“Ella trató de hacer su trabajo, y la mató”. Médica de Nueva York se suicida al no soportar ver tantas muertes por coronavirus

Lorna Breen era jefa de la sala de emergencias de un hospital de esa ciudad, epicentro del brote en Estados Unidos, donde trabajando contrajo el COVID-19, pero tras recuperarse regresó a seguir atendiendo a personas contagiadas

Foto AFP de referencia

Por Agencia EFE/Liseth Alas

Abr 28, 2020- 09:29

La jefa del departamento de urgencias de un hospital de Nueva York se suicidó el domingo después de pasar muchos días al frente de la batalla contra el coronavirus en una de las ciudades más azotadas por la pandemia y tras confesar a sus familiares que no soportaba ver morir a tanta gente.

Se trata de la doctora Lorna Breen, de 49 años, quien había sido directora médica de la unidad de urgencias del Hospital NewYork-Presbyterian Allen, en Manhattan.

“Ella trató de hacer su trabajo, y la mató”, dijo el doctor Philip Breen al The New York Times sobre su hija, quien siguió sus pasos en la medicina. El padre, un cirujano retirado, sostuvo que su hija no tenía antecedentes de enfermedad mental.

Pero comentó que la última vez que hablaron, ella le contó lo insoportable que era ver morir a los pacientes contagiados por el coronavirus, algunos incluso antes de que pudieran sacarlos de la ambulancia.

El padre de Lorna detalló a CNN que su hija le había expuesto que el personal médico en su trabajo tenía turnos diarios de 18 horas y dormía en los pasillos, y que las ambulancias ni siquiera podían entrar porque estaba muy lleno.

Breen contrajo el COVID-19 mientras trabajaba, pero retornó a sus labores después de aproximadamente una semana y media de recuperación, porque “sentía que tenía que volver a trabajar para ayudar a sus colegas”, dijo el padre de la doctora a CNN.

Aún así, el hospital la envió a su casa nuevamente a descansar. “Ella estaba realmente en las trincheras en la línea del frente”, indicó Philip Breen al New York Times. “Asegúrense de que sea elogiada como una heroína”, agregó.

“Ella es una víctima tanto como cualquier otra persona que haya muerto”.

Lorna Breen murió en Charlottesville, en el estado de Virginia, donde se había quedado con su familia unos días, relató el padre. Dos días antes del suicidio de la doctora, un paramédico de emergencias de la ciudad, que también trabajó en el frente de batalla de la ciudad contra el virus, también se quitó la vida.

En este caso fue el joven John Mondello, de 23 años, quien el pasado viernes usó un arma registrada por su padre, un policía retirado de la policía de Nueva York, para suicidarse en Astoria, Queens, según informaron fuentes policiales al New York Post.

Se graduó de la Academia de Servicios de Emergencias Médicas (EMS) del Departamento de Bomberos a principios de febrero, y luego se dirigió directamente a la Estación 18 en Claremont en el Bronx, que maneja uno de los mayores volúmenes de llamadas al 911 en la ciudad.

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