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Pablo Durán:

“En vez de pensar en socialismo, piensen en el país”

El presidente de Coexport expresó que el sector privado es el principal motor de la economía, motivo por el cual el Gobierno no debería atacarlo.

Pablo Durán, presidente de Coexport, considera que el Gobierno debería entablar una mejor relación con la empresa privada.

Pablo Durán, presidente de Coexport, considera que el Gobierno debería entablar una mejor relación con la empresa privada. | Foto por Marlon Hernández

Pablo Durán, presidente de Coexport, considera que el Gobierno debería entablar una mejor relación con la empresa privada.

En el manifiesto publicado tras el Congreso del Fmln se menciona la “lucha contra la oligarquía dominante”, frase que ha preocupado al sector empresarial ya que se postula como una amenaza hacia la empresa privada.

Pablo Durán, presidente de la Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport), aseveró que los documentos que trazan los lineamientos principales del partido en el Gobierno exponen la posición del Fmln en cuanto al control de los sistemas de producción del país.

Para Durán esto se presenta como un ataque al empresariado de la nación. Es en estos lineamientos que se establece concretamente la visión que el partido tiene hacia la implementación de un sistema socialista en El Salvador.

“Es un idealismo basado en experiencias de fracaso, ellos hablan de que la economía debe pasar de un sistema neoliberal a un socialismo”, indicó el representante de Coexport. Es ahí donde Durán encuentra la mayor preocupación del caso, pues es la empresa privada la que ha dinamizado la economía nacional en los últimos años. La diferencia entre ambos está en que el Fmln aspira a que El Salvador se aleje de un modelo productivo y se transforme en un socialista.

Cuando hablamos de inversión podemos ver la gran diferencia entre la que realiza el sector privado y el Estado.

De acuerdo con Durán, en 2014 la inversión privada fue de 2,875 millones de dólares, mientras que la pública alcanzó los 542 millones de dólares.

Esto demuestra el punto principal que establece el presidente de Coexport: es el sector privado el principal motor de la economía salvadoreña. En este caso se puede ver que el 84% de toda la inversión nacional fue realizada por el empresariado.

Dicho eso, postuló la incógnita de “¿porqué atacar a la empresa privada si es esta la que impulsa el crecimiento del país?”; la realidad del caso es que el capital es generador de riqueza en una nación y el socialismo ha demostrado ser un modelo fracasado.

“Las experiencias (socailistas) en el mundo han sido negativas”, recapituló Durán. Pero más allá de eso y la verdadera intranquilidad recae en que ese documento señala que el país está en “una etapa de transición” para el partido de izquierda, en donde “define que al final estarán en el socialismo adaptado a la sociedad salvadoreña”.

Esto crea el supuesto que al decir que será un “socialismo salvadoreño” es para no crear la conexión con los demás modelos socialistas del mundo que han fracasado.

La retórica del manifiesto indica que el único apoyo que el partido brindará hacia el empresariado será a la micro, pequeña y mediana empresa (Mipyme), puesto a que el sistema que piensan instalar busca que sean los trabajadores y el Estado los que controlen el sistema productivo del país.

Para el empresario esto es nada más que retórica para atraer a más personas a apoyar  ese sistema, pero no garantiza que funcionará como debe. Por eso hizo hincapié en las fallas de dicho sistema, ya que está basado en idealísimos.

“Si atacas o le decís a ese inversionista grande del país ‘no estoy contigo, voy a tomarme los sectores productivos de la sociedad’, entonces lo estás desestimulando”, afirmó Durán.

Esto supone un problema severo para el desarrollo económico de la nación. Actualmente el inversionista nacional ya está regionalizado, lo que significa que si el Gobierno decide atacar y no apoyar a los empresarios, ellos simplemente llevarán sus inversiones a otros países de la región.

Es por esto, también, que tales documentos no dejan de verse con recelo o crean temores entre los inversionistas  nacionales.

La realidad es que no sólo los flujos de capital locales están en peligro sino también la Inversión Extranjera Directa (IED), la cual se ha mantenido baja en los últimos cinco años.

Entre el 2010 y 2014, Centroamérica percibió 42 mil millones de dólares de IED. De esta cifra, El Salvador sólo percibió el 1.7%.

Según cifras de la Secretaría del Consejo Monetario Centroamericano, hasta el primer semestre del 2015, la nación había recibido 138.3 millones de dólares de inversión extranjera; pero al contrastarlos con las repúblicas vecinas del Triángulo Norte podemos observar que en ese mismo período Guatemala recibió 530.6 millones de dólares y Honduras 498 millones de dólares.

Si bien es cierto, El Salvador experimentó un crecimiento sustancial entre 2014 y 2015, pasando de 13.9 millones en seis meses del 2014 a los 138.3 millones de dólares reportados un año después; este sigue siendo demasiado pequeño.

Incluso Costa Rica que percibió menos inversión este año que el anterior (954.8 millones de dólares en 2014 y 462.1 millones de dólares en 2015) sigue recibiendo más flujos de capital que El Salvador.

En ese sentido, Durán recomendó a los empresarios salvadoreños a no “no caer en la inocencia o en la ignorancia”, indicando que el sector privado ya no puede creer que el partido de Gobierno cambiará sus políticas en algún momento. De hecho, recalcó que “en siete años de Gobierno ha demostrado ser deficiente” en su trabajo y su gestión, comentando que durante ese tiempo el Estado solo ha demostrado ser un buen cobrador.

 A eso agrega que por dos períodos de gobierno se ha incrementado la deuda pública. En ese lapso, los ingresos han ido creciendo; pero los gastos públicos han ido subiendo por encima de lo que el Estado percibe. Los ingresos experimentaron un crecimiento del 15%, mientras que los gastos subieron el 18%.

Lo anterior significa que el déficit fiscal del sector público (la diferencia entre ingresos y gastos), ha permanecido alto durante los últimos seis años, es decir que el Estado gasta más de lo que percibe en ingresos.

En 2014 el déficit fiscal alcanzó el 3.6% del PIB y, de igual manera, se espera que para el cierre del año la brecha fiscal podría ser mayor al 4%.

El presidente de la gremial  exportadora también reiteró que, el Fmln en lugar de estar lanzando este tipo de mensajes, debería tener una mayor concentración en administrar mejor el período de Gobierno. La crítica primordial es que ante más impuestos la población sigue recibiendo servicios públicos deficientes y la nación sólo ha visto un incremento en la línea de extrema pobreza.

El directivo ejemplificó que países como Venezuela tienen un modelo fallido, que actualmente está en un severa crisis económica, e igual les pasó a los países del este europeos, que al final de la década de 1980 vieron como cayeron los regímenes comunistas. Para probar su punto hizo hincapié en que en algunos de esos casos fueron los mismos trabajadores los que derrocaron a sus gobiernos.

Asimismo, apuntó que hoy en día los países que reportan índices de migración altos son aquellos con gobiernos socialistas: El Salvador, Cuba y Venezuela. Durán menciona que el alto índice de migración se debe a los problemas que presenta la nación, y que el Estado no ha podido solventar.  

Advirtió que los mensajes vertidos en el Congreso efemelenista contradicen el discurso del Presidente, Salvador Sánchez Cerén, meses previos a tomar posesión. En aquel momento, Cerén junto a Oscar Ortiz, vicepresidente de la República, afirmaron  que el Gobierno sería respetuoso de la propiedad privada y de la libertad empresarial. Este sólo viene a generar “dudas para el sector privado y falsas expectativas para la población”, concluyó Durán.

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