Reyes sin
corona
Campeones mundiales,
campeones en Ligas de Fútbol de su
país y en el extranjero, considerados los
mejores futbolistas del siglo, superestrellas,
todos los calificativos y reconocimientos que se
le pueden dar a un "crack" del fútbol.
Edson Arantes do Nascimento, conocido
mundialmente como Pelé, y Diego Armando
Maradona son los máximos exponente del
fútbol americano, que no pudieron
acariciar el meas glorioso trofeo del
continente: la Copa
América.
José
María Calle
EFE/Exclusivo
para El Diario de Hoy
Los
dos jugadores considerados como los mejores de
la historia del fútbol, el
brasileño Pelé y el argentino
Maradona, nunca ganaron la Copa
América.
Pelé jugó con
la selección de Brasil la edición
de la Copa América de 1959, en Buenos
Aires, un año después de su
extarordinario debut en un Campeonato Mundial de
Suecia, en 1958. En él, con tan
sólo 18 años de edad,
deslumbró al mundo y se proclamó
campeón. En aquella edición de la
Copa América, la selección de
Argentina fue la que se hizo con el
título. Pelé no jugó nunca
más la Copa América. Diego Armando
Maradona pudo haber sido campeón de la
Copa América en 1991, año en el
que Argentina conquistó el máximo
trofeo del fútbol americano, pero no pudo
participar con la selección de su
país por estar suspendido por la
FIFA.
"O Rei"
"O Rei" Pelé, Edson
Arantes do Nascimento, nacido en la ciudad
brasileña Tres Coraçoes, Estado de
Minas Gerais, el 23 de octubre de 1940, une a su
extraordinario y sin igual palmarés
futbolístico el título de
secretario especial de Deportes de Brasil.
Además, la UNESCO lo nombró su
embajador y representante de su país en
eventos deportivos como diplomáticos y
políticos.
En 1987, Pelé fue
nombrado embajador honorífico del Turismo
de Brasil y un año después
presidente del KIKC AIDS.
Empezó a jugar a los
siete años en el equipo Siete de
septiembre. Desde que se integró en el
equipo del Santos, en 1956, hasta su retirada
del fútbol activo acumula en su
trayectoria la consecución del Campeonato
Mundial de 1958, en Suecia, 1962, en Chile, y el
de 1970, en México. Cuando Brasil
conquistó el título mundial de
1994, en Estados Unidos, Pelé ya
había colgado las botas.
Sin embargo, en la Copa
América, dejó constancia de su
capacidad al anotar ocho goles en la
única edición en la que
participó, la de 1959. En ella
jugó seis partidos, y se convirtió
en el mejor goleador del torneo.
Goleador en la
final
En aquella edición,
Brasil jugó su primer partido el 10 de
marzo y empató con Perú a dos
goles, obra de Pelé y Didí por los
brasileños. Cinco días
después, los brasileños vencieron
a Chile por tres goles a cero, de lo cuales
Pelé anotó dos y Didí el
tercero. El 21 de marzo, Brasil derrotó a
Bolivia por cuatro a dos, y Pelé hizo un
gol.
En la victoria por cuatro a
uno de Brasil sobre Paraguay, Pelé
marcó tres. En la final contra Argentina,
con empate a un gol, "O Rei" se apuntó el
gol de la igualada, que de nada sirvió a
los brasileños porque Argentina se
coronó campeón.
Ese mismo año, hubo
una edición extraordinaria de la Copa
América en Ecuador, con motivo de la
inauguración del estadio de Guayaquil.
Pero Pelé no participó y nunca
más lo haría en la Copa
América, el único entorchado que
le hizo falta para engalanar su gloriosa
historia.
Pelé dejó la
selección brasileña el 18 de julio
de 1971, en un partido contra Yugoslavia, en el
estadio de Maracaná, después de
haber jugado 109 partidos y anotado 93 goles,
vistiendo la casaca amarilla. Jugó su
último partido el 1 de octubre de 1977,
cuando militaba en el equipo norteamericano del
Cosmos. esa vez enfrentó al Santos, y en
el que Pelé jugó un tiempo con
cada equipo.
Fue doce veces campeón
paulista, tres campeón mundial y cino de
la Coppa de Brasil. Todo un genio.
El pibe de
oro
Dos títulos mundiales,
el Juvenil de 1979 y el Mundial de 1986,
además de otros entorchados nacionales y
continentales, avalan la extraordinaria calidad
futbolística de Diaego Armando Maradona.
Un jugador tan admirado y codiciado, como
también protagonista de conflictos, al
que se le adjudicaron los sobrenombres de "el
Pelusa" y "el Pibe de Oro".
Maradona pudo haberse hecho
con el título de la Copa América
en 1991, en la edición que ganó la
selección argentina, pero no pudo
participar al estar sancionado por la FIFA por
sus relaciones con el mundio de la
droga.
Excluído de
Argentina '78
Maradona nació en la
localidad argentina de Lanuss, el 30 de octubre
de 1960, y comenzó a jugar fútbol
en el barrio de Villa Florito, en Buenos Aires.
A los 11 años de edad, ingresó en
el equipo del Argentinos Juniors, y
debutó con el primer equipo cuando apenas
tenía 16 años, el 20 de octubre de
1976 contra el Talleres de
Córdoba.
Un año después,
en febrero de 1977, debutó con la
selección argentina frente a
Hungría, en el que jugó unos
minutos bajo las órdenes del entonces
seleccionador argentino, César Luis
Menotti. "El Flaco", contra la opinión
popular, no lo incluyó en la
selección que jugó el Mundial de
1978, la que al final se coronó campeona.
El mismo Menotti sí lo
incluyó en la selección argentina
que ganó el Mundial Juvenil de 1979. Un
año más tarde fue proclamado el
Mejor Jugador de Argentina y fue el
máximo goleador del Campeonato de
Liga.
En 1982, se
comprometió con el Barcelona de
España, por más de doce millones
de dólares, y dos años
después fue traspasado al Nápoles
italiano. Con ellos ganó el "calcio" de
Italia y una Copa de la UEFA.
Problemas con las
drogas
Sus problemas con las drogas
han sido continuos en su carrera, pricipalmente
en los últimos años en activo, que
le han provocado más de un conflicto
judicial.
En 1993, volvió a
vestir la camiseta de la selección
argentina, después de dos años y
medio de ausencia, y jugó contra Brasil
en Buenos Aires. Ese mismo año
volvió a un club argentino, el Newell's
Old Boys, después de once años
fuera de la Liga de su país. Un
año más tarde, la FIFA lo
suspendió por dar positivo en un control
antidopaje, en el Mundial de Estados Unidos.
Maradona regresó al Boca Juniors, donde
ha dejado el fútbol, aunque su vuelta es
una posibilidad que siempre está en el
aire.
Otros ausentes en Copa
América
Un campeón mundial, y
considerado por muchos entrenadores como el
mejor futbolista, el uruguayo Juan Alberto
Schiaffino, tampoco logró nunca la Copa
América.
Schiaffino marcó el
gol del empate a Brasil en la final del Mundial
de 1950, en el estadio de Maracaná, y que
al final vencieron a los brasileños dos
goles por uno.
Después del Mundial de
1954, en Suiza, Schiaffino fue traspasado al
fútbol italiano, en el que
permaneció durante doce años. Dos
años después de su marcha de
Italia, Uruguay ganó la Copa
América de 1956, pero el genial
charrúa ya no vestía la "celeste"
de su país.
A estos nombres se unen los
de otros que han sido superestrellas del
fútbol, y campeones mundiales que nunca
lograron la Copa América, como lo son: el
argentino Mario Alberto Kempes, campeón
mundial en 1978; el mago Garrincha, creador de
la "folha seca" en los golpes francos; el
brasileño Didí; el maestro de la
estrategia, Zico; el gran goleador chileno
Caszely; y otros magneificos jugadores que han
brillado en clubes americanos y
europeos.
Muchos de ellos en equipos
españoles, así como de la misma
Copa América, la Copa Libertadores, Copa
Intercontinental y muchas ediciones del
Campeonato Mundial. En estos torneos han llegado
a figurar entre los mejores goleadores, los
equipos ideales y calificados como los mejores
de cada edición de la Copa de la
FIFA.