística. Cada envío representa tranquilidad para una familia y un vínculo directo con el país de origen. Esa visión de servicio es la que, asegura, ha permitido construir relaciones de confianza con la comunidad salvadoreña en Europa.

Al hablar de sus planes, Erick apunta a un crecimiento responsable y sostenido. Su meta es consolidar Euro Express Peniel como un referente confiable, sin perder el enfoque humano que dio origen al proyecto. La prioridad sigue siendo acompañar a los salvadoreños que viven fuera del país y responder con seriedad a la confianza que depositan en su trabajo.

Antes de cerrar, envía un mensaje claro a los jóvenes, el lugar de origen no determina el destino, dice. Su historia, marcada por la pobreza, los errores, la fe y la perseverancia, demuestra que siempre es posible comenzar de nuevo. Desde Italia, Erick Acuña confirma que el esfuerzo con propósito puede convertirse en una herramienta de transformación personal y comunitaria.

Erick Acuña, originario de Ilopango, logró convertir su experiencia migratoria en Italia en un emprendimiento enfocado en servir a los salvadoreños que viven fuera del país. Foto EDH/Fabrizio Ottavio Berard.
Erick Acuña, originario de Ilopango, logró convertir su experiencia migratoria en Italia en un emprendimiento enfocado en servir a los salvadoreños que viven fuera del país. Foto/ elsalvador.com

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