¿Y por qué callan ahora los que dicen luchar por el agua?

Ni el gobierno da una explicación de por qué ANDA ha entrado en esta crisis ni los que dicen luchar por “el derecho al agua” le reclaman. Mientras tanto, los salvadoreños protestan a diario por un deficiente servicio y deben pagar por los hoyos financieros de las instituciones

Por El Diario de Hoy

Abr 29, 2019- 19:01

La erogación de 7.6 millones de dólares, para pagar la deuda de ANDA con las distribuidoras de energía, ha solicitado el Ministerio de Hacienda a la Asamblea Legislativa.

Ahora resulta que todos vamos a pagar, vía presupuesto, por los hoyos o bancarrotas que tengan las instituciones por una ineficiente administración. El gobierno central simplemente guarda silencio, evitando explicar a qué se debe esta crisis en la suministradora paraestatal de agua.

ANDA ya enfrenta un ultimátum de que o paga o le quitan la energía a las plantas de bombeo, algo que se ha suspendido momentáneamente. Pero causa extrañeza a la población el hecho de que los que se dicen defensores del agua no le reclamen a ANDA ni al gobierno por haber llevado la deuda hasta este extremo.

Y en este caso hay que distinguir: las distribuidoras sólo piden el justo pago del suministro como lo haría cualquiera, porque también tienen responsabilidades que cumplir. ¿Qué hace ANDA cuando no le pagan por el servicio? Lo manda a cortar y luego cobra otras cantidades para reanudarlo.

A diario salen las comunidades del país a protestar porque no les llega el agua a sus grifos y los cobros son puntuales, pero allí no los acompañan los supuestos universitarios que arman griteríos callejeros y que pregonan que “el agua es un derecho humano”. Estos grupos protestan contra la supuesta “privatización del agua”, pero no dicen media palabra sobre las causas del pésimo abastecimiento ni, curiosamente, nunca le reclaman al gobierno.

Ya nos pusieron 22 impuestos más, nos quitaron la mitad de los fondos de pensiones, hemos pagado obras en las que la Fiscalía ha encontrado una colosal corrupción como El Chaparral, nos cobran por exámenes sicológicos para obtener la licencia y por cuanta cosa se les ocurre, pero ahora todos debemos pagar para cubrir las deficiencias de ANDA, como si todos fuéramos culpables de los malos manejos y depredaciones que se cometen en las instituciones.

No hay una política coherente para el agua

Volviendo a la precaria situación en que el país se encuentra en esto del agua, no hay una política coherente sobre el agua, incluyendo desarrollar nuevas fuentes de abastecimiento, para evitar que la crisis actual se postergue afectando a las actuales y futuras generaciones.

Y no hay una política coherente de agua en un país donde llueve a torrentes cada año, por dos motivos:

—el primero, porque planificar y echar a andar programas que den una solución perdurable requiere dinero, pero dinero no hay debido a que se lo embolsan;

—el segundo, que organizar un esquema eficiente requiere mucha capacidad tanto técnica como administrativa.

La “política de agua” principalmente consiste en perforar cada vez más los pozos así como acarrearla desde el embalse del Cerrón Grande. Se han hecho intentos para ampliar las fuentes, pero uno de ellos, el del gran hoyo de El Chaparral, ha sido un fracaso además de que Funes, a cambio de lo que todos sabemos, llegó a arreglos con los constructores y endeudó más al país.

El riesgo grande es que al continuar profundizando los pozos se perfore la base del recipiente geológico, y toda el agua del subsuelo se pierda, como sucedió en Zapotitán…

Te recomendamos

Noticias Julia Haydeé Mora, la Miss El Salvador de 1985 que nunca envejeció
Noticias Cinco hermosos lugares que te pagan por vivir y trabajar en ellos
Noticias Las caricaturas del prófugo Mauricio Funes, nacionalizado para evitar extradición y ser juzgado por corrupción

Utilizamos cookies y otras tecnologias para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.

Política de privacidad