El Niño golpeará con más fuerza a El Salvador en 2027
Protección Civil advierte que el período más crítico de El Niño llegaría entre enero y abril de 2027, tras meses de sequía, calor extremo y menos lluvias.
El mayor impacto del fenómeno de El Niño en El Salvador se presentaría entre enero y abril de 2027, según advirtió este miércoles el director general de Protección Civil, Luis Anaya, durante una entrevista televisiva.
El funcionario explicó que el fenómeno comenzó a mostrar incidencia en el país entre junio y julio de 2026, pero señaló que el período que requiere mayor atención será el segundo año de influencia.
“Lo que debería preocupar es en el segundo año de incidencia, entre enero y abril del próximo año”, afirmó Anaya.
El Salvador ya enfrenta consecuencias vinculadas con El Niño, entre ellas períodos de sequía, temperaturas extremas y disminución de las lluvias, condiciones que han tenido impacto sobre la producción agrícola y la disponibilidad de agua en algunas zonas.
Protección Civil mantiene una alerta roja por sequía desde el pasado 25 de agosto.

¿Por qué preocupa el inicio de 2027?
De acuerdo con las declaraciones de Anaya, el momento de mayor impacto no coincidiría con la fase inicial del fenómeno, sino con los primeros cuatro meses de 2027.
Ese período resulta especialmente relevante para un país donde parte de la producción agrícola depende directamente del comportamiento de las lluvias.
Las estimaciones citadas señalan que El Niño podría afectar cerca de 6.9 millones de quintales de maíz, frijol y sorgo, equivalente al 100 % de la siembra correspondiente a agosto y septiembre.
La falta de lluvias ya ha provocado períodos secos en diferentes zonas del país y ha elevado la preocupación sobre la seguridad alimentaria de las familias que dependen de la agricultura.
El impacto también adquiere una dimensión regional, debido a que El Salvador forma parte del Corredor Seco Centroamericano, una franja que atraviesa Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala hasta llegar a Chiapas, en el sur de México.
En esta región habitan alrededor de 11.5 millones de personas y cerca de la mitad depende de la agricultura de subsistencia, según la información proporcionada.
El Salvador también depende de productos de países vecinos
Las afectaciones climáticas no se limitan a la producción nacional.
Una parte importante de los alimentos consumidos en El Salvador llega desde Guatemala, Honduras y Nicaragua, países que también enfrentan los efectos de la sequía.
La dependencia de las importaciones alcanza aproximadamente el 90 % en hortalizas y verduras, 60 % en productos derivados de la leche, 32 % en el maíz, 25 % en el frijol y 33 % en el arroz.
Esto significa que las condiciones climáticas en los países vecinos también pueden tener incidencia en la disponibilidad y los precios de algunos alimentos dentro del mercado salvadoreño.
A pesar de ese escenario, Anaya descartó que por ahora se prevea un desabastecimiento de productos como granos básicos, verduras y hortalizas.
La advertencia, por tanto, está orientada principalmente al período de mayor intensidad que podría registrarse durante el primer cuatrimestre de 2027.

Sequía, calor y menos lluvias
Durante 2026, El Niño ha estado relacionado con una combinación de altas temperaturas y períodos con precipitaciones por debajo de lo esperado.
Estas condiciones pueden reducir la humedad de los suelos, afectar el desarrollo de los cultivos y aumentar la demanda de agua en hogares y actividades productivas.
En meses anteriores ya se habían reportado sequías en sectores orientales y costeros del país, además de afectaciones en cultivos de maíz y frijol.
El impacto también se ha reflejado en algunos cuerpos de agua. Entre los casos mencionados durante el año aparece la reducción de niveles en el lago Güija, compartido por El Salvador y Guatemala, con consecuencias para actividades como pesca, agricultura y abastecimiento comunitario.
El Niño podría perder fuerza a mediados de 2027
Aunque los primeros meses del próximo año aparecen como el período de mayor preocupación, las proyecciones también apuntan a una disminución posterior de la intensidad del fenómeno.
Según una publicación de La Prensa Gráfica que cita un informe de la Universidad de El Salvador (UES), El Niño perdería fuerza hacia mediados de 2027, con un descenso estimado del 61 %.
La información proporcionada no detalla cómo se distribuiría esa reducción a lo largo de los meses ni cuándo terminaría completamente la influencia del fenómeno.
Por ahora, Protección Civil sitúa entre enero y abril de 2027 el período que requiere mayor vigilancia.
La evolución de las lluvias durante los próximos meses será clave para determinar cómo llegan los suelos, cultivos y reservas de agua al inicio del próximo año.
