Maestros del arte salvadoreño del siglo XX se exponen en el Mausoleo Francisco Morazán
La muestra «Arte pos-Independencia» reúne 15 obras de maestros del arte salvadoreño como Valero Lecha, Julia Díaz y Noé Canjura en el Mausoleo Morazán.
Una pintura de Valero Lecha comparte espacio con las de cinco artistas que pasaron por su academia. El encuentro ocurre décadas después de aquellas clases y forma parte de una exposición que reúne a distintas generaciones de la plástica salvadoreña en el Mausoleo Francisco Morazán.
“Arte pos-Independencia: introspecciones en la búsqueda de la identidad” está integrada por 15 pinturas seleccionadas de la Colección Nacional de Artes Visuales. Paisajes, retratos y escenas de la vida cotidiana permiten acercarse a las búsquedas que ocuparon a algunos de los principales artistas del país durante el siglo XX.
El recorrido encuentra uno de sus hilos conductores en Valero Lecha (1894-1976). Nacido en Alcorisa, España, trabajó como albañil, rotulista y escenógrafo antes de estudiar en Madrid bajo la dirección de Cecilio Plá. Tras regresar a El Salvador fundó la Academia de Dibujo y Pintura que llevó su nombre y desde la cual formó a varias generaciones de artistas.
Paisajes, bodegones y figuras humanas ocuparon buena parte de su producción. En sus paisajes recurrió a volcanes, montañas y pueblos salvadoreños; mientras sus bodegones incorporaron objetos y frutos cotidianos. En el Morazán se exhibe “Retrato”, óleo sobre papel de 1961.

De las aulas de Lecha a caminos propios
Tres de sus estudiantes compartieron una historia desde muy jóvenes. En 1937, Julia Díaz, Noé Canjura y Raúl Elas Reyes ganaron, junto con Mario Araujo Rajo y Antonio Pineda Coto, becas para continuar su formación con Lecha. Díaz, Canjura y Elas Reyes mantuvieron desde entonces una profunda amistad.
Julia Díaz (1917-1999) se presenta en el mausoleo “A lavar”, un óleo sobre tela de 1941. En vida, Díaz llevó su pintura del retrato y el paisaje hacia una temática en la que también destacaron los niños y las familias campesinas, vinculadas con su interés por la realidad social de su entorno. Su huella trascendió la creación: fundó Galería Forma en 1958 y, en 1983, el Museo Forma.

Noé Canjura (1922-1970) continuó su formación en México, donde estudió grabado en 1948 y recibió influencias de Diego Rivera y Paul Gauguin. Un año después llegó a Francia para especializarse en fresco en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts. París terminó siendo decisivo: allí expuso, se estableció y cuatro de sus pinturas fueron adquiridas entre 1959 y 1965 para la colección municipal de la ciudad.
Del artista originario de Apopa se exhiben “Arrieros”, óleo sobre tela de 1941, y “Despedida”, óleo sobre plywood de 1948.

Por otro lado, Raúl Elas Reyes (1918-1997) encontró en la naturaleza y los pescadores algunos de sus temas predilectos. El Golfo de Fonseca se convirtió en uno de sus lugares de trabajo y su pintura transitó por selvas, paisajes, pueblos y ciudades. También estudió en México y posteriormente en París. Ahora, en el Centro Histórico están “Paisaje de verano”, óleo sobre madera de 1961, y “Meanguera del Golfo”, óleo sobre cartón de 1964.
Además, la influencia de la academia alcanzó a generaciones posteriores. Miguel Ángel Polanco ingresó becado en 1956 y estudió allí cinco años. Su obra desarrolló escenas costumbristas, paisajes rurales y personajes femeninos, además de temática bíblica, mediante técnicas como óleo, temple y fresco. Su pieza en el Morazán es “Responso procesión”, acrílico sobre lienzo (S/F).
También pasó por esas aulas Bernardo Crespín, quien ingresó a los 15 años y permaneció hasta 1970. Después vivió en Panamá, Colombia y Francia, donde expuso dibujos en París en 1972. Las muestra de la Colección Nacional que han sido incluida en el Mausoleo Francisco Morazán incluyen dos óleo sobre tela titulado “Paisaje” (S/F).
Otros maestros completan el recorrido
Fuera del círculo de Lecha, la exposición permite encontrarse con artistas que siguieron otras rutas de formación. Por ejemplo, Juan José Laínez, nacido en Guacotecti en 1868. Artista, tipógrafo y docente, abrió talleres y escuelas de dibujo y pintura y participó en la decoración de edificios. Entre las pocas obras suyas conservadas se encuentran Ruinas de Izalco y Erupción del lago de Ilopango. En el Morazán se presenta “Lago de Ilopango”, óleo sobre tela de 1908.

José Mejía Vides (1903-1993) que vestudió en la Escuela de Artes Gráficas y posteriormente en México, donde conoció el muralismo, los modernistas franceses y el arte japonés. Aprendió xilografía y más adelante incorporó la vinilita a su pintura. De él se exhibe “Mujer de Panchimalco”, óleo sobre tela de 1935.
También se encuentra Miguel Ángel Ortiz Villacorta, nacido en 1887, estudió pintura y dibujo en Roma y París. Alcanzó especial reconocimiento como retratista, aunque su producción también incluyó paisajes y representaciones de la naturaleza salvadoreña. El recorrido presenta “Alfareras de Paleca”, óleo sobre tela de 1925.
El recorrido incorpora una obra que rompe temporalmente con el resto de la selección: “Retrato de Francisco Morazán”, realizado por Francisco López en 2021, en óleo sobre tela. La pieza pertenece a la colección personal de Nayib Bukele y se incorpora a una exposición dominada por artistas y obras vinculadas al siglo XX.

TAGS: Artes plásticas | Artistas salvadoreños | Exposición de arte | Galerías de arte | Obra de arte | Valero Lecha
CATEGORIA: Entretenimiento | Arte y cultura
