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Celíacos, comer delicioso es posible

La enfermedad celíaca limita a las personas la ingesta de ciertos alimentos a base de cereales, como el trigo, la cebada, el centeno o la avena por el gluten que contienen. Sin embargo, hoy en día es posible llevar una dieta tan sabrosa como sana, consumiendo productos que no llevan esa proteína.

Foto/ Archivo

Por Mireya Amaya

Abr 23, 2017- 21:24

La celiaquía es una enfermedad autoinmune que afecta la mucosa del intestino delgado, debido a la ingesta de gluten, en personas que portan en su genética heterodímeros (moléculas) de riesgo como los denominados DQ2 y el DQ8.

De acuerdo con la clínica Mayo, en quienes padecen celiaquía ingerir gluten desencadena una respuesta inmunitaria en el intestino delgado, que con el tiempo llega a dañarse impidiendo la absorción de algunos nutrientes. Este deterioro se presenta como diarrea, fatiga, pérdida de peso, hinchazón y anemia, y puede producir complicaciones graves.

Pero no solo se presenta con manifestaciones abdominales. El doctor Mauricio Cromeyer, gastroenterólogo del Hospital de Diagnóstico, explica que se trata de una enfermedad sistémica, es decir, que no se localiza únicamente en el intestino, por lo que también provoca otro tipo de afecciones.

Otros síntomas
“El gluten y sus proteínas, al dañar la mucosa, aumentan la permeabilidad intestinal. Eso permite que todo el contenido de la ruta del intestino tenga entrada a las partes más profundas, lo cual despierta gran cantidad de fenómenos”, aclara.

Para el caso, una persona puede tener manifestaciones neurológicas, como la ataxia que se se caracteriza por que el afectado presenta una marcha errática. Por otro lado, el 10% de las migrañas se da en pacientes que tienen enfermedad celíaca, pero también cierto porcentaje de fenómenos de tipo convulsivo y enfermedades del sistema nervioso central, entre ellas la esclerosis múltiple y la neuritis óptica relacionados con ese mal.

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Pero no solo eso, también pueden presentarse manifestaciones hepáticas. “Muchos pacientes llegan a las clínicas y su único hallazgo es que tienen elevadas las transaminasas hepáticas (son unas enzimas), y esa es la única manifestación que presentan algunos celíacos”, dice Cromeyer.

Por su parte, la clínica Mayo afirma que más de la mitad de los adultos con celiaquía presentan signos y síntomas como anemia, generalmente por carencia de hierro; pérdida de densidad ósea (osteoporosis) o reblandecimiento de los huesos (osteomalacia); erupción cutánea con picazón y ampollas (dermatitis herpetiforme) y deterioro del esmalte dental.

Otros, explica la misma entidad, desarrollan úlceras bucales, lesiones en el sistema nervioso, con hormigueo y entumecimiento en los pies y las manos, posible pérdida de equilibrio y deterioro cognitivo. También puede haber dolor articular, deterioro de la función del bazo (hipoesplenismo), reflujo ácido y ardor de estómago.

No existe ninguna cura para la celiaquía. Para la mayoría de las personas, seguir una dieta libre de gluten puede ayudar a controlar los síntomas y estimular la cicatrización intestinal.

Diagnóstico errado


Debido a los síntomas gastrointestinales, la celiaquía muchas veces es confundida con otras afecciones. Esto le ocurrió a Claudia Lara, quien en 2007 recibió un diagnóstico de colitis y gastritis crónica por estrés, males por los que fue tratada durante mucho tiempo.

En esa época ella laboraba en un banco, por lo que parecía lógico que el malestar fuera provocado por la tensión propia de su trabajo.

Sin embargo, a pesar del tratamiento, la mejora no llegaba. “Llegué al punto de tener tan hinchado el estómago que pensé que se trataba de un cáncer, entonces busqué ayuda en otro lado. Fue un especialista en medicina alternativa el que detectó que era intolerante al gluten. Y me dijo que la única receta era llevar de por vida una dieta libre de gluten”, relata Lara.

Al adoptar ese régimen alimenticio, Claudia perdió tanto peso que la gente comenzó a preguntarle qué le pasaba porque no lucía sana.

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“Para reponerme, mis padres me enviaron un mes a Chile a donde unos parientes, porque allá sí vendían muchos productos libres de gluten. De manera que volví con algunas libras más y con la idea de que aquí en El Salvador teníamos que hacer algo”, explica.

Así, en 2011, emprendió su proyecto denominado Glutenno, que es un local donde los pacientes celiacos o intolerantes al gluten pueden encontrar productos libres de esa proteína. Y es que en esa época en el país no existían ese tipo de alimentos.

“Al principio solo vendíamos por encargo, pero poco a poco la gente nos pidió un punto de venta que inauguramos en febrero de 2012”, explica. Ahora en su local es posible encontrar pizzas, sandwiches y productos congelados. También pan de molde, pan para hamburguesa y galletas, así como pie de higo, manzana, limón y pecanas, entre otros.

Después de 10 años, la alimentación sin gluten ha cambiado mucho y de acuerdo con Claudia se puede llevar una dieta deliciosa aún con las limitaciones propias de ese régimen. “La ventaja es que hoy en día ya hay establecimientos que permiten que las personas lleven su pan sin gluten o bases para pizza, según sea el caso, y se los preparan sin problema. Incluso hay algunas que ya ofrecen menús con productos libres de gluten”, destaca Lara.

Para adquirir productos libres de gluten visita Glutenno, en la prolongación Paseo General Escalón y 105 Av. Sur, Centro Comercial 105, frente al grupo Emy. Más información en el 2531-0995.

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