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Vote, vote, vote

Por Erika Saldaña*

Mar 03, 2018- 17:10

El día llegó, hay que ir a votar. Aunque este descontento sea realista, ningún candidato es perfecto y usted no estará de acuerdo en todo lo que proponga. La política no es perfecta, hay avances, estancamientos, retrocesos; pero, en general, hemos avanzado para mejor. Aunque no lo parezca.

Hay que ir a votar porque independientemente decida hacerlo o no, los diputados y concejos saldrán electos este día; es mejor tener algún tipo de incidencia que quedarnos como simples espectadores del rumbo del país. Aquí les resumo por qué hay que ir a votar:

1. Anular el voto no pasa de ser una protesta personal válida, pero sin efectos trascendentales que cambien el ámbito político. Bajo el supuesto que los votos nulos más las abstenciones sean mayores que los votos válidos, la elección tendría que repetirse con los mismos candidatos. No salimos de nada.

2. El cambio en la política de El Salvador no es algo que llegará con un evento específico; se trata de un proceso gradual en el que hay que ir avanzando lo más que se pueda y a pesar de la resistencia que se presente, ya sea en forma de obstáculos que impiden el ingreso de ideas frescas, o también de funcionarios que se aferran al poder porque han convertido su puesto en una forma de vivir cómodamente y no por vocación de servicio.

3. Si queremos que la política cambie debemos empezar cambiando nosotros. Los principales encargados de que las campañas no se basen en fiestas para los niños, retórica, entrega de víveres y regalitos somos nosotros los ciudadanos. Si seguimos confiando en los de siempre, con sus estrategias sin sentido, el país no cambiará. Obliguemos a elevar el nivel de la política, pues las experiencias de años pasados dejan claro que los involucrados no lo harán por voluntad propia. Exijamos más. Votemos por los más preparados.

4. Las supuestas diferencias ideológicas ya no son suficiente para rechazar a alguien solo por el partido al que pertenecen. La forma de actuar de ARENA y FMLN deja en evidencia que en El Salvador la diferencia en términos prácticos entre derecha e izquierda partidarias se va desvaneciendo. Deberíamos preocuparnos por los perfiles de los candidatos y por sus propuestas, más que por el miedo a la bandera. Si vamos a juzgar a alguien que sea por sus propias acciones u omisiones, no por un bagaje histórico del que no tienen culpa. No nos ceguemos por el sesgo a la bandera.

5. El Salvador urge de una transformación del sistema de partidos. En el corto plazo, la solución a esta crisis de representación es que nosotros, como votantes, le demos una oportunidad a los nuevos liderazgos que están surgiendo desde el interior de los partidos. Vote por caras nuevas, pero no por baby dinosaurios.

6. Hay que ir a votar, sino un grupo de impresentables llegarán a alcaldías y diputaciones. Las personas ineficientes, que no han presentado resultados, presuntos corruptos, gente anclada a su puesto que ha hecho de la política una forma fácil de sobrevivir, deben ser relevados. Como voluntariamente no han salido de la política, usted puede negarles el voto y evitar que sigan desgastando las instituciones o aprovechándose del cargo. No se convierta usted en parte de los culpables al votar por gente impresentable. Los ciudadanos a través del voto también somos un filtro para dejar fuera a malos funcionarios.

7. Control de nuestro voto. Tenemos que involucrarnos más allá del día de la elección. El servicio público requiere un escrutinio constante por parte de la ciudadanía y medios de comunicación sobre las decisiones que se toman en asuntos públicos. Si alguien inicia en política prepárese a que le cuenten las costillas. El Salvador ya no es una finca que pueden manejar como quieran, es una república.

8. El sistema se renovará en la medida en que los votantes nos involucremos y pongamos de nuestra parte cambiándolo en las votaciones. Aun con la resistencia que se presente, las viejas ideas tienen que ser desplazadas por un pensamiento fresco, por jóvenes preparados y con propuestas. A nosotros como ciudadanos nos toca colaborar a través del voto. Aproveche la oportunidad, vote, vote, vote.

Columnista de
El Diario de Hoy