¿Las variantes del coronavirus fueron creadas por las vacunas anticovid? Esto responden los expertos

Las dudas surgen luego de que Montagnier, virólogo francés que recibió en 2008 el Premio Nobel afirmara que es cierto y pronosticara la muerte de todos los vacunados en dos años.

Foto de referencia / EDH / Jonatan Funes

Por S. López / Agencias

Jun 03, 2021- 15:01

Es falso que las variantes del SARS-COV-2 hayan sido creadas por la vacunación contra la covid-19, como asegura en un vídeo difundido en redes sociales el nobel Luc Montagnier, a quien se atribuye además sin base alguna el pronóstico de que todos los vacunados morirán en el plazo de dos años.

Desde hace días circulan en Facebook y Twitter publicaciones, compartidas también por WhatsApp, en las que se afirma que Montagnier, virólogo francés que recibió en 2008 el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento del VIH, atribuye a las vacunas anticovid la creación de las variantes del SARS-CoV-2 y pronostica la muerte de todos los vacunados en dos años.

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“No hay esperanza ni tratamiento posible para quienes ya han sido vacunados, debemos estar preparados para incinerar los cuerpos”. Los mensajes ponen en boca de Montagnier esta afirmación, al igual que la siguiente frase: “Todos morirán por la mejora dependiente de anticuerpos, no se puede decir nada más”.

Los autores de las publicaciones en redes relacionan estas afirmaciones con una entrevista difundida por la organización “RAIR Foundation USA”, en la que el virólogo francés considera un “enorme” e “inaceptable” error “científico y médico” la actual vacunación masiva contra la covid-19, “porque es la vacunación la que ha creado las variantes”.

Estas últimas afirmaciones se pueden oír en videos que recogen parte de esa entrevista con Montagnier y que acompañan a muchos de los mensajes publicados en Twitter y Facebook.

DATOS: En realidad, no hay la menor evidencia de que el nobel francés haya augurado alguna vez la muerte en dos años de todos los vacunados, un pronóstico que no aparece en la entrevista publicada por RAIR Foundation. Y expertos consultados por EFE niegan su tesis de que las variantes del coronavirus han sido creadas por la propia vacunación.

“Las variantes se deben a mutaciones y las mutaciones son fenómenos que se dan al azar, nunca aparecen por tanto en respuesta a nada, por ejemplo a vacunas”, explica el catedrático de Microbiología de la Universidad de Barcelona, Albert Bosch, que preside la Sociedad Española de Virología (SEV).

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“Lo que sí sucede” es que las vacunas puedan actuar como una “presión selectiva”, de modo que, al limitar, dificultar o suprimir la reproducción de ciertas variantes, se seleccionan determinadas mutaciones. Pero esas mutaciones “se han dado al azar”, insiste Bosch en dejar claro.

Cuanta más vacunación menos capacidad de variantes

“La vacunación no crea las variantes”, recalca del mismo modo la también catedrática de Microbiología Rosa María Pintó, experta en variabilidad vírica, quien aclara que, “si hay variantes, la vacunación sí puede hacer que se seleccionen” aquellas que presenten mutaciones que “le permitan escaparse” al efecto del fármaco, pero en ningún caso es la causa que las produce.

“Las variantes se crean con mutación y la mutación es un proceso al azar que viene determinado porque la polimerasa del virus comete errores” que son las mutaciones, detalla esta experta. “Muchas de estas mutaciones harán que los virus no tengan capacidad de replicar; algunos no tendrán ventaja alguna y otros pueden tenerla”.

Así, cuando las inmunoglobulinas inducidas por la vacunación ejercen una “presión selectiva”, si entre las variantes ya existentes hay alguna con mutaciones que permiten escapar a los efectos de las vacunas, se impondrá sobre otros virus.

En todo caso, la solución pasa por la vacunación. Según explica la doctora Pintó, las mutaciones las comete la polimerasa del virus, que solo puede producirlas si el virus se replica, y la vacunación es “la mejor medida” que hay en estos momentos para cortar la transmisión: “Si hay menos transmisión hay menos replicación” y, por tanto, “menos mutación” y, en consecuencia, “menos capacidad de variantes”.

El origen de la variante británica fue anterior a las vacunas

Ni siquiera se podría establecer una secuencia temporal entre inicio de las vacunaciones y aparición de variantes del SARS-CoV-2, porque el origen de la conocida inicialmente como “variante británica” del virus se remonta a septiembre del año pasado, meses antes de que comenzara el proceso de vacunación en el Reino Unido y la Unión Europea.

Aunque se anunció su detección el 14 de diciembre, aquella variante del virus, denominada VUI 202012/01, pudo tener su origen en Londres o en Kent en septiembre, según detalló entonces el director científico del Gobierno británico, Patrick Vallance, mientras que hasta el 8 de diciembre no se administró la primera dosis de una vacuna anticovid, la de Pfizer/BioNTech.

Ese día, Margaret Keenan, una anciana que estaba a punto de cumplir 91 años, se convirtió en la primera persona del Reino Unido y del mundo entero en recibir, en el Hospital Universitario de Coventry, una dosis de la vacuna germano-estadounidense que los países de la UE no empezaron a administrar hasta el 27 de diciembre.

Sin evidencias de “síndrome de ADE“

En cuanto a la afirmación de Montagnier de que los anticuerpos producidos por las vacunas de ARN mensajero provocan el fenómeno conocido con la denominación en inglés “Antibody-Dependent Enhancement” (ADE), tampoco hay evidencias científicas de que este fenómeno pueda producirse con las vacunas de ARNm frente a la covid-19 ni parece probable por el tipo de anticuerpos que generan.

El ADE, que los investigadores suelen traducir al español como “amplificación de la infección dependiente de anticuerpos”, es un fenómeno que se da en enfermedades como el dengue y consiste en un aumento exagerado de los anticuerpos que agrava una dolencia en lugar de curarla, de modo que provoca daños en diversos órganos.

Para empezar, “no hay datos experimentales ‘in vivo’” que muestren que el síndrome ADE “sea relevante” en el SARS-CoV-2, según explicaba un artículo de la Asociación Española de Vacunología (AEV) que traducía y adaptaba una investigación del experto estadounidense Barney Graham publicada en la revista Science.

Pero, además, no hay evidencia alguna de que el ADE pueda producirse como consecuencia de la aplicación de las vacunas que utilizan el ARN mensajero y expertos consideran que sería improbable por el tipo de anticuerpos -neutralizantes- que generan.

Por su parte, la doctora Pintó recuerda que el ADE se produce cuando los anticuerpos facilitan la entrada del virus -puede ser también con la propia inmunidad generada por una persona infectada- y subraya que, aunque se pudiera dar ahora “excepcionalmente en algún caso”, con los estudios existentes no hay motivos para preocuparse de que la vacunación permitiera una entrada del virus por esa segunda vía.

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