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¡La mejor de las suertes deseamos al alcalde Muyshondt!

Recomponer una institución tan compleja como es el municipio de San Salvador requiere del concurso de buenas cabezas y el apoyo de los ciudadanos. Una de las necesidades es simplificar trámites.

Mar 05, 2018- 21:28

El Alcalde electo de San Salvador enfrenta un desafío similar al que tuvo Ronald Reagan antes de llegar a presidente, cuando compró un rancho (era una finca de caballos ) y tomó posesión de ella.

“Nancy y yo”, contaba, “nos encontramos con las caballerizas con estiércol que nos llegaba hasta las rodillas, lo que nos tomó meses limpiar…”.

Prepare su nariz muy apreciado, alcalde electo Muyshondt…

Tiene toda una faena frente a sí el futuro alcalde, para lo cual puede pedir asistencia a los grupos que combaten la corrupción en nuestros países y que llegaron a constituir la Cicig que ha encausado a Pérez Molina y a la Baldetti allí no más en Guatemala.

Entre las lindezas que encontrará seguramente está el alquiler por veinticinco años de inmuebles que cuestan menos que los cánones que se pagarán, así como los trabajos que nunca terminan en varias plazas y que son culpables del permanente caos del tránsito que es la pesadilla de todos los capitalinos.

Para rebalsar la copa de amarguras están los trabajos de remiendo de vías, que consisten en echar tierra en los baches y cubrirlos con una capa de asfalto.

Cuando fungió Norman Quijano como alcalde, los violentos de siempre se empeñaban en tirar promontorios de basura en lugares que estaban limpios o habían sido aseados.

Nada puede descartarse con ellos, pues tienen una extraordinaria inventiva para perpetrar fechorías. Y similares congojas esperan a los muchos alcaldes de ARENA y de otros partidos que llegan a dirigir municipios que antes estuvieron en manos de efemelenistas: toda clase de sabotajes pueden esperar, pues construir algo bueno simplemente no está en el horizonte de sus complejos.

Uno de los problemas grandes es que esas municipalidades están muy endeudadas, pues no sólo se gastaron los presupuestos sino además los ingresos futuros.

En San Salvador se llegó al colmo de pedir, dos meses antes de entregar la comuna, autorización para suscribir un préstamo, lo que fue rechazado por los mismos efemelenistas en la Asamblea.

Cuide lo bueno que reciba y descarte lo malo que encuentre

La maña de meter mano en lo ajeno no se les quita ni a los socialistas del Siglo XXI ni a los depredadores.

Recomponer una institución tan compleja como es el municipio de San Salvador requiere del concurso de buenas cabezas y el apoyo de los ciudadanos.

Una de las necesidades es simplificar trámites (lo contrario que ha venido haciendo el régimen panza-crático), lo que a corto plazo debe llevar a ventanillas únicas y simplificación de formularios.

El alcalde electo va a recibir la capital con sus calles destrozadas por las truculencias del viceministerio de Transportes, caóticas regulaciones, zonas rojas creadas por una exalcaldesa, la de los camioncitos chatarra, servicios ineficientes o inexistentes… pero cuenta a su favor con la voluntad y la simpatía de los capitalinos y de los salvadoreños decentes y de trabajo.