Hospitales colapsados, la gente muriendo, pero no se rectifican las políticas de Bukele

El colapso hospitalario tiene una sola causa: en lugar de que las estrategias y medidas implantadas fueran hechas por epidemiólogos, médicos especialistas, administradores de primer rango, fueron las ocurrencias y arbitrariedades de Bukele las que montaron el esquema.

Por El Diario de Hoy

Jun 22, 2020- 06:00

Como es siempre el caso, Bukele busca a quiénes echar la culpa de sus fracasos y problemas, “haciéndose la víctima”.

Que el sistema hospitalario esté colapsado no es culpa suya, siempre va a decirnos, sino de la Asamblea y de la Corte por no aprobar lo que pide, no poner a su plena disposición miles de millones de dólares, por exigirle rendir cuentas de lo que gasta en una emergencia…, pues es obvio, da a entender: si es emergencia el dinero tiene que erogarse de inmediato, sin esperar que las instancias fiscalizadoras estén poniendo trabas.

No se reúne con la Asamblea porque no le da la gana. Y cuando citó a los diputados a reunirse en el Hospital San Rafael, como si la presencia de mucha gente no fuera muy, muy peligrosa tanto para los pacientes como para los diputados, periodistas, personal de seguridad, etcétera, salió diciendo que no hay voluntad de los diputados para “dialogar”.

A la Asamblea mandó a un grupo de sus allegados, que se negaron a responder preguntas e iban de desplante en desplante. Pero mucha gente está muriendo sin lograr ser atendida. Un pobre señor de 71 años murió dentro del vehículo que lo llevaba al Hospital San Rafael; otros han muerto fuera del hospital, sin que alguien los auxiliara.

Las escenas fuera de los centros asistenciales son macabras: vehículos de funerarias esperando con ataúdes, a lo que se agrega el hecho de que las pandillas dificultan las exhumaciones y continúan con sus asesinatos y otras fechorías.

El régimen viene anunciando sus grandezas y rimbombancias desde que inició la tragedia: “Construiré el hospital más grande de Hispanoamérica en el CIFCO, dotado de mil camas y equipado a la última” y etcétera, etcétera, etcétera…

Nada de tener la humildad de seguir el ejemplo de Guatemala, donde el gobierno, el primero en ese país desde hace un buen rato con un hombre sensato y honesto al timón, ha construido ya varios hospitales con un total de 322 camas sólo en sus unidades de cuidados intensivos, a un costo de un millón de dólares cada uno.

 Bukele siempre busca chivos expiatorios, a quiénes culpar del colapso hospitalario

El colapso hospitalario tiene una sola causa: en lugar de que las estrategias y medidas implantadas fueran hechas por epidemiólogos, médicos especialistas, administradores de primer rango, fueron las ocurrencias y arbitrariedades de Bukele las que montaron el esquema.

Bukele ha estado más ocupado en perseguir negocios, cerrar empresas, burlarse de los “fabricantes de churritos”, atacar a grupos familiares, fomentar el odio de clases, que en serenarse y medir las nefastas consecuencias de sus imposiciones.

El resultado es lo que señalamos al inicio de esta nota: un colapso del sistema hospitalario, lo que puede desembocar en la clase de tragedia que golpea, entre otros países, a Ecuador e Irán, donde la gente cae muerta en la calle.

No se puede esperar que alguien que se cree dueño de la verdad rectifique, se asesore, reconozca sus gravísimos errores, pida perdón a las familias cuyos miembros han muerto sin ayuda de nadie.

El señor presidente siempre está a la búsqueda de chivos expiatorios, comenzando por la Asamblea, los pesos y contrapesos institucionales y “las cinco personas” que forman la Sala de lo Constitucional, a quienes amenaza enjuiciar y ver en la cárcel después de “reorganizar el Estado” e implantar su dictadura.

 

 

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