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Francisco De Sola, ex presidente de Fusades:

“Población no dejará que el FMLN rompa la institucionalidad”

Llama al FMLN a dejar el lenguaje confrontativo y descalificante. Le pide al gobierno generar confianza para unir al país alrededor de proyectos de país como el enfocado a la seguridad

El país tiene la oportunidad de unirse: Francisco de Sola

El empresario Francisco de Sola señala que hay muchos puntos en que las fuerzas políticas están de acuerdo y por ello "es momento de unirse". Además hace observaciones y...

Para el empresario, Franciso de De Sola, el congreso del partido oficial FMLN ha enviado un mensaje “peligroso” y confrontativo al no ocultar su propósito de impulsar su socialismo, hacerse con el control de la Sala de lo Constitucional y crear un Estado que controle todo. 

Para De Sola, el propósito del FMLN, de ser un partido hegemónico, significa un ataque a la institucionalidad que no resuelve los problemas más acuciantes que viven los salvadoreños, en particular la inseguridad y el débil crecimiento económico ante la falta de confianza para generar empleo, inversión local y extranjera.

Y esa confianza, dice, no se está edificando, sino al contrario, los mensajes que se están enviando desde el partido y el  Gobierno ensombrecen el clima para la inversión.

Por otra parte, plantea que la falta de transparencia y comunicación efectiva hacen que no se vea un plan contra la delincuencia y que no invite a unirse todos a ese plan.

Pero más allá de las observaciones De Sola enfatiza, en esta entrevista concedida a El Diario de Hoy, la importancia de proponer y de que surjan “estadistas” desde los partidos con voluntad de aportar, pero además la necesidad de que el Gobierno escuche.

Se han hecho críticas a los planteamientos en el congreso del FMLN de que no es lo más conveniente para el país. ¿Cuál es su visión o llamado a que se genere apertura y diálogo y no enfrentamiento?

Yo coincido en que la ocasión que usó el Frente en su Congreso para que se divulgara su pensamiento en los tres documentos es desafortunado, primero porque lleva un lenguaje sumamente confrontativo y descalificante.

Segundo, que allí estén los principales mandatarios del Ejecutivo, Legislativo y de las bases del partido arropándose en este mensaje y, en especial, el presidente de la República, que es el presidente de todos.

Eso desanima a todos los que creemos que el país es de todos y debemos convivir.

También siento que es desafortunado porque aquí le están hablando a una nueva generación de correligionarios del Frente, que es la generación post Acuerdos de Paz, y esto les infunde rencor, odio, una serie de pensamientos que no son conducentes a ponernos de acuerdo sobre la ruta que debe seguir este país.

Sin embargo, esa es una oportunidad porque indiscutiblemente despierta a la población de que aquí hay que hacer lo posible para ponernos de acuerdo y cambiar de rumbo, y pronto porque vamos muy mal.

¿Y cuál es su llamado?

Mi llamado es a los estadistas de los partidos y de la sociedad, gente apta que tenga una visión de futuro y de país para tomar esta oportunidad y comenzar a dialogar sobre los temas críticos que nos aquejan. 

¿Cuáles son esos temas?

El primero y más obvio es la inseguridad que nos tiene en vilo a todos, no hace distinción de ideología ni de clase; el segundo es empleo, básicamente porque empleo mueve todo, mueve la economía, da dignidad y es el motor del crecimiento, y no lo tenemos.

El tercero es uno fundamental para nuestra democracia y es la institucionalidad. Las leyes y las instituciones nos hacen libres y eso está en acecho, clarísimamente. 

Y el último es la transparencia y honestidad. En la población existe una clara y manifiesta, quizá sutil, de que aquí no estamos obrando sobre la mesa limpia y hay mucha gente que se está aprovechando indebidamente, que nos falta sacar a la luz pública para enjuiciar, apartar o condenar lo que se está haciendo mal. 

En Venezuela los dirigentes están diciendo que no entregarán el poder aunque gane la oposición. ¿Qué están haciendo los actuales gobernantes del país, siguiendo ese denominado faro de luz?

Aquí no hemos llegado al grado de permisibilidad o ausencia de instituciones que permitan eso, honor a nuestra Constitución y al desarrollo político que hemos tenido desde los Acuerdos de Paz; sin embargo, los lenguajes que se oyeron en ese congreso y que están plasmados en los lineamientos casi indican que pudiera ser una posibilidad de que ocurran estas cosas.

Mi llamado es que tenemos que ser transparentes y abiertos al diálogo para que la población esté muy alerta a las señales que puedan existir de torcer las reglas del juego democrático y de nuestra estructura constitucional.

El FMLN es una fuerza política de respeto y tienen el derecho de decir lo que quieran hacer, pero también deben saber que hay cosas que no se deben hacer y que no se pueden hacer porque la población no se los va a permitir.

Los pragmatistas filosóficos decían algo muy sencillo pero muy potente: democracia es una conversación y si se cesan las conversaciones ocurren cosas como en Venezuela. 

La conversación es también una voz de alerta: usted no me va hacer cosas indebidas a mí, usted me puede descalificar, pero eso no me va a parar para seguir trabajando por lo que yo creo.

Como Usted dice, no hemos llegado a cierto punto, pero se plantean situaciones peligrosas como el ataque a la Sala de lo Constitucional de la Corte.

Institucionalidad es uno de los temas clave porque, en la medida que un partido político o un grupo no-partido desprestigie, descalifique y ataque con lenguaje muy agresivo a una de las instituciones clave de esta estructura democrática constitucional que tenemos, causa que la población se obnubile y pierda confianza en esa institución. Y cuando amenazan elegir como miembros de esa Sala gente partidista, que lleve la línea del partido realmente hay que decirlo, no se va a poder, no vamos a dejar hacerlo.

Y habrá todo tipo de reacciones dentro de una democracia para evitar que eso ocurra y, como lo han dicho casi literalmente en estos documentos, la reacción es lógica, esto no se debe dejar cumplir. 

¿Se recurriría a todos los medios legales para impedirlo?

Ese es el punto. 

Ya se ha expresado muchas veces un ataque directo. Otra institución fundamental es la Fiscalía, y es clave tener una estructura allí comandada por funcionarios públicos que tengan el estado de Derecho como su misión, su dogma y su mantra. Y ahora que vamos a elección, esa debería ser la sine qua non del siguiente Fiscal.

¿Qué otras cosas no debe     hacer el FMLN?

Un Estado omnipotente o con hegemonía de un solo partido es una receta para irnos a un mundo de pobreza porque se tuercen las libertades... la economía se desvirtúa y no es lo que quieren los salvadoreños. Si uno va a lo económico, tenemos un clima de inversión muy malo por una serie de razones y allí hay ciertas cosas que a saber qué quieren hacer. 

¿Sobre todo porque tocan el motor de la economía y buscan un Estado controlador?

Un tema que está en la mente de todos es las pensiones, porque la amenaza está en que los ahorros de los que están en este sistema puedan ser trastocados o pudieran desaparecer, y eso no se debería hacer, no se debería cambiar el sistema.

Para crecer necesitamos establecer reglas de juego que mejoren el clima de inversión, y eso se llama confianza. La confianza se desaparece instantáneamente con lenguajes agresivos y promoviendo leyes que son muy peligrosas como la imprescriptibilidad del delito fiscal. Esa es una catástrofe para el pequeño y mediano empresario, para no decir los grandes empresarios. Las leyes contra la libertad de expresión generan una desconfianza terrible.

 

¿Vemos cada vez más cargas tributarias, no se sabe cómo se administra ese dinero y la población ya no aguanta?

Para mí, la cifra más llamativa del Digestyc es que necesitamos cada año 60 mil o más empleos para salir adelante y no estamos ni cerca de eso, porque hay más desempleo y mucha más informalidad, cuando existe eso y la economía no crece no le entra al Estado suficiente dinero para poder hacerle frente a sus gastos, y por eso se generan nuevos impuestos que no necesariamente van a resolver el problema.

El problema se resuelve creciendo y poniendo a la gente a trabajar, invirtiendo y atrayendo más inversión de afuera, entonces el enfoque es el que está equivocado. Tampoco tenemos claridad de por qué se está gastando tanto y no se está generando más empleo. Eso genera un círculo vicioso: se endeudan más, hay más impuestos y reducen la confianza para revertir eso.

¿Qué propuestas tiene usted en materia de seguridad?

La población no entiende cuál es el plan ni cuál es la estrategia, están subiendo los asesinatos, los extorsiones, crece la angustia, y de lo que sí se habla es de cuánto nos va a costar algo que no entendemos. Es una irracionalidad de ellos. Primero, no vamos a resolver la violencia y la prevención si no nos unimos todos; un solo partido o una sola institución no lo va a resolver, pues entonces hay que comunicar para que haya un liderazgo idóneo al reto y, francamente, no existe todavía. Seamos objetivos, el FMLN está al mando del Ejecutivo y hay que apoyarlo en la medida que cumpla y nos convenza de que hay un plan que nos unirá a todos para combatir esto y darle el apoyo que se merece.

¿Percibe usted un plan de seguridad, acción del gobierno?

Yo, por lo menos, no veo cuál es el plan y yo estudio estas cosas, y estoy ansioso de oír un plan coherente, bien estructurado que yo pueda creer, porque me angustia que no estamos haciendo lo que necesitamos hacer para generar confianza de que ya vamos por el buen camino. 

¿Qué otro elemento es clave?

No hay que inventar la rueda. En Colombia se manejó un problema igual o más grave que el nuestro con un llamado a la población que respondió monetariamente para enfrentar el problema, trascendiendo el gobierno, y fue manejado en una forma público-privado muy inteligente. Y yo sí, tengo que marcar aquí que veo una muy gran resistencia de este Gobierno en aceptar esa idea, y esa es una de las primeras ideas que hay que convencerlos que hay que hacer. 

Es un cúmulo de dinero enorme que va a tomar muchos años en ser desembolsado y entre más profesionalmente se maneje es mejor para todos, eso da confianza y la gente se une en un proyecto así.

¿Qué se necesita hacer en materia de transparencia?

Lo que ha ocurrido en Guatemala es icónico e impresionante, allí ha funcionado, no fue fácil... copiar el modelo de Guatemala posiblemente para la situación nuestra no es lo mejor pero sí el objetivo es claro: eliminar la impunidad, establecer el estado de Derecho, mejorar la investigación y el sistema judicial, a través de un esfuerzo de apoyo con injerencia directa y cuanto más pronto lo hagamos mejor, eso va a traer otra vez confianza de la gente en su gobierno.

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