El precio de la canasta básica ha subido $29 en los últimos diez años

La canasta básica urbana pasó de $166.97 a $199.49 y la rural llegó $145.35.

Cansta basica - Nicaragua
Foto EDH/archivo / Foto Por Archivo

Por Karen Molina

Oct 20, 2019- 21:05

El precio de la canasta básica urbana y rural aumentó un promedio de $29.57 en los últimos diez años, según los datos de la Dirección General de Estadísticas y Censos del Ministerio de Economía (Digestyc) a agosto de este año.

La canasta urbana, que incluye 11 productos (pan francés, tortillas, arroz, carnes, grasas, huevos, leche fluida, frutas, frijoles, verduras y azúcar) tiene ahora un costo familiar de $199.49 mientras que hace diez años ese costo era de $166.97, lo que significa un incremento de $32.52.

Mientras que la canasta rural, que solo incluye nueve productos (se eliminan pan francés y verduras) también tuvo un incremento de $26.62 en los últimos años pues su costo era de $118 en agosto de 2009, pero ahora su precio es de $145.35 en 2019.

El aumento es relativo si se toma en cuenta que a partir de 2017 el gobierno aumentó el salario mínimo a $300 en los sectores de comercio, servicio e industria.

Sin embargo, para una familia en la que solo uno de sus miembros tiene un empleo fijo, con un salario mínimo de $300, cubrir esta canasta básica representa el 66 % de sus ingresos, lo que le impide asumir otros gastos familiares fuera de la alimentación.

Y para una familia en el área rural, con un ingreso mínimo de $171 (según salario del sector agrícola) el costo de la canasta básica representa el 85 % de sus ingresos.

De igual forma, para una persona jubilada que tiene una pensión mínima de $207, una canasta básica rural le representa el 96 % de sus ingresos totales, si se tomara en cuenta que es el único ingreso familiar.

Según el informe de precios diarios del Ministerio de Agricultura, una libra de muslo de pollo cuesta entre $1.25 y $1.43 mientras que un cartón de huevos de 30 unidades tiene un costo de $3.50 a $3.60. La libra de carne de res cuesta entre $3.50 y $4.80 y la de cerdo, entre $2.70 y $3.00.

Aún así, los datos de los últimos diez años muestran un costo estable de la canasta básica que se mantiene. Los únicos años en los que el precio de la canasta alimentaria se elevó fue en 2011 y 2015 cuando los precios llegaron a más de $150 y $200 (ver gráficos).

 

Según el Banco Central de Reserva, el costo promedio de la canasta básica se ha mantenido estable debido a que el poder adquisitivo de los salvadoreños ha mejorado y a que los precios no han variado significativamente.

Los datos de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples de 2018 (EHPM) indican que el promedio de ingresos de un hogar salvadoreño es de $583.85. En la zona urbana este ingreso es de $683.98 y en la zona rural es de $411.24.

Además, El Salvador tiene una de las tasas de inflación más bajas de Centroamérica.

De acuerdo con los datos de la Digestyc, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la tasa de inflación acumulada a agosto de 2019 apenas es de -0.12 %, la cifra más baja de la región.

En Nicaragua, por ejemplo, la inflación acumulada a agosto de 2019 fue de 4.03, la más alta de la región, lo que significa que en ese país los precios de los bienes (incluidos alimentos) y servicios, varían su precio al alza más que en en el resto de la región.

Y en El Salvador, por el contrario, su variación ha sido a la baja, lo que ha permitido que los precios de los productos comestibles básicos se mantengan.

En Guatemala el precio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) de 2019 es de $456.21 y en Honduras, su precio promedio en julio fue de $236 al hacer el cambio de sus divisas por dólares.

Por otro lado las remesas, que para septiembre habían aumentado $176.2 millones respecto al año pasado, son un factor clave que incide en el poder adquisitivo de las familias pues representan un ingreso extra que las familias logran para suplir sus mayores necesidades, entre ellas, la compra de alimentos y gasto en colegiatura para sus hijos, etc.

El acceso a la compra de una canasta básica alimentaria es un parámetro para definir si una familia vive en la pobreza o pobreza extrema.

Según la encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples de 2018 el 26.3 % de los hogares salvadoreños están en condición de pobreza, lo que significa que no pueden comprar la canasta básica ampliada (dos canastas básicas) y un 5.7 % de los hogares vive en pobreza extrema, lo que significa que sus ingresos no les alcanzan ni para comprar una canasta básica.

Frijol más caro

Los eventos climáticos de los últimos años en los que la producción de granos básicos (maíz y frijol) son los más afectados, inciden directamente en el alza de los productos de la canasta básica de los salvadoreños.

Lo demuestran los últimos datos del Ministerio de Agricultura: solo entre el 16 de septiembre y el quintal de frijol tinto nacional tenía un precio promedio en plaza de $50.3, pero al 15 de octubre esta misma cantidad tenía un precio promedio de $62.2.

Los precios del maíz y arroz se han mantenido en el último mes, pero hay que tomar en cuenta que son productos cíclicos que varían de precio dependiendo de sus cosechas.

La semana pasada las lluvias en todo el territorio nacional inundaron unas 183,000 manzanas de cultivo de frijol valoradas en unos $6.5 millones, un datos que preocupa a los consumidores, pero que según los agricultores no tendrían que aumentar el precio del grano en los próximos días pues el frijol que se consume actualmente ya fue cosechado con varios meses de anticipación y hay suficiente grano en los mercados.

A revisión el salario mínimo

El precio de la canasta básica siempre es un parámetro para determinar si es necesario aumentar el salario mínimo a los salvadoreños.

El tema ya comenzó a sonar en el recién activado Consejo Superior de Trabajo en el que la empresa privada, gobierno y sector sindical han coincidido para discutir grandes temas de país.

La revisión de un aumento al salario mínimo le corresponde al Consejo Nacional del Salario Mínimo, para lo cual se requieren estudios técnicos que determinen si el costo de la canasta básica, así como otros gastos, resultan necesarias para incrementarlo.

El sector sindical ha adelantado que esperan una revisión al alza del salario mínimo, que para el sector servicios, comercio e industria, se ubica en $300.

Mientras tanto la empresa privada se ha mostrado abierta a discutir el tema, aunque en el último incremento aprobado en diciembre de 2016 alegó que no habían estudios técnicos que determinaran que era necesario subir el salario mínimo. Más bien, señaló que la medida generaría desempleo, que fue una realidad en el sector agrícola.

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