Pese a pandemia, El Salvador ha recibido a 800 deportados desde Estados Unidos

Continuar deportaciones es inhumano y peligroso, advierten ONG en Estados Unidos. Hay riesgo para los países donde son enviados debido a las condiciones de los centros de detención.

Los vuelos con personas deportadas han continuado, pese al cierre del aeropuerto. Foto EDH / Archivo

Por Xenia Oliva / Evelia Hernández

Abr 08, 2020- 21:53

“Cuando oigo que están aceptando vuelos de deportados. ¿Qué es eso? Aquí la gente está contaminada en los centros de detención. Los abogados nuestros que están yendo a visitar a los detenidos en los centros han dado positivo por el virus. ¿Y se están aceptando así nada más? Está complicado todo esto”, expuso Pablo Alvarado, director de la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras (NDLON, por sus siglas en inglés).

Con la crisis provocada por la pandemia, distintas organizaciones en Estados Unidos, incluyendo NDLON, han comenzado a abogar para que se libere a las personas indocumentadas de los centros de detención y para que se detengan las deportaciones.

Ayer, distintas ONG estadounidenses firmaron un comunicado donde señalaban que las continuas deportaciones, en un momento en que los viajes están restringidos por seguridad, es inhumano y peligroso, tanto para la población migrante como para sus países de origen.

También ayer, el director general de Migración y Extranjería, Ricardo Cucalón, informó que Estados Unidos ha retornado a 800 salvadoreños que en estos momentos se encuentran en distintos centros de contención cumpliendo cuarentena.

Respecto a la contradicción de seguir recibiendo los vuelos con personas retornadas, al mismo tiempo que el gobierno ha dicho que no se puede recibir a los otros salvadoreños que se mantienen varados alrededor del mundo, Cucalón dijo que es porque los demás “no están controlados”.

“Estamos recibiendo gente que ha estado controlada médicamente hablando y que nosotros aquí la seguimos controlando con la cuarentena”, dijo Cucalón.

Sin embargo, diversas entidades e investigaciones en Estados Unidos han demostrado que las condiciones en las que mantienen a las personas en este tipo de centros llegan a ser insalubres.

“Las condiciones de salud en los centros de detención de extranjeros es precaria en el mejor de los casos”, dijo Óscar Chacón, director de Alianza Américas.

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“Estados Unidos ha sido claro que no están verificando si las personas vienen con el virus o no. Lo único que están haciendo tomar la temperatura antes de tomar el avión de deportación”, dijo la directora de programas de Cristosal, Celia Medrano.

Expuso que en Texas y en California ha quedado claro que los mismos centros de contención de migrantes son focos de contaminación.

Medrano cuestionó el hermestismo que existe alrededor de la situación actual de las personas retornadas.

Señaló que es importante conocer cuál es su perfil y necesidades.

César Ríos, director Instituto Salvadoreño del Migrante (INSAMI), dijo que la población retornada viene en condiciones de alta vulnerabilidad y se debe considerar brindarles atención psicosocial.

“Nosotros que reconocemos el ciclo del retorno. Estas personas antes de ser retornadas se habían mantenido en un centro de detención. Venían de un encierro a otro, necesitan de otro tipo de medidas. Nos referimos a atención psicosocial, vienen con un luto migratorio. Ese luto migratorio se fortalece y se vuelve más grande. Inicia el ciclo cuando son arrancados de su núcleo familiar en Estados Unidos, pueden pasar meses encerrados y después los deportan”.

Ríos dijo que en la clínica de INSAMI son especialistas en tipo de atención y esperan llegar a un acuerdo con las autoridades para que les permitan ayudar a las personas que han sido retornadas a centros de contención.

Medrano dijo que el país debería exigir a Estados Unidos que las personas deportadas no estén afectadas por el nuevo coronavirus.

“Estamos de acuerdo en que estas personas estén guardando cuarentena en centros específicos de personas deportadas de Estados Unidos, pero resulta contradictorio que se afirme que no hay capacidad de repatriar a alrededor de 4,000 salvadoreños que los sorprendió las medidas de cierre del aeropuerto estando en otros países. Que se les impida regresar, pero que se mantenga la deportación de salvadoreños”, dijo Medrano.

“Reiteraríamos los llamados que ya hicimos, uno que detengan las deportaciones y peleen para que haya protección consular y verificación que las salvadoreñas y salvadoreños que están en trámites de deportación que están en riesgo o porten el virus reciban la atención sanitaria médica respectiva en los países de tránsito y en los países de destinos”, dijo Medrano.

El doctor en ciencias sociales con especialidad en antropología social, Jaime Rivas, dijo que hay una contracción en las propias medidas gubernamentales. “Mientras se restringe la entrada a todos los salvadoreños y salvadoreñas que quedaron varados en otros países, se permite la llegada de aviones con personas retornadas”.

“Lo que Estados Unidos está haciendo es mandándonos una carga social de alto nivel. Implica abrir un nuevo centro de contención cada vez. Debería ser visto como riesgo social. Que le pida a Estados Unidos que detenga las deportaciones”, reiteró Ríos.

Pero Cucalón dijo que “es un convenio que se tiene con los Estados Unidos, con México y otros países, no podemos pedirle a un país amigo que no envíe a nuestros connacionales. La gente que está viniendo a nuestro país, que estamos recibiendo, es gente que ha estado controlada médicamente hablando”.

Las distintas organizaciones, tanto en Estados Unidos como en El Salvador, hicieron un llamado al país para que pida el cese de las deportaciones.

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