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Remesas crecerán solo 2.5% en 2027 y podrían frenar el consumo en El Salvador, según informe

Las remesas seguirían aumentando en El Salvador durante 2027, pero a un ritmo mucho menor, un cambio que podría sentirse en el consumo de los hogares.

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Resumen del artículo:

Las remesas hacia El Salvador seguirían creciendo en 2027, pero a un ritmo mucho menor, según un informe del Inter-American Dialogue. El estudio proyecta que el país recibiría unos US$10,719 millones, con un crecimiento de apenas 2.5%, frente al fuerte aumento registrado en 2025. La desaceleración estaría vinculada con menor migración, más deportaciones y menos transacciones de envío de dinero. El reporte advierte que este cambio podría moderar el consumo de los hogares y afectar el crecimiento económico. También propone impulsar ahorro, inversión, cuentas bancarias y pagos digitales para aprovechar mejor los recursos que llegan desde el exterior cada año.

Si en tu familia hay alguien que manda dinero desde Estados Unidos, sabés que las remesas no son solamente una cifra económica. Muchas veces sirven para pagar comida, recibos, estudios, medicinas, deudas o incluso para mejorar la vivienda. Por eso, cualquier cambio en el ritmo al que crecen estos envíos puede terminar sintiéndose directamente en el bolsillo de miles de hogares salvadoreños.

Un nuevo informe del Inter-American Dialogue advierte precisamente sobre ese escenario: las remesas hacia Centroamérica continuarían creciendo, pero lo harían cada vez más despacio debido a una combinación de menor migración, más deportaciones y una reducción en las transacciones realizadas por quienes envían dinero desde el exterior.

En el caso de El Salvador, el estudio proyecta que las remesas pasarían de $9,979 millones en 2025 a $10,458 millones en 2026, para alcanzar alrededor de $10,719 millones en 2027. Es decir, el país seguiría recibiendo más dinero, pero el incremento sería cada vez menor.

El crecimiento se desaceleraría

La diferencia se entiende mejor cuando se mira el porcentaje de crecimiento.

Según el informe, las remesas salvadoreñas habrían aumentado cerca de 18% en 2025. Para 2026, el crecimiento proyectado ronda el 7%, mientras que en 2027 se reduciría hasta aproximadamente 2.5%.

En otras palabras, no se habla de una caída inmediata en la cantidad total de dólares que entran al país, sino de una desaceleración considerable.

La pérdida de valor del dólar reduce el poder adquisitivo de las remesas en América Latina.
Las remesas siguen siendo un apoyo clave para miles de hogares salvadoreños que reciben dinero de familiares en el exterior. / Foto archivo.

El fenómeno no sería exclusivo de El Salvador. El estudio analiza al denominado CA-4, integrado por El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, y calcula que el crecimiento regional de las remesas se reduciría significativamente después del fuerte incremento registrado en 2025.

El reporte estima que el CA-4 pasaría de recibir aproximadamente $53,822 millones en 2025 a $57,787 millones en 2026, y posteriormente a unos $59,840 millones en 2027. Sin embargo, el ritmo de crecimiento regional bajaría hasta alrededor del 3.6% en 2027.

¿Por qué podrían crecer menos las remesas?

Una de las principales explicaciones planteadas por el estudio es la reducción de la migración hacia Estados Unidos, combinada con un incremento de las deportaciones.

Menos personas migrando significa que, con el tiempo, también podría disminuir la cantidad de nuevos trabajadores que comienzan a enviar dinero hacia sus familias en Centroamérica.

El documento señala que las transacciones persona a persona ya muestran una reducción y calcula que desde 2025 se habrían producido al menos 500,000 transacciones menos en la región. A esto se suma un incremento de personas que regresan a sus países, ya sea mediante deportaciones o retornos voluntarios.

Para El Salvador, las estimaciones incluidas en el informe apuntan a alrededor de 17,636 migrantes en 2026, frente a cifras mucho mayores registradas en años anteriores. Al mismo tiempo, el documento calcula unas 17,000 deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos durante 2026.

La combinación de ambos factores podría modificar una dinámica que durante años permitió que las remesas crecieran a ritmos elevados.

¿Cómo podría sentirse en la economía?

El impacto no se quedaría únicamente en las familias receptoras.

El informe recuerda que las remesas representan una parte importante de la actividad económica centroamericana y que buena parte de ese dinero termina directamente en consumo: supermercados, mercados, transporte, servicios, educación, vivienda y otros gastos cotidianos.

Por eso, cuando las remesas crecen menos, también puede moderarse el consumo de los hogares.

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El informe proyecta que las remesas continuarán creciendo en El Salvador, aunque a un ritmo mucho menor durante 2027. / Foto archivo.

El estudio advierte que la desaceleración prevista para 2026 y 2027 podría reducir el crecimiento del consumo privado y, como consecuencia, limitar también el crecimiento económico de los países de la región.

El panorama es especialmente relevante porque las remesas han adquirido un peso creciente en las economías centroamericanas. De acuerdo con el reporte, estos flujos representan aproximadamente una cuarta parte de la actividad económica en los países analizados y han llegado a superar, como proporción del Producto Interno Bruto, el peso de las exportaciones hacia Estados Unidos.

El reto será aprovechar mejor ese dinero

Ante una posible etapa de menor crecimiento, el informe plantea que los países deben buscar formas de convertir una mayor parte de las remesas en ahorro e inversión.

Entre las alternativas propone incentivar que los receptores abran cuentas bancarias, aumenten sus ahorros, utilicen pagos digitales e inviertan en vivienda, pequeños negocios o productos financieros.

Hay un dato interesante para El Salvador: 68.4% de los receptores de remesas encuestados afirmó que ahorra, la proporción más alta entre los cuatro países estudiados.

Eso podría convertirse en una oportunidad si esos recursos se canalizan hacia inversión y generación de patrimonio.

Por ahora, el escenario planteado por el Inter-American Dialogue no anticipa que las remesas dejarán de crecer en El Salvador. Lo que sí advierte es que los aumentos extraordinarios vistos en años recientes podrían perder fuerza.

Y para una economía donde miles de familias dependen cada mes del dinero enviado desde el exterior, incluso una desaceleración puede terminar siendo importante.