Arturo Armando Molina, un gran ejemplo de presidente para El Salvador y la región

Molina se esforzaba para estar siempre en contacto con la gente a través de los medios de comunicación, por lo que frecuentemente, casi una vez por mes, invitaba a los directores o responsables de los medios a conversar, “echarse un trago”, analizar lo que sucedía en el país, buscar orientaciones...


Por El Diario de Hoy

Jun 02, 2020- 20:00

La trayectoria de un gran presidente de El Salvador es un ejemplo para estos atribulados tiempos…
Arturo Armando Molina, expresidente de El Salvador (1972-1977) y radicado ahora en California, tuvo entre sus muchas excelentes iniciativas la de “estar en todas partes” al mismo tiempo, presentarse muy temprano en dependencias, ministerios, municipios, para constatar que ministros y jefes se presentaran puntualmente a sus labores…
A bordo de su helicóptero “El Cuscatleco” y con su lema de “definición, decisión y firmeza”, dirigió un incansable “gobierno móvil”, para conversar con los encargados de diversas obras, lugareños, alcaldes en todo el país, estar cerca de la gente.
Molina potenció el programa de “Una escuela por día” y emprendió el de “Una cancha por semana”, además de relanzar en 1976 el Instituto Nacional General Francisco Menéndez, donde él había estudiado.
Su inteligencia y vocación por la carrera de las armas le hizo ganar una beca para estudiar en México, recibiendo, ante la sorpresa de sus compañeros mexicanos, el sable al mejor estudiante.
Coronel recordado por su mostacho, su discurso campechano y su emblemática guayabera, tuvo un gabinete integrado por civiles muy destacados en diferentes áreas.
Molina era presidente cuando se celebró en El Salvador el concurso de Miss Universo en 1975, ocasión en que fue coronada la finlandesa Anne Pohtamo.
El exmandatario edificó el Centro de Gobierno, para lo cual tomó los terrenos del antiguo Campo de Marte. Ese espacio fue el mayor pulmón verde de la ciudad, donde se realizaban desfiles militares y estudiantiles, así como actos para conmemorar el Día de la Independencia.
El pretexto esgrimido por el entonces presidente para construir su Centro de Gobierno fue que “se había comprometido” a erigir un Palacio de los Deportes para los juegos centroamericanos…
Fue también bajo su presidencia que se inició la construcción del Aeropuerto Internacional en Comalapa, así como de la gran represa del Cerrón Grande, que al día de hoy regula las crecidas del Lempa y es la fuente primaria para abastecer de agua a la zona central de El Salvador.
El lago Suchitlán y la vecina ciudad de Suchitoto en parte son lo que son gracias a la represa.

Se esforzaba por estar cerca de la gente, escucharla, responder a sus necesidades

Molina se esforzaba para estar siempre en contacto con la gente a través de los medios de comunicación, por lo que frecuentemente, casi una vez por mes, invitaba a los directores o responsables de los medios a conversar, “echarse un trago”, analizar lo que sucedía en el país, buscar orientaciones…
Molina no pudo sustraerse a la campaña montada principalmente desde fuera y respaldada por la extrema izquierda, de llevar a cabo una “reforma agraria” para despojar a los agricultores de sus tierras y repartirlas “entre quienes las trabajan”, reforma que, con catastróficos resultados, fue impuesta años después por Napoleón Duarte, el mismo esquema que un tal Prosterman utilizó para arruinar la agricultura del Japón y otras naciones de Asia. La presión forzó a Molina a lanzar varios programas agrarios, a presentar un esquema de repartos.
Entre sus más importantes logros figura comenzar las gestiones para restablecer las relaciones con Honduras después del desastre de la llamada, inexactamente, “Guerra del Fútbol”.
En esa guerra, en 1969, nuestro amigo Arturo Armando no tomó parte pues era el Secretario Privado de su antecesor, el general Fidel Sánchez Hernández. Eso facilitó que el mandatario hondureño, general Oswaldo López Arellano, reanudara contactos con El Salvador…
El coronel Molina nos confesó, años más tarde, que durante su presidencia hablaba frecuentemente con doña Mercedes de Altamirano, para analizar políticas, cursos de acción…
Arturo Armando Molina fue un gran Presidente de El Salvador, ejemplo para futuras generaciones de este país y de la región.

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