Banco Mundial: El Salvador no invierte suficiente en educación y salud

El organismo multilateral lanzó una nueva metodología para medir la riqueza de una nación, vinculada con cuánto invierten los gobiernos en la educación y salud de sus jóvenes.

Foto EDH/Archivo

Por Redacción EDH

Oct 11, 2018- 20:34

El Salvador ocupó la cuarta posición en Centroamérica y el lugar 97 a nivel internacional, en el primer Índice de Capital Humano (ICH), elaborado por el Banco Mundial (BM), el cual fue dado a conocer esta semana en el marco de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del BM, que se desarrolla en la ciudad de Bali, Indonesia.

Con este índice el Banco Mundial deja de medir la riqueza nacional solo con base en el Producto Interno Bruto (PIB), e introduce otras variables como, por ejemplo, cuánto invierte una nación en sus jóvenes, ya sea en educación y salud, en el entendido que un país que invierta en esas variables tendrá una población más productiva y, por ende, no solo tendrá mayores ingresos sino una mejor calidad de vida.

Para elaborar el índice, el estudio evaluó a 157 países en indicadores de salud como la mortalidad antes de los cinco años de vida, los años de escolarización y pautas de salud, entre otros.

“El capital humano consiste en el conocimiento, las habilidades y la salud que una persona puede acumular en su vida, lo que le permite realizar su potencial como un miembro productivo de la sociedad”, señala el documento.

A nivel mundial Costa Rica se ubicó en la posición 57 de dicho índice, Panamá se ubicó 91 y Nicaragua en la casilla 92.

El Salvador obtuvo la posición 97, Honduras fue la 103 y Guatemala se colocó en el lugar 109.

Según el Banco Mundial el Proyecto de Capital Humano es un esfuerzo internacional para contribuir a acelerar el aumento y la mejora de las inversiones en las personas, con el propósito de lograr más equidad y un crecimiento económico mayor.

Situación de América Latina y el Caribe en general

El Banco Mundial (BM) exhortó a los países de Latinoamérica y del Caribe a mejorar la calidad de la educación de sus naciones para lograr una mayor productividad laboral en el futuro, un hallazgo que se desprende del Índice de Capital Humano (ICH).

A pesar de los retos que afronta la región, la mayoría de los países de Latinoamérica se encuentran en el medio de la clasificación mundial del ICH, que fue publicado el jueves por primera vez y pretende ser un indicador anual.

Chile, el mejor clasificado de la región, ocupa la posición número 45 a nivel global, con una puntuación de 0.67 sobre 1, seguido de Costa Rica (57), Argentina (63), México (64) y Ecuador (66).

“Esto significa que un niño que nace hoy en Chile tendrá el 67 % de la productividad laboral que podría tener si tuviera una salud plena y una educación completa y de alta calidad”, aclaró en una llamada con periodistas el director de educación del BM, Jaime Saavedra.

En cambio, países como Haití (112), Guatemala (109) y Honduras (103), se encuentran en la zona baja de la lista.

El informe determina que los alumnos de la región “tienen un bajo desempeño en todas las materias evaluadas bajo el Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA, siglas en inglés)”.

“América Latina ha avanzado de manera significativa en cuanto a desarrollo humano en los últimos 25 años, pero aún queda mucho por hacer para mejorar la calidad de la educación”, señaló el vicepresidente del Banco Mundial, Jorge Familiar, en un comunicado.

El informe señala que el 20% de los latinoamericanos de entre 15 y 24 años se quedan fuera de la escuela o sin trabajo y las comunidades vulnerables -como la población indígena- tienen mayores índices de retraso en el crecimiento debido a la malnutrición crónica.

Familiar consideró que la región debe progresar en aspectos como proporcionar las habilidades laborales adecuadas para ayudar a las próximas generaciones a tener éxito en la vida y promover la participación femenina en la fuerza laboral.

El experto subrayó, sin embargo, que Latinoamérica registró un buen resultado en los indicadores que miden las condiciones de salud infantil y que tiene una alta tasa de supervivencia en la vida adulta, así como niveles relativamente bajos de retraso en el crecimiento.

Por otro lado, Saavedra consideró que es “muy importante” que los países inviertan en el desarrollo de capital humano, un problema que apuntó “debe ser enfrentado por los Gobiernos de una manera integral, no solo por los Ministerios de Salud y Educación”.

“Los ministros de Finanzas y Economía tienen que estar extremadamente preocupados de los bajos niveles de capital humano porque va a tener un impacto muy grave sobre las perspectivas de crecimiento en el futuro”, dijo.

Los 10 primeros del mundo

El Índice de Capital Humano colocó a Singapur, al tope de la lista.

En segundo lugar se ubicó Corea del Sur, tercero fue Japón, cuarto Hong Kong y el quinto Finlandia.

Irlanda y Australia, se posicionaron como sexto y séptimo, respectivamente,

En el lugar octavo está Suecia, Holanda es el noveno y décimo fue Canadá; mientras que Estados Unidos y China, las dos economías más grandes del mundo en relación a su PIB, se ubicaron en la posición 24 y 46, respectivamente.

El organismo multilateral advirtió que el 56% de los niños nacidos hoy en el planeta perderá más de la mitad de los ingresos potenciales de su vida debido a que los gobiernos no están haciendo inversiones eficaces para garantizar una población saludable y educada.

“Construir capital humano es imprescindible para que todos los países, de todos los niveles de ingreso, puedan competir en la economía del futuro”, aseguró el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim.

“Es muy importante que los ministros de Finanzas interioricen que la inversión en capital humano es tanto o más importante que la inversión en capital físico”, argumentó Saavedra.

“Cuando los niños ya son adolescentes, la intervención para cerrar las brechas se vuelve más cara. La evidencia muestra que para los gobiernos que buscan invertir más sabiamente en capital humano, no hay mejores posibilidades que invertir en los primeros mil días de la vida de un niño”, agregó el estudio.

De acuerdo con el Banco Mundial la mayoría de países invierten menos de lo que deberían en educación y salud de calidad, entre otras cosas porque no saben lo que les cuesta esa no inversión.

“Invertir en la gente no tiene un retorno tan evidente como invertir en la construcción de un puente o una carretera…invertir en un niño no tendrá un retorno evidente, sino hasta que ese niño haya alcanzado la edad para unirse a la fuerza de trabajo”, concluye el documento.

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