Un bebé de seis meses, la séptima muerte asociada al dengue hemorrágico

El acta de defunción señala que fue por dengue hemorrágico.

Foto EDH / David Martínez

Por Susana Joma

Jul 16, 2019- 06:00

Cuando Max Ivis Martínez Gómez habla de la sonrisa, de la mirada y de lo alegre que era su hijo Mario Maximilian, su garganta se quebranta y abundantes lágrimas se deslizan por sus mejillas.

Martínez Gómez narró que su pequeño, que tenía 6 meses y 10 días de nacido, murió el viernes a las 10:30 p.m. en el Hospital Bloom, por complicaciones en sus órganos derivadas del dengue, tal como también señala el acta de defunción.

“Yo se los entregué vivo en el San Rafael y me lo entregaron en una morgue del Bloom”, lamenta el padre del menor víctima de dengue.

Este martes, la ministra de Salud, Ana Orellana Bendek confirmó en una entrevista de televisión las dos muertes por dengue: “Tenemos 2 muertes por dengue ya confirmadas y 5 casos más en estudio, la cepa está comenzando a hacer su trabajo que es afectar gravemente la salud”.

La titular agregó que el 19 de enero falleció en el hospital Bloom un niño de 9 años, y el 23 junio, una niña de 5 años.

Ayer se solicitó a la oficina de comunicaciones una entrevista para conocer acerca de este nuevo caso del menor del bebé de seis meses pero hasta el cierre de la nota no se había tenido respuesta positiva a la gestión.

A Max Ivis y a su compañera de vida, Daniela del Carmen Tobar, residentes en Colón, La Libertad, la vida les cambió de un solo golpe, y ayer en lugar de hacer plantes sobre el futuro de su hijo hablaban del diseño que tendrá la lápida de la tumba que lo recibió el domingo, en el cementerio general de Santa Tecla.

“Yo levanté mis manos al cielo y le dije Dios aquí va tu ángel; llévatelo Padre, mi hijo no tiene que sufrir más, ya no lo quiero ver sufrir así”, eso es lo que recuerda Max de ese momento en que, con el permiso de una doctora, entró a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y vio como el cuerpo de su hijo estaba ya muy deteriorado.

Minutos después de ese encuentro y ya fuera de la UCI, la doctora les llamó para comunicarles la muerte del pequeño Mario.

Foto EDH / David Martínez

El adolorido padre dijo que entre el miércoles y viernes anteriores, en menos de 12 horas, su hijo fue víctima de los largos procedimientos que se siguen en el sistema de salud para atender a los pacientes que llegan de emergencia, y también de la mala actitud que tienen algunos empleados.

Si bien sostiene que los médicos del Hospital Bloom hicieron todo lo posible por salvar la vida de su hijo cuando este llegó hasta sus manos, lamenta que eso no ocurrió en el Hospital San Rafael, ni en la Unidad Médica del Seguro Social de Santa Tecla, en donde estuvo previo.

Insiste en que en los primeros dos centros médicos en donde vieron primero al niño se demoraron en darle la atención debida y oportuna, considerando que habían exámenes que indicaban la presencia de la enfermedad.

“Yo se los entregué vivo en el San Rafael y me lo entregaron en una morgue del Bloom”, lamentó Max al tiempo que hace un llamado para que alguna entidad le ayude a realizar una investigación que siente precedente para que no se repitan estos casos.

“Mi hijo era muy cariñoso. Mi hijo tenía un carisma tan hermoso que todas las personas lo miraban, sonreían y decían mira el niño que lindo, que chulo, mirá sus ojos, mirá su sonrisa”, dijo, mientras sostiene entre sus manos el juguete preferido de Mario, un elefante rosado que se ilumina.

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