El 71.2 % de salvadoreños reduce gastos por alza de precios
Un estudio de la UES revela que el 97.7 % percibe aumentos de precios. La canasta básica urbana alcanzó los $264.73 en agosto de 2026.
El 71.2 % de la población salvadoreña ha tenido que reducir sus gastos en productos y bienes básicos durante 2026 debido al aumento de precios y del costo de la vida, según un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas (INVE) de la Universidad de El Salvador (UES).
Los resultados reflejan cómo el encarecimiento de alimentos y otros productos de consumo está influyendo en las decisiones económicas de los hogares, que enfrentan mayores costos para cubrir sus necesidades.
La investigación también revela que el 97.7 % de las personas representadas en la muestra percibe que los precios han aumentado durante el último año.
De ese grupo, el 78.5 % considera que los incrementos han sido altos, mientras que el 19.2 % los califica como moderados.
En contraste, apenas el 1.7 % de los encuestados considera que los precios se han mantenido y el 0.6 % afirma que han disminuido.
Los resultados del estudio, divulgados por El Diario de Hoy, coinciden con un período de aumentos en el costo de la canasta básica alimentaria y en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), según las cifras oficiales citadas en la publicación.

Canasta básica urbana aumentó casi $13 durante 2026
Uno de los indicadores que permite observar el encarecimiento de los alimentos es la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que agrupa productos considerados necesarios para el consumo diario de las familias.
Según los datos de la Oficina Nacional de Estadística y Censos (ONEC) citados en el reporte, la canasta básica urbana alcanzó los $264.73 en agosto de 2026.
Este monto representa un incremento de casi $13 en lo que va del año, lo que implica un mayor gasto para adquirir los alimentos incluidos en ese indicador.
En el área rural, la canasta básica alimentaria se ubicó en $189.63 durante el mismo mes.
Aunque el incremento rural ha sido menor que el registrado en las zonas urbanas, el encarecimiento también representa una presión para las familias del campo.
Es importante considerar que estos valores corresponden exclusivamente a la canasta básica alimentaria y no incluyen todos los gastos que puede enfrentar un hogar, como vivienda, transporte, educación o servicios.
Por ello, las cifras sirven para observar la evolución del costo de los alimentos, pero no representan el presupuesto total que necesita una familia para cubrir sus necesidades.

Los precios acumulan un aumento del 35.6 % desde 2009
Los datos del Banco Central de Reserva (BCR) también muestran cómo han evolucionado los precios de bienes y servicios en El Salvador.
En septiembre de 2026, el Índice de Precios al Consumidor alcanzó los 135.60 puntos, su nivel más alto desde que se estableció la metodología actual en 2009.
Este indicador refleja que el nivel general de precios es un 35.6 % superior al registrado en el año base.
El IPC permite observar los cambios en el costo de una canasta de bienes y servicios consumidos por los hogares. Su comportamiento es diferente al de la inflación anual, que mide la variación de precios durante un período determinado.
En agosto de 2026, la inflación interanual se ubicó en el 3.6 %, de acuerdo con el BCR.
Esto significa que, en promedio, los precios considerados en el indicador aumentaron un 3.6 % respecto a agosto de 2025.
Aunque una tasa de inflación menor puede indicar que los precios están subiendo más lentamente, no significa necesariamente que hayan regresado a sus niveles anteriores.
Esta diferencia ayuda a comprender por qué las familias pueden continuar percibiendo dificultades económicas incluso cuando el ritmo de incremento de los precios se modera.

¿Qué factores están influyendo en el costo de la vida?
El estudio señala que el encarecimiento registrado durante 2026 ha estado relacionado, entre otros factores, con el conflicto en Irán y el aumento de los precios del petróleo.
Los mayores costos energéticos pueden trasladarse a actividades como la producción y el transporte de mercancías, incluidos los alimentos.
La publicación también identifica al fenómeno de El Niño como un factor de riesgo para los precios agrícolas durante 2027.
El economista y expresidente del BCR, Mauricio Choussy, advirtió recientemente que este fenómeno podría continuar afectando la producción agrícola durante la primera mitad del próximo año.
Según el especialista, las condiciones climáticas podrían generar presiones sobre el abastecimiento de granos y los precios de los alimentos.
Se trata de una previsión sobre posibles efectos futuros, no de un incremento confirmado para 2027.
¿Qué revela el estudio sobre los hogares salvadoreños?
El dato de que el 71.2 % de la población representada en el estudio haya reducido sus gastos muestra que el aumento del costo de la vida está teniendo consecuencias en las decisiones de consumo.
Sin embargo, la información divulgada no detalla cuáles productos han dejado de comprar las familias, cuánto dinero han reducido de sus presupuestos ni qué grupos de ingresos han sido los más afectados.
Tampoco se especifican en el reporte citado el tamaño de la muestra ni el período exacto de levantamiento de la encuesta.
Por ello, los resultados deben interpretarse dentro del alcance de la investigación presentada por el INVE.
Lo que sí muestran las cifras disponibles es una coincidencia entre la percepción de encarecimiento expresada por los encuestados y el aumento de indicadores oficiales como la canasta básica alimentaria y el IPC.
Con estos datos, el costo de los alimentos y la capacidad de compra de los hogares continúan siendo aspectos centrales para entender la situación económica de las familias salvadoreñas.
Con reportes de El Diario de Hoy
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