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EE.UU. acusará a jefe de la Guardia Nacional chavista de narcotráfico

 Además, otro antiguo oficial de la unidad antidrogas estaría en la mira

Néstor Reverol

WASHINGTON. La Justicia estadounidense está preparando una causa para intentar llevar ante los tribunales a dos figuras importantes de Venezuela por supuestamente recibir dinero de parte del narcotráfico, informó ayer The New York Times. 

Uno de ellos es el comandante general de la  Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) y exjefe de la agencia antinarcóticos de Venezuela, Néstor Reverol, y el otro es un antiguo oficial de la unidad antidrogas de Venezuela, Edilberto Molina, según el periódico. 

El Times, que cita fuentes no identificadas que están al corriente de este caso, asegura que Reverol y Molina serán acusados “pronto” ante una corte federal del distrito neoyorquino de Brooklyn. 

Reverol era un aliado del fallecido líder socialista Hugo Chávez.

Reverol sería el funcionario venezolano de mayor rango y el único en funciones que estaría enfrentando cargos por drogas en Estados Unidos.

La acusación, según el periódico, representará un nuevo caso en los intentos de la Justicia estadounidense por perseguir a “quienes han asumido un importante papel en el narcotráfico”. 

La acusación contra Reverol podría ser anunciada este mismo mes y representará uno de los casos de alto perfil que involucran presuntamente a la élite política venezolana, dice el diario. 

Según las mismas fuentes, Reverol presuntamente ha estado “más de una década” en la nómina de las organizaciones criminales “que supuestamente tenía que perseguir”. 

El diario también dice que el jefe de la policía militarizada “alertó regularmente a narcotraficantes sobre cuándo y dónde se iban a llevar a cabo” acciones policiales y, en algunos casos, presuntamente paró o impidió determinadas investigaciones. 

Reverol fue ministro para las Relaciones Interiores y Justicia durante el gobierno de Hugo Chávez, ya fallecido, y estuvo a cargo de la unidad antidrogas de Venezuela. 

Según la agencia Reuters, el portavoz del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Peter Carr, y un vocero del fiscal federal de Brooklyn, Robert Capers, cuya oficina está a cargo del caso contra Reverol, no quisieron hablar sobre el tema. El portavoz de la Administración para el Control de Drogas (DEA) Joseph Moses tampoco quiso hacer comentarios.

Los fiscales estadounidenses tienen abiertas acusaciones contra al menos cincoex funcionarios venezolanos por crímenes de narcotráfico, las cuales han sido formuladas en los últimos cuatro años, según los registros de los tribunales de distrito de Florida y de Nueva York.

El gobernante Nicolás Maduro ha rechazado las acusaciones que involucran a funcionarios en el tráfico de drogas como una campaña internacional para desacreditar al socialismo en el país petrolero sudamericano.

Venezuela expulsó a la DEA en 2005.

Líderes de la oposición venezolana han acusado desde hace años a funcionarios de alto nivel chavistas de estar involucrados en el narcotráfico o de hacer la vista gorda ante el papel de los militares en el tráfico de narcóticos.

El Departamento de Estado estadounidense dijo en su informe anual de control de narcóticos de este año que Venezuela se ha convertido en una de las principales rutas de tránsito para las drogas ilegales procedentes de Suramérica.

El informe atribuyó la situación a la porosa frontera del país con la vecina Colombia, su “débil sistema judicial, esporádica cooperación internacional antinarcóticos y ambiente permisivo y corrupto”.

Hasta una cuarta parte de toda la cocaína exportada desde Sudamérica en 2011 partió de Venezuela, según la Oficina de la Casa Blanca de Política Nacional de Control de Drogas.

Miembros de la Guardia Nacional de Venezuela han estado muy involucrados en el tráfico de drogas, afirmó Mike Vigil, ex jefe de operaciones internacionales de la DEA.

“La Guardia Nacional ha sido clave para abrir las puertas en Venezuela a organizaciones de narcotraficantes colombianos y grupos subversivos”, dijo. “Han transformado a Venezuela en una enorme tubería para la cocaína que va a Estados Unidos y Europa”.

Otros dos ex funcionarios de la Guardia Nacional han sido acusados en Estados Unidos en los últimos años por cargos de narcotráfico.

Además, Diosdado Cabello, el saliente presidente de la Asamblea Nacional, ha sido acusado de comandar el Cártel de los Soles, según denunció a principios del año el diario ABC. Incluso tiene dos denuncias formales: una en Nueva York y otra en Miami.

Según ABC, la acusación contra Cabello se sostendría en las declaraciones del militar venezolano Leamsy Salazar, a quien la información identificaba como antiguo jefe de seguridad de Cabello, posición que este rebajó a “miembro” del equipo, y que se encontraría colaborando con las autoridades de EE.UU.

Cabello, quien después de Maduro es el hombre de mayor influencia en Venezuela,  había sido señalado en los cables del Departamento de Estado divulgados por WikiLeaks como “uno de los principales polos de corrupción” en Venezuela.

La información de ABC también fue reproducida por los medios venezolanos  El Nacional, Tal Cual y La Patilla, a los que Cabello ha demandado.

Recientemente, familiares de la primera dama venezolana Cilia Flores fueron capturados y llevados al país norteamericano dentro de las investigaciones contra el narcotráfico.

Dos de sus sobrinos, Franqui Francisco Flores de Freitas y Efraín Antonio Campo Flores, fueron detenidos en Haití el mes pasado y acusados e​ en un tribunal federal de Manhattan por cargos de tráfico de cocaína.   

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