El camino de Salvador frente a la dificultad de movilizarse
Salvador Marroquín recorre casi nueve kilómetros en su silla de ruedas todos los días para ir a trabajar.

Por la temprana hora que don Salvador sale de su casa, decidió adecuar luces para tener buena visibilidad y, además, usa chaleco reflectivo para que los demás conductores lo distingan. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Salvador Marroquín tiene una discapacidad física en sus piernas que le dificulta movilizarse en el transporte público como la mayoría de la población. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Él adaptó una silla de ruedas para poder transportarse desde su casa en Soyapango hacia su trabajo en San Salvador. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Marroquín adecuó su medio de transporte y, también, brinda mantenimiento constante para su correcto funcionamiento. Foto EDH/Emerson Del Cid 
A las 5:00 a.m. Salvador va preparado con un equipo completo, lleva casco con lámpara, un chaleco reflectivo, guantes y el elemento más importante para él: su fe en Dios. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Al igual que para miles de salvadoreños, trasladarse a su trabajo es un verdadero reto, sin embargo para Salvador esto tiene un nivel de dificultad aún mayor. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Salvador sale de su casa tres horas antes de su hora de entrada en su trabajo debido a las dificultades que puede tener en el trayecto. Foto EDH/Emerson Del Cid 
La falta de un transporte público inclusivo para personas con discapacidades físicas obligó a don Salvador a adecuar una silla de ruedas y bicicletas que le permitiese movilizarse a su trabajo y ganarse el sustento diario. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Al incorporarse al bulevar del Ejército inicia una de las partes más difíciles, luchar contra el tráfico y el irrespeto de muchos conductores. Foto EDH/Emerson Del Cid 
La silla que utiliza para trasladarse no es igual a todas. Fue diseñada por él, tomando como inspiración las sillas de ruedas olímpicas. Foto EDH/Emerson Del Cid 
El paso a desnivel del bulevar del Ejército a la altura de Molsa se torna complicado, dice don Salvador, debido a lo elevado de la estructura y refleja parte del trayecto que recorre. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Hay días en los que por lo menos cinco personas que me dan un tipo de maltrato, me quitan el paso en lugar de cederlo, ya me han botado de la silla contó Marroquín. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Existen calles más estrechas en las que buses o vehículos circulan de forma muy cercana a él y su medio de transporte adaptado. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Al llegar a su trabajo han transcurrido dos horas aproximadamente. Marroquín siempre se muestra de buen ánimo, a pesar del cansancio. Foto EDH/Emerson Del Cid 
A pesar de tener un empleo formal, Salvador sueña con tener un negocio que ayude a otras personas con otras discapacidades físicas. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Salvador muestra fotos que reflejan el arduo trabajo de toda su vida por sobreponerse a las desigualdades que le perjudican. Foto EDH/Emerson Del Cid 
Salvador desea tener más facilidades de transporte que mejoren su calidad de vida. Foto EDH/Emerson Del Cid

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