Decenas de familias lloran a sus seres queridos muertos en tragedia vial en Guatemala
Autoridades guatemaltecas redujeron este martes de 55 a 54 el saldo de personas que murieron. "En seguimiento al accidente del autobús [...] se logró identificar los 54 cuerpos", indicó en un comunicado el estatal Instituto Nacional de Ciencias Forenses, en el cual se precisó que ocho personas permanecen hospitalizadas.

Integrantes de cuerpos de socorro observando el fondo del barranco donde cayó el autobús en el norte de la Ciudad de Guatemala (Guatemala). EFE/David Toro
Trabajadores y estudiantes, entre los más de 50 muertos en el accidente de un autobús en Guatemala
Decenas de familias guatemaltecas se vistieron de luto tras el accidente de un autobús extraurbano que perdió el control en el norte de Ciudad de Guatemala, se desplomó por un barranco y cayó a un río de aguas residuales, dejando al menos 54 muertos reportados hasta la noche del lunes, muchos de ellos trabajadores y estudiantes que se dirigían a la capital.
Entre las víctimas mortales contabilizadas se encontraban dos trabajadores del Organismo Legislativo, varios comerciantes y estudiantes de primaria y diversificado que cada mañana salían desde sus comunidades del noreste del país para estudiar en la capital.
"Mis sobrinas salieron a las cuatro de la mañana desde San Antonio La Paz, venían a la ciudad a estudiar, salí corriendo de casa una hora después de que sucedió el accidente, ahora las acabo de identificar", indicó a EFE Rosa García, una mujer de 60 años que perdió al menos tres familiares en el accidente.
Al igual que García, decenas de personas entre llanto y lamentos acudieron a una morgue provisional que las autoridades guatemaltecas montaron en una casa del asentamiento de Jesús de la Buena Esperanza, aledaño al lugar donde el bus se accidentó.
Rony Arreaga perdió en el accidente a su esposa y a sus tres hijos, de 10, 11 y 14 años, quienes regresaban con su madre de visitar a su abuela de Santo Domingo, un poblado cercano a San Cristóbal. «Me cuesta creer que sea mi familia», dijo Arreaga a periodistas en la morge improvisada.
Entre llantos, Rosa López, de 48 años, explicó a periodistas que cuatro sobrinos suyos viajaban en el autobús. «Cuando nos dijeron del accidente por las noticias entonces nos dirigimos hacia acá (morgue)», relató.
Las familias ofrecieron una misa en la aldea Santo Domingo, a unos 60 km de Ciudad de Guatemala y de donde eran varias de las víctimas. Algunas fueron sepultadas después del oficio religioso y otras este miércoles.
Se reducen cifras de víctimas
Mientras tanto, autoridades guatemaltecas redujeron este martes de 55 a 54 el saldo de personas que murieron. "En seguimiento al accidente del autobús [...] se logró identificar los 54 cuerpos", indicó en un comunicado el estatal Instituto Nacional de Ciencias Forenses, en el cual se precisó que ocho personas permanecen hospitalizadas.
El dato rectifica la cifra de 55 muertos que había informado previamente la Fiscalía. Los bomberos habían estimado que en el bus iban unas 70 personas, pero según los datos oficiales difundidos este martes, los pasajeros sumarían 64.
Pese a la magnitud del siniestro, al menos 20 personas lograron salir con vida, aunque con heridas de gravedad.
El bus era conducido por un chófer de 24 años de edad, de acuerdo con las investigaciones, pero su licencia no le autorizaba para manejar autobuses ni transporte pesado.
Mexicano entre víctimas
Las autoridades guatemaltecas confirmaron este martes la muerte de un mexicano en el accidente de tráfico registrado el lunes en el norte de la capital con el saldo de 54 decesos.
El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), dijo en un comunicado que entre las víctimas mortales se identificó al mexicano German Hernández, quien residía en la comunidad de Llano Largo, en la ruta al Atlántico del país, y a diario se iba a su trabajo en autobús.
El consulado precisó que la víctima laboraba en una empresa de blindaje de vehículos en una zona residencial de Ciudad de Guatemala, y que se harán todas las gestiones para repatriar sus restos a México.

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), dijo en un comunicado que entre las víctimas mortales se identificó al mexicano German Hernández, quien residía en la comunidad de Llano Largo, en la ruta al Atlántico del país, y a diario se iba a su trabajo en autobús.
El consulado precisó que la víctima laboraba en una empresa de blindaje de vehículos en una zona residencial de Ciudad de Guatemala, y que se harán todas las gestiones para repatriar sus restos a México.

En el lugar de la tragedia habitan unas 500 personas en extrema pobreza sin acceso a agua potable y no todas las viviendas cuentan con electricidad. Los vecinos del lugar aportaron café, alimentación y espacios de descanso para los cuerpos de socorro.
Además, ciudadanos particulares y algunas empresas acudieron al lugar con bolsas de comida y agua para apoyar a las personas destacadas en las tareas de rescate y reconocimiento de las víctimas.
El origen del bus
El autobús partió desde San Agustín Acasaguastlán, un municipio de la provincia de El Progreso ubicado a 92 kilómetros al noreste de la capital guatemalteca y se presume que su destino era la terminal de buses ubicada en el centro de la ciudad.
El poblado de donde partió el autobús accidentado tiene 55.080 habitantes, de los cuales el 66 % vive en pobreza y el 17 % en extrema pobreza de acuerdo con datos de la Secretaría de Planificación de la Presidencia.

Además, San Agustín es uno de los 52 municipios guatemaltecos que viven bajo condiciones de pobreza extrema.
Luto nacional en Guatemala
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, decretó luto nacional por tres días y confirmó que el bus del accidente tenía 30 años de funcionamiento y la licencia del conductor estaba vigente hasta junio de este año.
Arévalo de León puso al Ministerio de la Defensa y la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres a cargo de esta tragedia.

Los accidentes en carretera dejaron 2.863 fallecidos en Guatemala durante 2024, con un total de 8.600 accidentes reportados en todo el país, de acuerdo con datos de la Policía Nacional Civil (PNC).
Este es uno de los accidentes de tráfico más mortíferos que ha padecido Guatemala este siglo.
El peor del que se tiene registro en los últimos años ocurrió en 2002, cuando un autobús se precipitó por un abismo en la zona de La Mesilla, cercana a la frontera con México, y cayó al río Selegua, dejando 55 muertos. Muchos de los cuerpos fueron recuperados por los equipos de socorro en medio de las fuertes lluvias.

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