Catarsis en el desfile de Dior en Italia

Como un “milagro” calificó la diseñadora María Grazia Chiuri la realización del desfile de la casa de moda francesa que busca dar esperanza a los artesanos y artistas afectados por la crisis.

Una modelo presenta una creación de Dior, colección Crucero, en Lecce, Italia, mientras unos bailines danzan a su lado. Foto: EDH/AFP, Filippo Monteforte

Por Nancy Moncada / Agencias

Jul 23, 2020- 14:09

Crear una colección durante el confinamiento significaba un “milagro”, pero Dior logró presentar su primer desfile poscoronavirus en el centro histórico de Lecce, en el sur de Italia, lleno de luces, para dar esperanza a los artesanos y artistas afectados por la crisis.

“Todo el mundo ha participado con mucho entusiasmo en este proyecto. Nos dijimos: ‘Intentémoslo. Trabajemos a distancia, con [la aplicación] zoom, pero sigamos adelante’, y cuando vimos la colección, pensamos ‘¡es un milagro!’. No creíamos que lo lograríamos un día”, confesó a la agencia AFP Maria Grazia Chiuri, creadora de la colección mujer de la firma.

 

Inspirada en el campo

Para la línea Dior-Cruise 2021, Chiuri quiso rendir un homenaje a sus raíces con una colección que se inspira en las prendas que utilizaban las mujeres del campo, diseños que, incluso en las piezas de noche, acompañó con una pañoleta para recoger el cabello, piezas aterrizadas y de una sorprendente sencillez.

Veraniegos vestidos blancos en punto, troquelados o tejidos. Fotos: EDH/AFP, Filippo Monteforte.

Con vestidos largos de todas las tonalidades del blanco hueso o de retazos de pañuelos bordados, motivos de amapolas y acianos, espigas de trigo de rafia bordadas sobre tul de seda negra, un tejido de rayas como una funda de colchón, profusión de volantes, incluso en los pantalones: la mujer Dior se va de crucero con un estilo rústico, pero muy elegante.

Juegos de chaqueta y pantalón o shorts a rayas. Fotos: EDH/AFP, Filippo Monteforte.

En la colección tuvieron espacio frescas chaquetas a rayas o brocadas, combinadas con pantalones o shorts en el mismo tejido, o contrastadas con faldas de punto, una silueta que ha marcado Chiuri en sus colecciones para Dior.

Entre pétalos

Las flores son un elemento recurrente en abrigos y vestidos de un rojo intenso, en los que el artista Pietro Rufo plasmó un paisaje veraniego, con la naturaleza como protagonista, donde el verde es otro de los tonos más llamativos en faldas y pantalones.

Bordados florales sobre negro o sobre verde, fueron parte de las delicias artesanales de la muestra. Fotos: EDH/AFP, Filippo Monteforte.

No faltaron tampoco los ponchos o los petos bordados sobre camisas, que en otras ocasiones se ciñeron a la cintura con corpiños de cuero sobrepuestos y que ahora se cierran en el cuello con delicadas gargantillas.

Artesanía y tecnología

La creadora quiso rendir homenaje a los artesanos y contó con el saber hacer de Tessitura Calabrese, en cuyos talleres se cruza “la artesanía y la tecnología” donde se mezclan materias primas como el lino puro, el algodón, la seda, la espiga, las rayas, el satén Jacquard, el encaje rústico, pero también flecos simples o suntuosos, realizados mano.

El toque artesanal y étnico se apreció en las piezas multicolores tejidas y con remates de flecos. Fotos: EDH/AFP, Filippo Monteforte.

Piezas multicolores se dibujaron en zig-zag sobre abrigos de lana rectos, diseños de día que conviven con fluidos vestidos de noche de estampación étnica. Cada uno de ellos fue perfectamente complementado con sencillas, pero distintivas joyas, inspiradas en la colección de obras de la Grecia antigua del museo arqueológico de Tarento, en Apulia.

En esta variada colección no faltó el denim, ni las cazadoras bordadas o el estilo más boho en chalecos ribeteados en pelo o en abrigos ochenteros que cubrieron los veraniegos vestidos troquelados en blanco.

Es una línea que se completa en lo plano con alpargatas o botas de media caña, como un deseo de liberar a la mujer de los tacones en el día a día.

El desfile Dior Crucero 2021 se realizó en el centro de Lecce, sur de Italia, que lució decorado con miles de luces. Foto: EDH/AFP, Filippo Monteforte.

La locación

Sin invitados, la casa mantuvo el desfile que estaba previsto inicialmente en mayo, en la Piazza del Duomo en Lecce, en Apulia, tierra querida por Maria Grazia Chiuri, de donde era originario su padre y donde ella pasaba sus vacaciones en casa de sus abuelas agricultoras.

Múltiples colaboraciones del show de Lecce celebraron y reinterpretaron los ‘savoir-faire’ tradicionales de la región. La diseñadora creó un espectáculo de luz con una tradicional construcción de luminarias, compuesta por 30,000 bombillas, con el fin de albergar “un diálogo entre culturas y tradiciones”, poniendo en escena imágenes rituales.

Una magnífica composición, realizada por la artista multidisciplinar Marinella Senatore, con un templete central que acogió a la orquesta -con músicos con mascarilla- y a las intérpretes trasladaron emoción y sentimiento a los bailarines de la Fundación Notte della Taranta, que fueron los que acompañaron el recorrido de las modelos.

El decorado estuvo rodeado de frases con mensajes significativos como: “I will make everything beautiful around me” (“Haré que todo sea hermoso a mi alrededor”) o “We rise by lifting others” (Nos levantamos levantado a los demás”), entre otras.

En las redes sociales Maria Grazia Chiuri agradeció por su apoyo a las autoridades y a los artesanos que contribuyeron a crear la escenografía. “Siempre es un honor volver a casa”, dijo.

 

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