¿Qué es lo que molesta tanto de la democracia salvadoreña a Bukele?

Por creerse dueño de la verdad perpetró la desecración de la Asamblea Legislativa por una soldadesca, para forzar la aprobación de un préstamo de 109 millones de dólares para comprar equipos totalmente inadecuados para los propósitos enunciados.

Por El Diario de Hoy

Jun 08, 2020- 06:00

¿Qué es lo que molesta al excelentísimo señor presidente de la República, Bukele, del orden que rige a nuestra Nación?

En un par de ocasiones Bukele ha manifestado su propósito de “reordenar la estructura del Estado”, lo que es radicalmente distinto a reformar leyes y procedimientos, a hacer cambios que encajen con el marco institucional que define nuestro orden democrático, que con sus pequeñas variantes es muy similar en su espíritu a lo que ordena la vida en el mundo occidental.

Nuestra Constitución, que a su vez da cuerpo a los ideales por los que lucharon nuestros Próceres, es la garante de las libertades y derechos fundamentales de los ciudadanos, lo que protege a la gente de abusos, injusticias, despojos, arbitrariedades.

Bukele no tolera que le contradigan; insulta a los que “se atreven” a criticarlo; se incomoda muchísimo y amenaza cuando le exigen rendir cuentas sobre su manejo de fondos públicos; Bukele no admite que los otros poderes del Estado actúen independientemente del Ejecutivo; desconoce los pesos y contrapesos institucionales; quiere que “la popularidad” sea el equivalente de una patente de corso, la licencia para hacer lo que le venga en gana;
Bukele pretende tener el derecho de insultar, descalificar y amenazar a sus críticos, eventualmente callarlos, amordazarlos; confunde la libertad de expresión con la libertad de elogio, de lisonja, de endiosamiento, lo que a diario, minuto a minuto, le prodigan sus allegados.

Es natural que cualquier crítica, reparo, objeción, lo ponga a la defensiva, que se haga la víctima de aquellos que no reconocen sus sobrenaturales dotes para ser el eterno pastor de un rebaño de gente mucho menos igual a él. Como en su momento Hitler, Stalin, Mao, Castro, Chávez…

Por creerse dueño de la verdad perpetró la desecración de la Asamblea Legislativa por una soldadesca, para forzar la aprobación de un préstamo de 109 millones de dólares para comprar equipos totalmente inadecuados para los propósitos enunciados.

¿Qué habría detrás de esa compra fallida?

Además ha estado emitiendo sus decretos presidenciales y descartando leyes aprobadas por la Asamblea Legislativa para la emergencia y cuarentena, además de irrespetar a los diputados y a los magistrados de la Corte Suprema.

Hay varias venenosas serpientes en el paraíso que imagina Bukele

Como en el Génesis, en el paraíso en que Bukele imagina estar hay varias serpientes amenazadoras y embusteras que se transforman en pésimos presagios para el país:

–la grave desconfianza generada a inversores tanto locales como foráneos, que no se afincan en países donde las reglas pueden cambiar de un día a otro de acuerdo con el humor con que se levante Bukele;

–la animosidad de países vecinos y organizaciones internacionales a los que ha insultado, incluyendo pasar de largo frente a ellos cuando tomó posesión;

–la censura de miembros del Congreso estadounidense por sus atropellos al orden constitucional del país;
–la manifiesta desconfianza de Wall Street, que no va a meter buen dinero en el pésimo negocio que es El Salvador con un presidente que aspira a ser dictador…

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