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Remendando calles de la ciudad con lo que las lluvias arrastrarán

Parte del grave problema es que los efemelenistas se opusieron, sólo por oponerse, a la construcción de los anillos periféricos que eran parte del plan de renovación de los caminos y carreteras del país durante la presidencia de Francisco Flores.

Feb 19, 2018- 06:17

La alcaldía está remendando las arruinadas calles de San Salvador, según nos cuentan los vecinos, poniendo tierra en los baches y vertiendo encima una delgada capa de material bituminoso que se teme que, con el pesado tráfico y las lluvias, rápidamente va a deteriorarse, con un agravante: que las lluvias arrastrarán ese material suelto a los tragantes y de allí a las tuberías, que pueden atascarse y causar inundaciones.

A casi dos semanas de esos trabajos, las capas de material están desapareciendo en varias vías y los baches proliferan otra vez.

Normalmente lo que procede es levantar toda la superficie de rodaje de una calle y reconstruirla, lo que se hace apisonando el terreno primero y colocando varias capas de piedra triturada de gran tamaño, grava, luego piedra más pequeña para agregar arena con asfalto o cemento para finalizar con la capa de rodaje, todo calculado para soportar el peso y la intensidad de los vehículos que van a circular, debido a lo cual la mayoría de calles de una ciudad están cerradas al tráfico de camiones y buses.

El grave problema es, como lo hemos dicho muchas veces, que para montar el negocio del Sitramss, el Viceministerio de Transporte desvió rutas de buses a calles que no estaban preparadas para soportar tal peso y las vibraciones causadas, lo que ha arruinado innumerables vías y, por lógica, causado daños a la infraestructura subyacente de tuberías, las que de por sí son viejas y requerían ser reemplazadas desde hace muchos años, sin que esto se lleve a cabo.

Lo que puede suceder se puso de manifiesto con la gran cárcava del Tutunichapa, consecuencia de otras equivocadas disposiciones tomadas por funcionarios sin los conocimientos ni la prudencia para regular el tráfico de vehículos en San Salvador.

La debida reparación de calles, carreteras y caminos del país es una tarea que corresponde a Obras Públicas, en tanto la alcaldía es la encargada de los bacheos pero tiene que hacerlo como es debido, tarea para lo cual ni la alcaldía ni el “gobierno central” están ni preparados ni cuentan con los recursos suficientes, ya que no se ve qué se hace todo el dinero que reciben.

Parte del grave problema es que los efemelenistas se opusieron, sólo por oponerse, a la construcción de los anillos periféricos que eran parte del plan de renovación de los caminos y carreteras del país de la presidencia de Francisco Flores, al que no descansaron hasta ver totalmente aniquilado.

Los malos gobiernos dejan daños que toman decenios en corregirse

El gobierno y el municipio no disponen de recursos para hacer las cosas bien, en gran medida por los despilfarros y las malas obras que, entre otras cosas, han generado los enormes atascos de tránsito en la ciudad que tienen un alto costo para todos.

Y entre sus gracias está la de descuajar las plazas y parques ( el Parque Infantil, entre ellos, un remedo de lo que fue) de San Salvador, lo que causa mayores temperaturas y deja desprotegidos a los que circulan por esos sitios.

Los países se benefician de lo que hacen buenos gobiernos y esclarecidos gobernantes, como sufren por años las secuelas de ignorantes, corruptos y cavernícolas. Así como buenos médicos pueden ayudar a personas a conservarse sanas, los parcheros como los que sufre la nación en estos momentos dejan graves secuelas, las que tardan años en corregirse. La solución es votar con sensatez y patriotismo en las venideras elecciones, echar a los que están arruinando el país.