El mono araña en situación crítica de extinción en El Salvador

Los monos que aún existen en el país están confinados en pocos puntos de bosque. La caza y la depredación de las zonas boscosas los vuelve cada vez más vulnerables.

Foto EDH/ Cortesía Asociación Territorios Vivos El Salvador

Por Susana Joma

Jul 27, 2019- 21:20

La situación del mono araña en El Salvador es bastante crítica, debido a que de todos los mamíferos que existen en el territorio es el que más está en peligro de desaparecer, tal como se determinado a través de diferentes estudios que se llevaron a cabo entre 2006 y 2014, aseguró la bióloga salvadoreña Melissa Rodríguez Menjívar.

Rodríguez Menjívar sostuvo que la reducción del mono araña (Ateles geoffroyi}, que en el caso de El Salvador pertenece a la subespecie vellerosus, se ha dado en forma progresiva desde hace 45 años como resultado de la caza sin sentido o con el fin de robarle a sus crías, así como por la pérdida y fragmentación de su hábitat debido a la ampliación desordenada de las tierras de cultivo y de ganadería.

“De los conteos que hicimos en 2013, que los corroboramos todavía en 2014, los números (de monos) andaban entre 250 individuos en total para el país”, subrayó la bióloga, quien funge como directora científica de la Asociación Territorios Vivos El Salvador (ADVES), organización sin fines de lucro que a través de un proyecto llamado Ateles, lucha por la conservación de estos mamíferos.

Según explicó, de todas las especies, el mono araña es el más sensible a la fragmentación de los bosques, debido a que solo están acostumbrados a desplazarse en los árboles de rama en rama.

Si bien el Ateles geoffroyi en general está en peligro crítico a nivel mundial, y la sub especie belorosus que hay en el país también lo está. Este último se caracteriza porque tiene pelo negro grisáceo, mide entre 50 y 60 centímetros y puede llegar a pesar hasta 7 kilogramos. De todos los primates es el único que tiene la cola prensil, que utiliza como otra extremidad para colgarse, comer y rascarse la cabeza.

“Es el mamífero más amenazado de nuestro país, es el único primate no humano que tenemos. Perder Ateles es perder un orden de mamíferos en el país”, subrayó la especialista, al destacar la importancia de que desde el gobierno y la sociedad civil se hagan esfuerzos por garantizar que no se extingan.

La científica detalló que esta especie vivía en toda la zona baja del país, pero hoy están relegados a pocos sitios boscosos de la zona oriental, como el Área Natural Protegida Normandía, la Montaña El Nacascolo, que está frente a Puerto Barillas, el Área Natural Protegida Chaguantique y la Hacienda El Tercio, todos en el departamento de Usulután.

Agregó que uno de los lugares en donde los monos araña desaparecieron totalmente por la depredación de los humanos fue el Bosque de Nancuchiname y la zona montañosa de Jucuarán, siempre en Usulután.

La frontera de cultivos avanza en detrimento de los bosques en donde habitan los monos araña. Foto EDH/ Cortesía Asociación Territorios Vivos El Salvador

Excepcionalmente pequeñas poblaciones de monos arañas están en la zona occidental, específicamente en el Parque Nacional Montecristo, en donde se cree fueron liberados luego de permanecer en cautiverio, así como en los alrededores de la laguna de Olomega, en San Miguel.

Según explicó, el mono araña vellerosus es una especie territorial y no fácilmente acepta que lleguen otros a su territorio, y pone de ejemplo el caso de unas monas de otra subespecie que fueron liberadas en El Nacascolo, pero la mayoría de ellas fueron rechazadas e incluso murieron a manos de los que ya viven en el sitio, y una de las pocas que fue aceptada generó una especie híbrida.

“Ateles cumple un papel súper importante en la zona (para que se mantengan los bosques) porque es un dispersor de semillas; su dieta es del 85 % al 95 % frujívora; aunque se puede alimentar de hojas tiernas y flores su dieta básicamente son las frutas”, detalló sobre el rol en el medio ambiente.

El hecho de que el Ateles geoffroyi vellerosus ha quedado confinado a pequeñas zonas, como resultado de la pérdida de su hábitat, no solo le ha afectado en términos de la disponibilidad de alimentos, sino que en algunos casos sus posibilidades de reproducirse y que las especie se mantenga sin alteraciones genéticas.

Lucía Sánchez, bióloga, analiza muestras de heces de los monos araña del país durante la investigación que llevó sobre las condiciones genéticas de esta especie. .Foto EDH/ Cortesía Asociación Territorios Vivos El Salvador

 

La bióloga Melissa Rodríguez, citó que durante la investigación que bajo el proyecto Ateles llevaron a cabo entre 2013 – 2014, vieron la necesidad de hacer otro estudio genético de los monos araña. Fueron dos colegas suyas, Lucía Sánchez y Karla Zaldaña, que entonces trabajaban su tesis de graduación de grado, quienes lo llevaron a cabo, dando como resultado que los individuos que habitan en la Montaña El Nacascolo muestran alteraciones genéticas con respecto a los que están en Chaguantique, Normandía y El Tercio.

Esto último se debe a que los monos de El Nacascolo han caído en endogamia, es decir, se están apareando entre familiares, hermanos y primos, subrayó.

“La diferencia genética que establecieron (que hay) en los monos de Nacascolo es del 20 %, que eso ya es un poco alto”, aseguró Rodríguez.

La representante de la Asociación Territorios Vivos El Salvador, señaló que si bien estos monos araña aún no muestran enfermedades ni malformaciones físicas, sí se requiere de monitoreo porque a la larga se volverán vulnerables.

El biólogo Luis Girón, captado durante una toma de muestras de heces de mono araña que se utilizan para analizar el ADN. Foto EDH/ Cortesía Asociación Territorios Vivos El Salvador

Ella aclara que se requiere acciones para evitar que la población de monos que vive ahí se siga degradando, pero se tiene que analizar muy bien qué estrategia se puede adoptar, puesto que no se trata de introducir nuevos individuos sin mayores criterios.

De acuerdo con lo expuesto con la especialista, la Asociación, además de estar haciendo acciones educativas para divulgar la importancia de la especie, sostuvo varias reuniones con autoridades del Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) del gobierno anterior, y éstos habían externado interés en dar prioridad a la problemática de los monos arañas del país, e incluso tenían proyectos que se espera sean retomados por el nuevo gobierno para evitar la extinción.

Detalla que desde la asociación se había presentado al MARN una propuesta para estar vigilando las condiciones de salud de las tropas de mono de los distintos sitios y, además buscar estrategias para evitar nuevos casos de endogamia en los otros sitios, por ejemplo a través de conectar los bosques como ha funcionado en otros países.

“Quisiéramos acercarnos de nuevo con el Ministerio de Medio Ambiente, incluso con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), porque en algunos sitios el ganado es un problema importante, porque de nada sirve tener animales que dispersan semillas para regenerar el bosque si se está metiendo ganado al lugar a comerse las plántulas”, explicó.

 

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