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Acuerdos de EE.UU. y Cuba agravan crisis migratoria

2,000 cubanos están varados en frontera entre Nicaragua y Costa Rica 

Exilio en Miami exige a Nicaragua que permita paso de cubanos hacia EE.UU.

El exilio cubano en  Miami exige a Nicaragua que permita el paso a cerca de 2,000 cubanos que intentan llegar a territorio estadounidense. | Foto por Agencia EFE

El exilio cubano en  Miami exige a Nicaragua que permita el paso a cerca de 2,000 cubanos que intentan llegar a territorio estadounidense.

Una cadena de presiones, de acuerdos que no terminan de explicarse para evitar retratarse y en los que están involucrados Estados Unidos, Cuba y diversos países americanos, ha hecho estallar una bomba humanitaria en una de las fronteras de ese largo y tortuoso camino que emprenden por tierra miles de cubanos desde Ecuador a Estados Unidos: Nicaragua ha colocado a su ejército en la frontera con Costa Rica y ha repelido a casi 2,000 cubanos que se hacinan ahora, en malas condiciones humanitarias, en la parte costarricense. 

Los balseros a pie, como los denominó  el periódico español El Mundo hace un mes y medio, son en este momento el gran reto migratorio del continente americano.

“El gobierno de Estados Unidos presiona a Cuba y a México para parar la avalancha de cubanos que entran en su país y los cubanos han recurrido a sus socios de Nicaragua para que les hagan el trabajo. 

El conflicto territorial entre Costa Rica y Nicaragua por Isla Portillos, que parece próximo a resolverse, también tiene su peso”, explica a El Mundo Eduardo Matías, abogado cubano que se dedica a ayudar a los migrantes de su país que atraviesan México.

“Es de suprema importancia entender que este es un problema de personas que tienen ilusiones, necesidades, que buscan llegar a un destino donde quieren vivir mejor. Son personas que necesitan ser atendidas en su ansiedad y protegidas en su necesidad”, ha denunciado el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís.

“Más que cualquier consideración de orden geopolítico, hay una situación que se ha presentado con una decisión del gobierno de Nicaragua, que de manera absolutamente injustificada e irresponsable, ha acusado a Costa Rica de utilizar de alguna manera a estos inmigrantes para generar una violación”, ha remarcado Solís.

Con las fuerzas de seguridad
Nicaragua, por su parte, anunció que “con la finalidad de restablecer el orden y la tranquilidad ciudadana, fuerzas especiales de la policía nacional ejecutaron acciones operativas, teniendo como resultado que los inmigrantes cubanos fueron regresados a territorio costarricense de donde fueron lanzados”. 

El Ejecutivo de Daniel Ortega denuncia también que los cubanos han causado “destrozos en sus instalaciones fronterizas”.

Cuba, mientras, se ha limitado a sacar un comunicado del régimen en el que mete el dedo en el ojo a su viejo enemigo norteamericano y le recuerda que la presión migratoria es culpa de Washington: “El Ministerio de Relaciones Exteriores desea enfatizar que estos ciudadanos son víctimas de la politización del tema migratorio por parte del gobierno de los Estados Unidos, de la Ley de Ajuste Cubano y, en particular, de la aplicación de la llamada política de ‘pies secos-pies mojados’, la cual confiere a los cubanos un tratamiento diferenciado y único en todo el mundo, al admitirlos de forma inmediata y automática, sin importar las vías y medios que utilizan, incluso si llegan de manera ilegal a su territorio”.

Por último, el régimen cubano asegura que “el Ministerio de Relaciones Exteriores ratifica que los ciudadanos cubanos que hayan salido legalmente del país y cumplan con la legislación migratoria vigente tienen derecho a retornar a Cuba, sí así lo desean”.

Solís ha reiterado que la crisis de emigrantes cubanos varados en suelo costarricense no debe ser mezclada con la geopolítica y, en ese sentido, espera que exista la voluntad internacional para solucionar el problema. 

“Tengo la viva esperanza de que los cancilleres harán su mayor esfuerzo para garantizar que encontremos una solución humanitaria para estos migrantes”, declaró Solís 

El mandatario se refirió así a la reunión extraordinaria que se llevará a cabo en El Salvador el próximo martes, entre los cancilleres de Centroamérica, ampliada a México, Cuba, Ecuador y Colombia. 

“Hay que construir un espacio de tránsito para que el flujo de emigrantes cubanos puedan viajar con seguridad, documentados, en condiciones adecuadas, sin recurrir al crimen organizado”, manifestó. 

“Para lograr esto se necesita la colaboración de todos los países desde Cuba hasta Estados Unidos (...) Si hubiera voluntad política habría posibilidad de éxito”, expresó.

Costa Rica ha habilitado siete albergues cerca de la frontera con Nicaragua, donde atiende a 1,300 cubanos, mientras otros 400 prefirieron quedarse en el puesto fronterizo de Peñas Blancas.

Pero la realidad es que todos los países involucrados parecen decir verdades a medias de un muy complicado tema migratorio que se está inflamando gravemente, sostiene El Mundo. 

Y a continuación señala los puntos claves de este conflicto que pone en aprietos a miles de emigrantes cubanos.

El diario español menciona que Estados Unidos se ha encontrado con una avalancha de cubanos que llegan a su país ante el posible fin del conflicto diplomático entre ambos países. 

Los cubanos, en caso de que se normalicen las relaciones, perderán los muy ventajosos privilegios que les otorga la Ley de Ajuste y sus cuantiosas ayudas económicas. 

Los norteamericanos presionan a países como México para que les hagan el trabajo de detención de esta migración que ha provocado que cubanos de todo el continente emprendan la marcha a EE.UU. Pero también, asegura, cuestiona que otros no están interesados en parar la migración, por los beneficios que perciben de ese movimiento migratorio masivo.

Cuba podría parar esta migración presionando a Ecuador, su socio, para anular el tratado de libre visado para los naturales de la isla (único país con el que lo tiene). Sin embargo, el régimen castrista alivia presión demográfica y obtiene con la salida de miles de inmigrantes la llegada de divisas que mandan éstos a sus familias y que es esencial para la débil economía de la isla.

Un recorrido lleno de penurias
Miles de cubanos que hacen el viaje entre Ecuador y Estados Unidos sufren una serie de abusos por parte de mafias (los llamados coyotes) y de la corrupción policial. Se calcula que más de 100,000 cubanos han viajado hasta Ecuador para emprender ruta a Estados Unidos.

Y en ese camino se encuentran con que en los países por los que pasan se hacen de la gorda, miran a otro lado y les van concediendo salvoconductos de paso a cambio de mordidas y detenciones arbitrarias que casi nunca acaban con deportaciones, bien por falta de convenio con Cuba o bien porque el régimen cubano no solicita su extradición. 

Países como México han visto cómo en Tapachula, en el estado de Chiapas, su frontera se ha saturado con la llegada de 60 cubanos cada día y han tenido que abrir sus centros de inmigración por estar saturados.

En este momento, la presión migratoria cubana es muy fuerte. Recientemente Cuba y México han firmado un acuerdo migratorio que no se ha hecho público y que parece que podría referirse a este grave problema. El gobierno de Estados Unidos hace una labor soterrada: Ejecutivo (Demócrata) y Legislativo (Republicano) ven de forma distinta el conflicto cubano aunque nadie lo habla abiertamente.

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