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Investigan por violación a un policía y a dos empleados PNC

Según las autoridades, los casos se registraron en distintos departamentos de la zona oriental del país

Investigan por violación a un policía y a dos empleados PNC
Investigan por violación a un policía y a dos empleados PNC

Por Francisco Torres sucesos@eldiariodehoy.comFrancisco Torres sucesos@eldiariodehoy.com

Jun 22, 2013- 19:00

Un agente, un mecánico y un motorista de la Policía Nacional Civil (PNC) son indagados por tres casos diferentes de supuestos abusos sexuales que se cometieron entre abril y mayo.

En dos casos las víctimas son adolescentes entre 13 y 15 años, y la tercera tiene 30 años, según consta en un reporte de los hechos al que tuvo acceso El Diario de Hoy.

El caso más complejo que sigue la Inspectoría General de la Policía (IGP) se registró hace un mes en el municipio de Osicala, al norte de Morazán, donde un mecánico de la Policía Nacional Civil (PNC) junto a otros dos sujetos habrían retenido a una adolescente de 13 años.

Luego supuestamente la llevaron a un hotel de montaña en Perquín, donde sospechan que la tuvieron cautiva por tres días, tiempo en el que habrían cometido los abusos sexuales.

Al cuarto día, consta en la indagación, los sujetos llevaron a la menor a su casa y la liberaron a pocos metros. Uno de los parientes de la joven habría logrado reconocer al mecánico policial.

Tras recibir a la menor, sus parientes la llevaron a un hospital privado de San Miguel por serias laceraciones que tenía en sus partes íntimas tras el presunto abuso de los sospechosos.

Aún no logran establecer si los otros dos involucrados también son oficiales o administrativos de la corporación.

Pero este caso salpica a varios agentes de la subdelegación policial de Osicala debido a que cuando los familiares de la menor llegaron a denunciarlo, al parecer, los agentes de turno se negaron a recibir la demanda.

Al menos uno de esos policías estaría también siendo investigado por el delito de incumplimiento de deberes, consta en los documentos.

Lejos de darle trámite a la denuncia y arrestar al supuesto agresor, ya que aún estaba vigente el término de flagrancia, los agentes le habrían sugerido a familiares de la víctima que mejor buscaran una conciliación pacífica.

También consta que uno de los familiares de la joven relató que los agentes de turno le dijeron que denunciar sería una pérdida de tiempo porque como se trataba de un empleado de la PNC no le harían nada.

Los parientes fueron a otra sede policial a denunciar el caso. El comisionado Fritz Dennery Martínez, jefe oriental de la Policía, explicó que por el simple hecho de que no quisieran recibir la denuncia, los involucrados ya cometieron una falta.

El prófugo

Otro caso se registró en la cabecera usuluteca, a finales de abril, cuando un motorista de la PNC supuestamente abusó en reiteradas ocasiones de una adolescente de 15 años.

Consta en el expediente que el motorista policial, al parecer, llevó a la joven, al menos, a seis moteles del departamento usuluteco.

Sospechan que el señalado amenazaba a la ofendida para que se fuera con él y para que no contara los vejámenes de los que era víctima.

Hace unas semanas la Fiscalía General libró una orden de arresto en contra de este motorista, pero cuando los miembros de la Inspectoría y de la división de Asuntos Internos llegaron a arrestarlo ya había escapado.

La Inspectoría mantienen la búsqueda del acusado quien ha sido declarado prófugo de la justicia.

En este caso el empleado policial tampoco habría actuado solo, ya que al parecer otros sujetos lo acompañaron para cometer los ilícitos en contra de la muchacha.

En el tercer caso es investigado un agente policial destacado en el puesto del municipio de Intipucá, La Unión, pero en este caso la violación no se consumó.

La víctima de este hecho guardaba prisión en esa sede policial, luego de que un tribunal la envió en depósito. Ella denunció que el agente intentó abusarla varias veces, pero que ella lo impidió.

Según la víctima, por las noches el agente obtenía las llaves de la bartolina y se introducía para tratar de abusarla.

Las autoridades no descartan la complicidad del agente que cuida las bartolinas, aunque aún no tienen claro si este facilitaba las llaves o si el acusado las tomaba durante un descuido del bartolinero.

Otras veces trataba de que lo dejaran de guardia por la noche y pedía hacerse cargo de las bartolinas. Esto sucedió a inicios de abril, dijeron.

El agente policial involucrado en este intento de violación ya tiene antecedentes penales por cuatrerismo, ya que fue sorprendido y capturado hace años junto a una banda que se dedicaba a hurtar ganado en el municipio de Jocoro, Morazán.

De hecho lo arrestaron en flagrancia en el cantón Las Marías, de ese municipio, y fue procesado por ese delito, pero los investigadores del caso no han determinado si fue condenado por cuatrerismo.

Lo único que saben es que el agente logró quedar en libertad y luego se reincorporó a la corporación policial.

Quienes conocen del caso hablan de otros señalamientos por diversas faltas de este agente, aunque las presuntas víctimas nunca se atrevieron a denunciarlos.

Las autoridades esperan llevar los casos a los tribunales.

El comisionado Martínez explica que cualquier falta puede ser denunciada en la misma Policía o, si así lo prefieren las víctimas, ante un ente contralor como la Inspectoría.

Explica que la obligación de todo mando es iniciar una investigación cuando sospecha de una falta disciplinaria o ha sido informado de esta. Un agente, un mecánico y un motorista de la Policía Nacional Civil (PNC) son indagados por tres casos diferentes de supuestos abusos sexuales que se cometieron entre abril y mayo.

En dos casos las víctimas son adolescentes entre 13 y 15 años, y la tercera tiene 30 años, según consta en un reporte de los hechos al que tuvo acceso El Diario de Hoy.

El caso más complejo que sigue la Inspectoría General de la Policía (IGP) se registró hace un mes en el municipio de Osicala, al norte de Morazán, donde un mecánico de la Policía Nacional Civil (PNC) junto a otros dos sujetos habrían retenido a una adolescente de 13 años.

Luego supuestamente la llevaron a un hotel de montaña en Perquín, donde sospechan que la tuvieron cautiva por tres días, tiempo en el que habrían cometido los abusos sexuales.

Al cuarto día, consta en la indagación, los sujetos llevaron a la menor a su casa y la liberaron a pocos metros. Uno de los parientes de la joven habría logrado reconocer al mecánico policial.

Tras recibir a la menor, sus parientes la llevaron a un hospital privado de San Miguel por serias laceraciones que tenía en sus partes íntimas tras el presuntos abusos de los sospechosos.

Aún no logran establecer si los otros dos involucrados también son oficiales o administrativos de la corporación.

Pero este caso salpica a varios agentes de la subdelegación policial de Osicala debido a que cuando los familiares de la menor llegaron a denunciarlo, al parecer, los agentes de turno se negaron a recibir la demanda.

Al menos uno de esos policías estaría también siendo investigado por el delito de incumplimiento de deberes, consta en los documentos.

Lejos de darle trámite a la denuncia y arrestar al supuesto agresor, ya que aun estaba vigente el término de flagrancia, los agentes le habrían sugerido a familiares de la víctima que mejor buscaran una conciliación pacífica.

También consta que uno de los familiares de la joven relató que los agentes de turno le dijeron que denunciar sería una pérdida de tiempo porque como se trataba de un empleado de la PNC no le harían nada.

Los parientes fueron a otra sede policial a denunciar el caso. El comisionado Fritz Dennery Martínez, jefe oriental de la Policía, explicó que por el simple hecho de que no quisieran recibir la denuncia, los involucrados ya cometieron una falta.

El prófugo

Otro caso se registró en la cabecera usuluteca, a finales de abril, cuando un motorista de la PNC supuestamente abusó en reiteradas ocasiones a una adolescente de 15 años.

Consta en el expediente que el motorista policial, al parecer, llevó a la joven, al menos, a seis moteles del departamento usuluteco.

Sospechan que el señalado amenazaba a la ofendida para que se fuera con él y para que no contara los vejámenes de los que era víctima.

Hace unas semanas la Fiscalía General libró una orden de arresto en contra de este motorista, pero cuando los miembros de la Inspectoría y de la división de Asuntos Internos llegaron a arrestarlo ya había escapado.

La Inspectoría mantienen la búsqueda del acusado quien ha sido declarado prófugo de la justicia.

En este caso el empleado policial tampoco habría actuado solo, ya que al parecer otros sujetos lo acompañaron para cometer los ilícitos en contra de la muchacha.

En el tercer caso es investigado un agente policial destacado en el puesto del municipio de Intipucá, La Unión, pero en este caso la violación no se consumó.

La víctima de este hecho guardaba prisión en esa sede policial, luego de que un tribunal la envió en depósito. Ella denunció que el agente intentó abusarla varias veces, pero que ella lo impidió.

Según la víctima, por las noches el agente obtenía las llaves de la bartolina y se introducía para tratar de abusarla.

Las autoridades no descartan el involucramiento del agente que cuida las bartolinas, aunque aún no tienen claro si este facilitaba las llaves o si el acusado las tomaba durante un descuido del bartolinero.

Otras veces trataba de que lo dejaran de guardia por la noche y pedía hacerse cargo de las bartolinas. Esto sucedió a inicios de abril, dijeron.

El agente policial involucrado en este intento de violación ya tiene antecedentes penales por cuatrerismo, ya que fue sorprendido y capturado hace años junto a una banda que se dedicaba a hurtar ganado en el municipio de Jocoro, Morazán.

De hecho lo arrestaron en flagrancia en el cantón Las Marías, de ese municipio, y fue procesado por ese delito, pero los investigadores del caso no han determinado si fue condenado por cuatrerismo.

Lo único que saben es que el agente logró quedar en libertad y luego se reincorporó a la corporación policial.

Quienes conocen del caso hablan de otros señalamientos por diversas faltas de este agente, aunque las presuntas víctimas nunca se atrevieron a denunciarlos.

Las autoridades esperan llevar los casos a los tribunales.

El comisionado Martínez explica que cualquier falta puede ser denunciada en la misma Policía o, si así lo prefieren las víctimas, ante un ente contralor como la Inspectoría.

Explica que la obligación de todo mando es iniciar una investigación cuando sospecha de una falta disciplinaria o ha sido informado de esta.

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