Chavismo, miseria y coronavirus, el horror que enfrenta Venezuela

La dura lección de la tragedia que sufren prácticamente todos los países es que lo esencial siempre es cuidar la economía, la producción, el trabajo, la formación de capital, el uso de la tecnología.

Por El Diario de Hoy

Mar 18, 2020- 06:00

Después de que las perversas pero suicidas medidas de Hugo Chávez destruyeran la economía, causando entre otras desgracias un colapso del sistema de salud y previsional, Venezuela ya reporta 33 casos de coronavirus, lo que puede convertirse en una terrible mortandad no solo para los grupos en riesgo, sino para muchísimas personas indistintamente de su edad, estado de salud y oficio.

Ese es el drama de Irán, donde jóvenes y viejos han sido víctimas de la epidemia, obligando a la teocracia a crear sitios de enterramiento especiales, como asimismo está acaeciendo en Italia.

Durante la espantosa peste negra, que alcanzó un punto máximo entre 1347 y 1353, los cadáveres eran lanzados a los ríos, exponiendo a los poblados a lo largo de los cauces, costumbre repetida en la India hasta hace medio siglo en las comunidades situadas a lo largo del Ganges, el río sagrado: los que morían de cualquier enfermedad o de hambre eran cremados; los que morían de viruela eran lanzados al río.

¿Qué harán los venezolanos ante el actual horror? Es impredecible, más considerando la clase de cafres al mando de la narcodictadura, que no solo no han revertido el curso hacia la barbarie y el taparrabo, marcado por Chávez, sino que lo han acelerado.

Si la mayoría de la población no consigue pan ni papel higiénico ni mucho menos pollos o huevos, ¿piensan ustedes, queridos lectores, que podrá la gente proveerse de mascarillas, de respiradores si cae enferma, de simples termómetros para monitorear su salud?

¿Quién tiene la posibilidad en Venezuela de encerrarse en una auto-cuarentena si abastecerse de un mínimo de alimentos es casi imposible para personas jóvenes y sanas?

Muchos recordamos al prepotente de Chávez riéndose cuando ordenaba “expropiar” una lechería o una granja avícola por haber cuestionado sus administradores o dueños alguna medida que les afectaba. Muy chistoso le parecía al cafre de Chávez y luego de Maduro, como a los izquierdistas salvadoreños que corrían a Caracas a fotografiarse con ellos o con los narcoterroristas colombianos, los que desde mucho antes y hasta hoy inundan de droga el Hemisferio y muchas regiones del mundo.

Esas risotadas chavistas deben o deberían ser la espantosa pesadilla de los mentalmente pervertidos venezolanos que montaron terribles agresiones contra Ecuador, Chile y luego Colombia.

Toda forma de socialismo empobrece para luego caer en hambre y miseria

La dura lección de la tragedia que sufren prácticamente todos los países es que lo esencial siempre es cuidar la economía, la producción, el trabajo, la formación de capital, el uso de la tecnología.

Estas realidades son las tratan de ignorar los compañeros de viaje, tontos útiles, populistas y teólogos de la liberación, además de tergiversarlas aquellos indoctrinados a creer lo contrario y es parte de las ofensivas contra “los ricos” a lo Chávez.

El gobierno salvadoreño no parece estar muy claro en eso, como cuando ofrece “créditos” a las empresas emproblemadas, créditos que tarde o temprano tienen que pagarse, en lugar de darles incentivos fiscales o de la clase que sea.

El inminente despanchurramiento venezolano, como el desastre cubano, el colapso del “glorioso bloque socialista”, el Chile de Allende, etcétera, son la prueba contundente de que todo socialismo lleva a gran pobreza primero y terrible miseria luego.

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